Prosa aprisa
La incomunicación de ¿Comunicación? Social
Arturo Reyes Isidoro
No sé si sólo
es el caso de nuestro portal referente.com.mx,
una empresa familiar todavía sin los alcances que quisiéramos con mis hijos
porque lo sostenemos con los recursos de nuestros bolsillos, que son limitados,
lo que nos impide crecer, pero ayer nos sorprendió que nuevamente nos llegó
información del Gobierno del Estado y eso me mueve a la siguiente reflexión en
voz alta.
Al inicio de
la actual administración se nos hacían llegar los boletines oficiales, incluso
los de la Fiscalía, que cuando los considerábamos de interés para los lectores
los publicábamos sin costo alguno, como siempre ha sido. Pero un buen día no
hubo más información, o tal vez no para nosotros, que atribuí a una posible
molestia por mi línea de análisis crítico que hago en esta columna con respecto
a la administración estatal; como se dice en el argot periodístico, pensé que
nos habían “congelado” informativamente.
De todos
modos con o sin su información nosotros tratamos de informar en especial sobre
política y cultura, incluyendo sobre actividades del gobernador, y ya tenemos
nuestros lectores y la experiencia para cuando haya la posibilidad de dar un
salto hacia arriba.
Recientemente
leí que renunció como coordinador de Comunicación Social del Gobierno del
Estado una persona que creo que se apellida Assad o Danini, que si existe o
pasó por el cargo quién sabe qué hizo o a que se dedicó o si se trataba de un
aviador o de un fantasma, porque al menos en nuestro caso particular jamás tuvo
la atención de al menos una llamada telefónica para hacer algún cabildeo a
favor del gobernador o de su gobierno, que se supone que ese era su trabajo
fundamentalmente. Siempre esperamos que defendiera, que alegara a favor de su
jefe, pero nunca lo hizo.
Muchos años
de mi vida profesional, en muchos gobiernos, trabajé en esa área y creo que
entendí que una de las bases para el
éxito de la política de comunicación social de la administración estatal
es precisamente la comunicación de los funcionarios de la dependencia con todos
los actores de los medios informativos del Estado. Es falso que a todos o a
muchos o a algunos sólo los mueva un convenio, un contrato de publicidad o un
pago. Por fortuna la mayoría de mis compañeros se distinguen por su
profesionalismo, por su independencia editorial y no están monetarizados, como
pretenden algunos señalarlos.
Claro,
también aprendí que las empresas periodísticas son como otras empresas, que
ofrecen servicios y, lógicamente, esperan la respectiva retribución que deje
una ganancia. Por eso son empresas, y si el gobierno decide anunciarse o
publicitarse en ellas, no tiene nada de vergonzoso, pero, además, desde hace ya
buen tiempo que no se puede contratar un servicio si la empresa no está
registrada en un padrón oficial del que no se puede escapar a la fiscalización
de Hacienda y del SAT, por lo que todo se hace derecho, para decirlo en una
expresión popular.
Pero, al
menos en mi experiencia, en lo que va de la presente administración, no ha
habido comunicación, ni del gobernador, ni del titular del área de Comunicación
Social, ni de los secretarios de despacho, ni siquiera del barrendero, para
informarnos, platicarlos, cabildear lo que están haciendo y su importancia;
para pedirnos que los ayudemos a difundir o para que argumenten y nos convenzan
y nos motiven a reconocer, que no aplaudir, en nuestros espacios su trabajo.
En lo que va
del gobierno, lo que ha distinguido a la Coordinación de Comunicación Social es
la incomunicación, qué contrasentido.
Y cuando no
hay comunicación, información oficial sobre sucedidos que respalden la versión
de las autoridades y que sirvan a los periodistas para contrastarla con otras
versiones o testimonios de los hechos, entonces se va uno con lo que tiene.
En mi caso
personal, con Javier Duarte sufrí censura (Gina Domínguez llamaba a dueños o
directores de medios para que no me publicaran con la amenaza de que si lo
hacían les cortarían la publicidad o los convenios) y represalias. Al final de
su gobierno, el gordo trató de rehacer la relación y la sobrellevé con él
porque periodísticamente me interesaba su versión, su testimonio. No sé si
entendió que yo hacía mi trabajo porque luego reclamaba a sus funcionarios que
si los criticaba era porque no me informaban, porque no me enteraban, no me
daban detalles sobre los sucedidos.
