Prosa aprisa
De nuevo, de vuelta a la realidad
Arturo Reyes Isidoro
Al final, y
de nuevo, vuelta a lo mismo.
Se acaba la
estridencia poselectoral (este sábado hará apenas veinte días que elegimos a
las nuevas autoridades municipales) y volvemos a la cruda realidad.
Cuando se
agotan los distractores y ya no hay lugar a cajas chinas, resaltan de nuevo los
dos grandes problemas de Veracruz: la inseguridad y la crisis económica.
Sería
injusto no reconocer que el Gobierno Federal y el del Estado hacen su mayor esfuerzo
por contener (ya no hablemos de acabar) la ola de violencia, pero la
delincuencia se ha impuesto, hasta ahora.
Las
reuniones semanales del Grupo de Coordinación Veracruz se cumplen puntualmente,
como se ofreció, y se anuncian cambios de estrategia, pero los hechos de sangre
no cesan e incluso van en aumento.
Del tú por
tú con que los malosos enfrentan al gobierno dio cuenta un boletín oficial el
pasado miércoles.
“El Estado Mexicano determinó
colocar carteles para sacar a la luz pública el nombre y la fotografía de
quienes encabezan estas bandas delincuenciales y, a su vez, ofrecer recompensa
a quienes brinden información”.
“Los integrantes del crimen
organizado reaccionaron con violencia porque se sintieron descubiertos, pues
hasta el día de ayer podían circular por las calles de Veracruz, sin que nadie
supiera que eran delincuentes de alta peligrosidad”.
La violencia, que no lo dice el
boletín, fue que personas que colocaban carteles ofreciendo recompensa a quien
diera información de cuatro presuntos delincuentes fueron baleados el martes en
Boca del Río, resultando tres lesionados, uno de ellos de gravedad, según
informó en conferencia de prensa el propio gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares.
El miércoles, el titular del
Ejecutivo detalló que en total se trata de “300 objetivos específicos”
generadores de violencia y anunció que a partir de ese día irían apareciendo,
poco a poco en los medios y las redes sociales, fotografías de los
delincuentes, por los que además ofreció una recompensa de un millón de pesos
por quien informe sobre ellos.
“El Grupo de Coordinación
Veracruz informó que tiene plenamente identificados a integrantes de las
organizaciones delictivas que operan en el Estado y que los hechos de
violencia, registrados el día de ayer en la zona conurbada Veracruz-Boca del
Río, son consecuencia de ello”, se apuntó en el boletín oficial.
Se agregó que: “El Grupo de
Coordinación Veracruz ha trabajado en un análisis que ha permitido identificar
a los delincuentes y empezar a proceder con eficacia en su contra” y que: “El
Estado Mexicano enfrenta con valor, decisión y compromiso a la delincuencia,
para brindar seguridad a los veracruzanos”.
Veracruz, pues, es un campo de
batalla y nada nos garantiza que la población civil no pueda resultar dañada al
quedar en medio de fuego cruzado el día menos pensado, por lo que cada quien
tiene que crear su propio protocolo de seguridad para protegerse.
Tal vez resulte ocioso decirlo,
pero aconsejaría a mis compañeros de la llamada “nota roja” que no se involucren
en el tema para no tener que lamentar que los lastimen.
Creo que no se trata de alarmar
sino de actuar con responsabilidad que incluso en las escuelas se empezara a
entrenar a niños y jóvenes sobre qué hacer en caso de una emergencia de ese
tipo, como terminaron haciéndolo en el estado de Tamaulipas.
Ya no hay campañas, ya no hay
distractores mediáticos. Ayer en “Despierta” de Loret de Mola se revivió una
denuncia contra Karime Macías. Lamentablemente el propio Gobierno Federal la
ayudó a huir y el Gobierno del Estado no alzó la voz cuando ello sucedió. Quizá
por eso la noticia, que no lo fue tanto, ya no despertó mayor interés y
prácticamente se perdió. Si fue un distractor ante la ola de violencia que vive
el Estado, ya no funcionó.
La crisis económica
Igual, de nuevo, volvemos a la
cruda realidad que significa la crisis económica, que ciertamente la heredó el
gobierno de Javier Duarte, pero cuyas consecuencias la nueva administración no
ha podido contener.
Dada la proclividad de los
gobiernos, de las autoridades, a mentir, por más que tratan de atenuar los
efectos de sus anuncios y declaraciones, la gente está muy temerosa y no cree
lo que dicen.
