Prosa
aprisa
Necesaria, una (buena) relación con la
prensa crítica
Arturo
Reyes Isidoro
Lo vi y lo escuché ayer en “Despierta” antes del resumen
informativo de las 7:30 de la mañana. Respondía a las preguntas tanto de Carlos
Loret de Mola (transmitía desde Washington) como de Ana Francisca Vega.
Jesús Ramírez, quien será el titular del área de Comunicación
Social del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dijo que “es muy
importante” que haya una buena relación entre el gobierno y la prensa.
"Hay que superar las situaciones históricas entre la prensa y
el poder. Hemos pasado de la perversa relación del premio y el castigo: si te
portas bien, si das buena imagen al gobierno, hay recursos, y si no, te
castigan, te censuran y hasta te persiguen. Creo que eso se va a acabar. La
idea es transparentar las relaciones y mantener relaciones de plena libertad de
expresión y de respeto a la pluralidad y al derecho a disentir”.
Dan ganas de creerle pero mejor esperaré a ver que así
sea para reconocerlo, pues mientras que él dice una cosa, en Veracruz
autoridades municipales surgidas de Morena, su partido, como las de Poza Rica y
Coatzacoalcos, utilizan a francotiradores de las redes sociales para denostar a
compañeros que denuncian deficiencias o malas decisiones de esas
administraciones, o bien tratan de obstaculizar su labor, una práctica común de
priistas y panistas y que se pensó que no se repetiría con ellos.
La relación entre la prensa y el gobierno nunca ha
sido fácil; nunca para la prensa independiente, no complaciente, e incluso,
como ahora lo proclama Donald Trump en Estados Unidos, se le ha llegado a ver,
se le llega a ver como enemiga de los hombres del poder político.
Nada más lejos de la verdad. No en el caso de la
prensa profesional que no se queda solo con la versión oficial sino que trata
de comprobar si lo que se dice es cierto y para ello indaga, investiga, siempre
con el afán de servir a los intereses de la sociedad, de sus lectores.
Con la megalomanía que luego caracteriza a los
gobernantes, no solo se sienten infalibles y dueños de la verdad, sino que no
toleran la crítica cuando se equivocan o están haciendo mal las cosas.
Dos sátrapas que padeció México, Luis Echeverría
Álvarez y José López Portillo (Jolopo), molestos por la crítica periodística que
encabezó Julio Scherer, primero lograron que lo expulsaran de la Dirección de Excélsior y luego le bloquearon la
contratación de publicidad oficial llegando al grado de presionar a los
empresarios del país para que no se anunciaran ni en Excelsior ni luego en Proceso.
En su locura de poder, incluso Jolopo acuñó una frase
llena de cinismo: no pago para que me peguen, esto es, su gobierno no otorgaba
publicidad para que lo criticaran, olvidándose que los recursos eran públicos,
no de su bolsa, y que los contribuyentes tenían derecho a saber la verdad y
para ello pagaban sus impuestos.
Pese a lo anterior, ambas calamidades están en el
panteón político con muy malos recuerdos mientras que con el paso del tiempo la
figura de Scherer se agiganta y Proceso
goza de cabal salud y continúa haciendo crítica. No lograron ahogarlo, ni ahora
el gobierno de Enrique Peña Nieto que continuó con las represalias.
Como candidato y ya como gobernador electo, Cuitláhuac
García ha expresado su respeto a la libertad de expresión e incluso ha
presumido que nunca ha hecho uso de su derecho a la réplica ante la crítica, lo
cual es cierto y se desea que ese respeto se mantenga, aunque no veo por qué no
tenga que pedir las aclaraciones cuando las considere necesarias.
En Veracruz no hemos estado exentos de las represalias
de los gobernadores contra quienes critican sus errores, sus excesos, sus
corruptelas, su abuso del poder, contra quienes no se han plegado a la línea
editorial que les han querido imponer.
