Prosa aprisa
Un sexenio de seis años y seis meses
Arturo Reyes Isidoro
México es uno de los países
donde la transición, el periodo en que triunfa un presidente y entra en
funciones, es más larga: cinco meses. Esa larga prórroga política rige también
para Veracruz.
Qué tiempo pasa en otros países
para que asuma el cargo un nuevo mandatario:
Grecia: 24 horas.
Reino
Unido: 5 días.
Francia: 15 días (aunque François Hollande tomó
posesión en 9 días).
Alemania: su
periodo puede ir de 21 días a 1 mes.
España: 32 días.
Argentina: 45
días.
Estados Unidos: 2
meses.
Brasil: 2
meses.
Rusia: 2
meses.
Venezuela: 3
meses.
México: 5
meses.
Bélgica: 540
días.
La costumbre política en Veracruz estableció que una vez que
ganaba la elección, un candidato a gobernador mantenía bajo perfil hasta en
tanto asumía constitucionalmente el poder, para no hacer “sombra” al gobernante
que se iba.
Esa práctica se respetó en especial porque durante 86 años hubo
continuidad de gobernantes priistas.
En 2016 la etapa de transición la usó el actual gobernador Miguel
Ángel Yunes Linares más para hacerla de policía y de agente del Ministerio
Público persiguiendo a Duarte y su pandilla que en empezar a trabajar en contacto
con la población en sus propias comunidades.
En dos años la situación ha dado un vuelco de 180 grados con el
triunfo de prácticamente un civil académico, con sólo alguna experiencia
legislativa (sólo había sido diputado federal una vez y candidato a gobernador
perdedor) y ninguna administrativa, una figura ajena al político tradicional.
Por lo que estamos viendo, el sexenio de Cuitláhuac García no será
de seis años sino de seis años y seis meses, porque está llenando ya el espacio
que inexplicablemente ha descuidado, o porque ya no tiene nada que ofrecer a
los veracruzanos, Miguel Ángel Yunes Linares.
El gobernante electo de izquierda está más que activo, recorre el
Estado, se reúne con representativos de los más diversos sectores, ya está
haciendo anuncios de obras e inaugurando otras como si él fuera el que
estuviera en ejercicio constitucional.
Es importante hacer notar que también a diferencia de sus
inmediatos antecesores, que casi redujeron el estado de Veracruz a sólo Xalapa
y la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, donde concentraban sus actividades,
Cuitláhuac está yendo en especial a las zonas más olvidadas o marginadas.
O sea, se está apartando de los grandes y costosos salones del
World Trade Center de Boca del Río, o de algún hotel caro de la zona conurbada
o de la capital del Estado.
El sábado estuvo en Moloacán, un municipio pequeño del sur,
cercano a Coatzacoalcos, y de ahí viajó por tierra a La Chinantla (también
connocido como Poblado 10), cabecera del municipio de Uxpanapa, uno de los más
alejados del sur de la entidad, donde hizo el anuncio de una carretera para comunicar
a los habitantes de esa demarcación con los de Nanchital y Las Choapas, un
viejo proyecto que también intentaron Fidel Herrera, Javier Duarte y Miguel
Ángel Yunes pero que no pasaron del puro anuncio.
Ayer domingo viajó al poblado Los Altos, municipio de Ayahualulco,
en los alrededores del Cofre de Perote, y si continúa así seguramente habrá de
recorrer en su sexenio y seis meses no sólo las cabeceras de los 212 municipios
sino cientos, acasos miles de comunidades que nunca antes habían sido visitadas
por un gobernante estatal.
No hay otra forma de gobernar bien que mantenerse cerca de la
población y conocer de cerca sus carencias y necesidades, además con todo el
tiempo disponible porque, que se sepa, no viaja en helicóptero ni en avioneta o
avión y por lo tanto no lo urgen a que acabe ya porque pueden correr el riesgo
de no despegar para el regreso o de encontrar cerrado el aeropuerto en el
Lencero para el aterrizaje.
En su sexenio, Javier Duarte no visitó ni siquiera la mitad de los
municipios veracruzanos, cosa que tampoco hizo como candidato, o sea, no
conoció ni siquiera la mitad del territorio estatal. Del actual gobernante no
se ha hecho la numeralia pero creo que es mucho menor aunque tiene la atenuante
de que su administración ha sido de solo dos años y para su colmo su mayor
empeño fue en sacar adelante la candidatura de su hijo en lugar de gobernar
como Dios manda.
Dante Delgado no sólo recorrió mucho todo el Estado sino que
prácticamente conocía a todos los veracruzanos pues literalmente se metía hasta
la cocina de las familias a las que visitaba y a todos los citaba por su
nombre. Fidel Herrera fue otro gobernador que también peinó el territorio
estatal.
Me atrevo a pensar que ahora, a tono con la intención del próximo
gobierno federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador de tratar de
equilibrar las oportunidades dándoselas a quienes han estado en desventaja,
para reducir la pobreza, arraigar a la gente en sus comunidades y evitar la
migración a las grandes ciudades y a Estados Unidos, Cuitláhuac enfocará más su
atención a las zonas con gran potencial natural pero que han estado descuidadas
u olvidadas porque la atención de los gobiernos se ha enfocado de preferencia
en las grandes ciudades.
Sus primeros recorridos como gobernador electo pueden ser un
adelanto del estilo del gobierno que se instalará el próximo 1 de julio: sacar
del olvido a las comunidades marginadas, explotar con fines productivos sus
recursos, activar las economías locales y regionales y lograr el desarrollo de
pueblos ancestralmente caracterizados por la pobreza.
Ahora sí, como comúnmente se dice, ya le ganó el mandado al
gobernador Yunes.
No deja de llamar la atención que algunos alcaldes (pronto serán
la mayoría y después todos) le estén dando sus obras para inaugurar al
gobernador de Morena e ignoren al del PAN.
Llegaron en el actual gobierno con tremendos aires de prepotencia.
Ahora quieren permanecer y buscan la forma, como en Radiotelevisión de Veracruz
(RTV), donde los yunistas que actuaban con autoritarismo y trataban con la
punta del pie a los trabajadores ya buscaron afiliarse al sindicato.
Los muchachos dirigentes sindicales, que son decentes, les dijeron
que sí, que no hay inconveniente, pero que de ninguna manera los van a defender
cuando les llegue su cese (se sabe que ellos mismos van a pasar la lista a los
nuevos directivos de quiénes son los que impusieron solo su punto de vista sin
conocer nada de radio ni de televisión).
En la Coordinación de Comunicación Social algunos trabajadores
muestran ya copias de oficios que les daban dizque para que cubrieran
actividades del gobernador pero en realidad los enviaban a operar para el
candidato del PAN a la gubernatura.
No se explican que hacen ahí entre 60 y 80 operadores de redes
sociales y de dónde sacan dinero para pagarles, ni porqué el contralor interno
no reportó que el actual titular Elías Assad nunca solicitó licencia al cargo y
menos renunció cuando se fue a operar en la campaña del candidato panista.
Saldrán a relucir documentos.
El miércoles intentarán sacar los magistrados
Será el miércoles cuando el yunismo azul buscará sacar adelante su
último gran tema en el Congreso local pues intentará que se nombre a los nuevos
magistrados del Tribunal Superior de Justicia.
Confían en que lo harán porque presumiblemente tienen 6 de los 10
votos de la Comisión Permanente. Habrá que ver la reacción de la oposición.

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