En este
gobierno tampoco nadie ha hablado nunca conmigo (desconozco si con mis
compañeros sí) pero tengo que reconocer que al menos hasta ahora el gobernador
Miguel Ángel Yunes Linares ha respetado mi persona y ha respetado mi línea
editorial de análisis crítico, aunque nunca he desechado la idea de que
cualquier día pudiera haber un reclamo o un aviso de molestia, lo que por otra
parte no me extrañaría porque desde siempre he sabido que el nuestro es un
oficio de riesgo.
Pero
volviendo a las líneas iniciales, ayer empezó a fluir de nuevo información,
quién sabe si porque ha llegado como titular del área algún profesional, alguien
que sí sabe de esto y que va a tratar de recomponer las cosas, a establecer la
comunicación que ha faltado, sobre todo alguien que va a tratar de ayudar al
gobernador, quien seguramente no siente lo duro sino lo tupido porque un día sí
y otro también lo tunden en la mayoría de los espacios periodísticos, de los medios,
y ya ni se diga en las redes.
Hasta me
atrevo a pensar que estarían reconociendo por fin que cometieron un grave error
al romper la relación con casi todos los medios, lo que en nada les ayuda
cuando más necesitan de una buena imagen porque la tendencia electoral no les
es favorable pese a lo que digan en sus discursos y lo que muestren las
encuestas patito.
Cómo deben
estar avizorando el futuro político en Palacio de Gobierno que empleados,
viejos conocidos y muchos amigos que ahí dejé, me han comentado que ya
iniciaron el cierre de administración, algo que en año normal de trabajo se
inicia en septiembre y en último año de sexenio, en agosto, lo que podría ser
un indicativo de que no tienen ninguna seguridad de continuar en el poder. ¿Eso
está motivando una apertura, la que no ha existido, con la prensa?
Y cómo los
debe haber puesto nerviosos el acto ayer de Morena en Córdoba, donde pese a que
les pusieron todos los obstáculos posibles, el acto de campaña de Andrés Manuel
López Obrador estuvo a reventar. Con policías les impidieron el paso para
realizar su acto en el centro de la ciudad, pero en una de las salidas, donde
finalmente lo celebraron, un mar de militantes y simpatizantes celebró cuando
AMLO dijo que por fin un veracruzano, él, desde don Adolfo Ruiz Cortines, porque
su padre era de Cosamaloapan y la Constitución local lo legitima, será
Presidente.
Al margen de
lo anterior, si el gobierno pretende al menos una salida tersa creo que sólo lo
podrá hacer sí mantiene una buena relación, de respeto, con la prensa. Pero ya
veremos si el reenvío de su información ayer es parte de una nueva actitud o si
fue un accidente.
Meade, el sábado en Poza Rica
En campaña y
para apoyar a Pepe Yunes, el candidato presidencial José Antonio Meade vendrá
el próximo sábado al Estado. Estará en el norte, en Poza Rica, zona donde el
candidato a gobernador inciará este día una gira proselitista.
El político
de Perote encabezó ayer un acto en Tlapacoyan donde mostró músculo. Muy
concurrido, con una militancia que a la que se ve que nada le perturba.
Las vacas sagradas de Vía Veracruzana, con Pepe
Por lo que se
vio ayer, las verdaderas vacas sagradas de Vía Veracruzana dejaron solo a
Amadeo Flores Espinosa en su brinco al yunismo azul, pues ayer convivieron en
Coatepec con el candidato Pepe Yunes. Ahí estuvieron, entre otros, Miguel Ángel Díaz
Pedroza, Secretario de Gobierno en el cuatrienio de Dante Delgado, así como los
fundadores Raúl Ramos Vicarte, Zayda Lladó, Francisco Montes de Oca López,
Francisco Mora Domínguez, Roberto Álvarez Salgado y Ricardo Olivares Pineda.

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