Prosa aprisa
De la luna de miel a la luna de hiel
Arturo
Reyes Isidoro
Fue coincidencia, porque como si todos se hubieran
puesto de acuerdo, el martes pasado le “llovió” mediáticamente al alcalde de
Xalapa, Hipólito Rodríguez.
La crítica fue en parte por los malos servicios
públicos que presta (tal vez mejor dicho que no presta) su administración, pero
también los siempre agudos chicos de la prensa lo pillaron en su contradicción
respecto al estacionamiento de la Plaza Ánimas de la capital del Estado.
Circularon en las redes sociales como volantes sus
declaraciones sobre el tema, un día diciendo que sí había peligro y otro
negándolo, declarando que no. Hoy ya no sabe uno si sí o si no (el día que
quede yo bajo los escombros como pasó a muchos en Génova, Italia, con el puente
que se acaba de derrumbar, entonces tendré la certeza). Tuvo sus diez minutos
de Chimoltrufia (así como digo una cosa digo otra) y no se lo dejaron pasar.
Me da la impresión, por algunas declaraciones que ha
hecho, que al presidente municipal le molesta la crítica. Entendible –al menos
para mí– porque no es político, no lo ha sido y no tiene la piel curtida como
para que todo se le resbale como en el caso de las chuchas cuereras que han
aprendido a sobrevivir muy bien en la selva de la política llena hasta de
fieras que comen, devoran carne humana, al prójimo. Tiene la piel muy
delgadita, es muy sensible, pues.
Recién, hoy hace una semana, el 9 de agosto la
presidenta de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes en Xalapa, Idehanna
Gómez Ortiz, pidió la destitución del director de Turismo del Ayuntamiento,
José Eduardo Ros Martínez.
Su petición la sustentó, dijo, en la baja ocupación
hotelera durante el pasado periodo vacacional y acusó que la Dirección del ramo
no promovió visitas, a diferencia de lo que hicieron los gobiernos municipales
de Xico, Naolinco, Coatepec y Teocelo.
Expresó que para colmo, un intento que pretendían
llevaría como logotipo “un chile jalapeño cuando sabemos que aquí no se
cultivan chiles”. Afirmó que “sinceramente no nos iba a ayudar en nada”.
Por lo que reveló, se reunieron con el alcalde quien
defendió al funcionario de su administración. En su declaración de hace una
semana, ella insistió en su petición.
“Por favor, a nombre del sector turístico se lo
pediría y que se haga ya, porque no hay resultados; a cuántos meses estamos
pero seguimos dando tumbo tras tumbo y esto nada más no ha funcionado” (alcalorpolitico.com 09/08/2018). De
paso avaló las cifras de propietarios de hoteles y moteles en el sentido de un
descenso en el hospedaje.
En lugar de cabildeo, de diálogo, de pedirle a Ros que
se reuniera con quienes lo cuestionan para aclarar paradas, limar asperezas y
que se coordinen, optó por la descalificación de los críticos, y le salió
entonces el Miguel Ángel Yunes que lleva dentro. Reaccionó igual que él.
"No voy a hacer caso de gente que nada más
difama, calumnia y entra en un juego de desprestigio que no tiene un soporte… Quien
viene a decir eso, lo dice sin fundamentos es muy fácil llenarse la boca de
palabras sin base sólida" (alcalorpolitico
13/08/2018), fue su respuesta cuatro días después.
Dijo que el
trabajo de su chico es “espléndido y excelente” y que en el periodo vacacional
la ocupación hotelera subió de 40 a 63 por ciento.
Y entonces se fue también contra el exdirigente de la Asociación
de Hoteles y Moteles, Reynaldo Quirarte. "El señor Reynaldo Quirarte es
muy respetable pero también trae un juego político, donde seguramente aspira a
tener un puesto en la administración y es en ese tenor que se dicen muchas
mentiras, se calumnia y se ataca la reputación de las personas".
El alcalde, lo acabamos de comprobar, se irrita
fácilmente. Tal vez todavía no ha caído en la cuenta de que ahora está en un
cargo político y que la base de la política, de la buena política, es el
diálogo, que no hay nada que no se pueda solucionar platicando.
Por lo pronto, ya abrió un frente con un sector
importante para dinamizar y fortalecer la economía municipal; un sector que,
por lo demás, que se sepa, se entiende muy bien con el gobernador electo
Cuitláhuac García, quien los atiende, los escucha y dialoga con ellos, como lo
hace también, igualmente que se sepa, el futuro nuevo Secretario de Gobierno
Eric Cisneros.
En el caso del presidente municipal, su luna de miel
con el electorado, y si es que la hubo con la prensa o con algún sector de la
prensa, demoró porque se interpusieron las campañas, pero una vez terminada y
resuelta la sucesión gubernamental ha concluido y ha pasado ya a la luna de hiel,
se acabó el periodo de gracia que le habían otorgado y de aquí en adelante, eso
creo, la población le exigirá resultados y la prensa lo tendrá bajo la lupa
vigilando que cumpla con su compromiso so pena de someterlo a la crítica.
Como todos los que me hablan bien de él y me dicen que
es muy buena persona, no dudo que lo sea, pero ahora resulta que es el
presidente municipal de la primera capital de un Estado del país que ganó su
partido Morena y ese es un elemento adicional para exigirle y esperar de él los
mejores resultados en el menor tiempo posible.
Pero, además, la presión es mayor porque entre el
electorado, incluyendo el municipal, se espera mucho, muchos esperan todo de
los gobiernos morenos, que van a resolver todos los problemas, que serán no
mejores sino superiores a los priistas y a los panistas y por eso se volcaron
en las urnas a favor de ellos el pasado 1 de julio.
Por ahora tiene el atenuante de que buena parte de la
atención mediática, la crítica está centrada en el gobernador Yunes, pero este
ya no demora en el cargo y entonces los responsables, los únicos responsables
de la gobernanza serán las autoridades de Morena, incluyendo, lógicamente, al
señor alcalde (más tarde el gobernador y el presidente).
Observando la movilidad que tiene el gobernador electo,
García, quien se reúne con los más diversos sectores del Estado, que los
escucha, que los atiende, que dialoga con ellos, que atiende a la prensa sin
molestarse por las preguntas (al menos por ahora, quién sabe después), que ha
dicho que nunca usará su derecho de réplica, me da la impresión que ha
aprendido más rápido a comportarse como un político que Hipólito.
Los xalapeños queremos buenos servicios, eso y nada
más. Ojalá y el alcalde no se caliente a la menor crítica, no descalifique a
los críticos de su gobierno, convoque a todos, busque y pida la suma de
esfuerzos y no olvide que sus colaboradores son seres humanos y como tales
también falibles, y que solo no se equivoca quien no hace nada.
Y, lógicamente, que cuide mucho lo que dice para no
caer en las contradicciones como la que acaba de exhibir y lo acaba de exhibir.
Debe buscarse buenos asesores y exigir a regidores y directores de servicios su
mayor esfuerzo, porque la crítica no va a ser para ellos sino para él. Suerte y
se le desea éxito.

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