Por el centralismo que con Andrés Manuel López Obrador
está recobrando fuerza, se esperaría que el futuro nuevo gobierno de Veracruz
inaugure una nueva etapa en su relación con la prensa, que incluso impulse la prensa
profesional, la crítica, la de investigación, la analítica, otorgándole
publicidad para que pueda tener recursos y hacer cada vez más un mejor
periodismo que proyecte a Veracruz hacia estadios que ya han alcanzado las
sociedades altamente desarrolladas.
Por esa perversa relación gobierno-prensa que crearon
algunos gobernantes, Fidel Herrera Beltrán sobre todo, hay quienes hoy con un
muy pobre criterio piensan que el otorgamiento de publicidad necesariamente
constituye un acto de corrupción, cuando, por ejemplo en Europa hay legislación
(Ernesto Villanueva ha escrito sobre el tema) para que se otorgue publicidad o
subsidio a un determinado tipo de prensa que presta un valioso servicio a su
comunidad pero que no tiene medios para subsistir por sí sola.
Ahora sí, hagamos votos porque el gobierno de
Cuitláhuac García nos resulte una grata sorpresa en su relación con los medios,
en especial con la prensa crítica, pero que también frene las agresiones de los
ayuntamientos gobernados por sus correligionarios contra la prensa crítica, lo
que ya está causando un gran desencanto contra Morena, cuando se tenía la
esperanza de que las cosas cambiarían.
La ausencia de dos alcaldes
Estuvo el domingo en la huasteca veracruzana, en Pueblo Viejo municipio
colindante con Tampico, el gobernador electo Cuitláhuac García, para reunirse
con los alcaldes de la zona norte del Estado.
Me llamó la atención que en las fotografías del acto no aparecen los
alcaldes de Pánuco ni de Tantoyuca, Fernando Molina Hernández y Armando Guzmán
Avilés, respectivamente, y en el boletín de prensa tampoco se les mencionó.
¿A qué se debió su ausencia? ¿Los invitaron y no fueron? ¿No los invitaron?
Ambos son expresión de los cacicazgos panistas que ejercen las familias García
Guzmán-Escalante y Guzmán Avilés, muy
allegadas al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Aparte sus diferencias políticas, de entrada es preocupante que se les haya
marginado o que se hayan marginado, porque finalmente quienes pagarán las
consecuencias de una postura de alejamiento o de confrontación serán los
habitantes de ambos municipios, que nada tienen que ver con los pleitos
políticos de sus autoridades.
Creo que los alcaldes mencionados debieran buscar un acercamiento con el
futuro nuevo gobernador, agotar todas las posibilidades para una reunión y
sentar las bases para un entendimiento institucional, que eso sería actuar con
responsabilidad, porque seguramente del nuevo gobierno no los van a ir a
buscar.
¿Enfriaron a propósito a los dos alcaldes? ¿Es el adelanto de que el nuevo
gobierno del estado buscará combatir los cacicazgos del norte? ¿Se les
castigará por su plena identificación y apoyo al gobierno yunista y al hijo de
su titular, el candidato panista a la gubernatura en el pasado proceso
electoral?
Exitosa presentación de documental
Con mucho éxito
se presentó anoche el documental Las Cuatro Virtudes
Cardinales: vida y obra de Rubén Pabello Rojas, en el Ágora de la Ciudad de
Xalapa. El acto tuvo lleno total. Entre otros, en el presídium estuvieron el
propio homenajeado, la periodista y promotora cultural Sonia García, el
Subsecretario de Desarrollo Educativo, Uriel Flores Aguayo, el Cronista de
Xalapa, Vicente Espino Jara, y el rector de la Universidad de Xalapa, Carlos
García Méndez. El documental, dirigido por Sonia y Sac-Nicté García, fue grabado en escenarios
de la capital veracruzana y de la Ciudad de México principalmente, pero también
de Madrid, Granada y Barcelona, y refleja el camino
andando por su protagonista en
distintos ámbitos de la vida pública de Veracruz y México.

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