Escucho con preocupación la gran
inquietud que hay entre los trabajadores que cotizan al IPE, pues tienen la
firme creencia de que lo que se quiso decir con que habrá cuentas
individualizadas es que todo el dinero que miles y miles han aportado durante
toda su vida como trabajadores al servicio del Estado ya se perdió, ya no
existe, y que ahora todos tendrán que empezar de nuevo a partir de cero; que el
esfuerzo de toda una vida laboral ha sido inútil y que les han robado sus
aportaciones.
Incluso eso es lo que les están
diciendo sus dirigentes alertados por activistas que defienden los derechos de
pensionados y jubilados, y la inquietud crece y creo que si no se informa con
claridad sobre el asunto pronto habrá manifestaciones en las calles que pueden
llegar hasta actitudes violentas.
Ello aunado a la famosa práctica
del “retiro voluntario”, que no es la primera vez que un gobierno lo va a
practicar, y que los trabajadores saben por experiencia que es voluntario a
fuerzas, porque lo vivieron en el pasado con compañeros suyos.
La desconfianza y el enojo son
mayores luego del despido injusto que se hizo de miles de trabajadores al
inicio del actual gobierno, a los que no se les liquidó conforme a la ley y se
les violaron todos sus derechos, incluso humanos, por la forma en que se les
echó.
Escucho a miles de familias
desencantadas porque este mes sus hijos o sus jóvenes egresan de sus carreras
universitarias y no ven dónde vayan a emplearse. El gobierno despide
trabajadores y cierra espacios, pero no crea las condiciones para que vengan
inversionistas foráneos a crear empresas, negocios, fuentes de trabajo, y la
única industria floreciente es la de la delincuencia.
Se insiste en que será hasta
septiembre cuando quedará concluida la reestructuración de la deuda, pero para
entonces prácticamente se habrá perdido el año.
Lógicamente, una cosa lleva a
otra. Si no hay recursos no hay obras en el Estado y las economías regionales
permanecen estancadas. No hay ingresos, no hay pan, frijoles, lo indispensable
en la mesa de los veracruzanos.
No hay para la mayoría de los
veracruzanos, que suman millones, pero sí hay, por ejemplo, para cincuenta
diputados locales, toda una camarilla, varios de los cuales apenas y saben
medio leer y escribir, no obstante lo cual cobran 140 mil pesos más 40 mil
pesos para sus chuchulucos más 100 mil extra para sus “actividades legislativas”,
todo mensualmente.
Resulta injusto, ofensivo cuando
universitarios con alto grado de estudios y que sí hacen una aportación valiosa
al Estado no ganan ni siquiera la mitad de lo que reciben por su “dieta” (su
sueldo base) que es de 140 mil pesos.
(En corto, algunos de ellos dicen
que miento, que no son ciertas las cifras que manejo, pero nadie hasta ahora ha
salido a desmentirme con pruebas, menos a comprobar con documentos que no
reciben lo que digo. Algunos públicamente hablan de generalidades pero la
mayoría calla, de todos los partidos.)
Se sacrifica a trabajadores, no
se ha pagado lo que se le debe a los empresarios, pero leí esto ayer en la
edición impresa de Notiver: “OJO…
Sólo pa conocedores. Qué altísimo funcionario estatal que NO despacha en Palacio
de Gobierno… anda estrenando camioneta BMW X3 de color blanco y que su precio rebasa más del valor de una
casa de interés social allá por Chivería o El Coyol… Fácil vale casi el millón
de pesos o más… Raro pero este personaje siempre se distinguió por ser austero…
Pero se ve que le llegó el poder del gobierno del cambio… Y, pues como dice la
canción: ‘Todo cambió’… Aquí se comprueba que el ‘poder es el poder’… Si a Elba
Esther no la acusaron de ‘distraída’”.
Y pensar que criticaban los
excesos de Duarte y los suyos.
Ya pasaron las campañas y la
elección y decae el ruido poselectoral. Las cajas chinas están dejando de
funcionar. La realidad, la descarnada realidad se impone.
El doctor Narro, va
Entrevisado ayer en la Ciudad de
México sobre su aspiración a la candidatura del PRI a la presidencia de la
república, el doctor José Narro Robles, Secretario de Salud, ex rector de la
UNAM, respondió: “Hoy no son los tiempos de pensar
en temas o asuntos de política, todavía, va a venir ese tiempo, se acerca; ustedes
los medios de comunicación son quienes me ponen en la lista, pero no me apunto,
no me inscribí, ¿pero quieren que les diga la verdad?” (y entonces guiñó un ojo).
El 1 de
febrero pasado comenté en “Prosa aprisa” que en diciembre del año pasado
fuentes del CEN me aseguraron que sería el candidato del presidente Peña Nieto
a sucederlo. He narrado que vino a Xalapa un personero tricolor y en el
transcurso de un desayuno me lo adelantó. La especie se robustece cada día más.

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