Prosa aprisa
Desencanto con un gobierno de Morena
Arturo Reyes Isidoro
Es en Genésis (7:12) donde se
menciona que hubo un Diluvio que duró 40 días y 40 noches. Según la Biblia, la
inundación tuvo alcance universal.
En Cien años de soledad, llovió cuatro años, once meses y dos días.
“Se desempedraba el cielo en unas tempestades de estropicio, y el norte mandaba
unos huracanes que desportillaron techos y derribaron paredes, y desenterraron
de raíz las últimas cepas de las plantaciones”, escribió Gabriel García
Márquez.
En Xalapa… en Xalapa ha estado
lloviendo últimamente, no con la permanencia del Diluvio universal ni como en
Macondo, pero sí regularmente, a veces todo el día, a veces por las
tardes-noches.
Y heme aquí sorteando o las
verdaderas lagunas que se forman en bocacalles de cruceros o en algunas calles
donde el agua cubre incluso pasitos a desnivel elevados para el paso de
transeúntes, como en mi caso.
O a veces buscando evitar que
pase algún vehículo a regular velocidad y me salpique de agua en la acera por
donde voy caminando, haciendo malabares o como un verdadero torero dando
capotazos para evitar que me llegue el sucio líquido.
Y para colmo, en tramos
empedrados, sin poder ver si donde voy a pisar existe una piedra más desgastada
o sumida, o a desnivel hacia abajo donde se ha acumulado más agua y me voy a
mojar los zapatos y los calcetines.
Esto no me había pasado nunca
antes en Xalapa, no al menos por el área donde vivo, casi dentro del área del
centro histórico de la ciudad, hasta que ha tomado las riendas de la
administración el primer gobierno municipal de Morena.
No hay que ser ningún ingeniero
especialista para darse cuenta que lo que motiva estas lagunas urbanas es el descuido
total, la falta de desazolve de las atarjeas; y la oscuridad, por la falta de
mantenimiento o de la renovación de lámparas fundidas por nuevas, del servicio
público de alumbrado.
El problema no es nuevo y las
quejas que tengo de lectores, vecinos, amigos y conocidos de todas las partes
de la ciudad son muchas, en forma constante.
Algunos datos:
Hay calles y avenidas con tramos destrozados, con baches y
hoyancos como la Independencia, entre 20 de noviembre y Américas; las laterales
de Lázaro Cárdenas a la altura del puente Miguel Alemán; casi en su totalidad
las avenidas Encanto, desde Américas hasta Lázaro Cárdenas a la altura del
Congreso; también la paralela, Ferrocarril Interoceánico, donde se ubica el
Poder Judicial.
De igual forma está la avenida Circuito Presidentes que lleva de
Maestros Veracruzanos hacia el Velódromo, a la altura de la USBI, y el acceso
por esa vía a la zona universitaria, en las laterales del puente Rébsamen sobre
la misma ruta.
También la avenida Américas casi con Maestros Veracruzanos; la
calle Porfirio Díaz (destrozada al igual que Independencia de la colonia 2 de
abril) entre Pípila y Justino Sarmiento; la avenida Miguel Alemán
desde Américas hasta el entronque con la avenida Villahermosa donde está el
Cbtis 13; la propia Villahermosa en varios tramos; Ruiz Cortines, por el rumbo
de los lavaderos; la avenida México en su acceso a la colonia
Revolución.
En la avenida 20 de Noviembre y en la Independencia, afuera y a un
costado de la Quinta de las Rosas, respectivamente, espacio de capacitación y
esparcimiento de personas de la tercera edad no hay luminarias encendidas por
la tarde-noche desde la iglesia de La Piedad, lo mismo sucede en Arco Sur desde
el semáforo frente a Walt Mart hasta el edificio de la Fiscalía; en Rébsamen,
en el sentido de Veracruz hacia el centro, pocos metros adelante de la entrada
a Xalapa 2000 y en un tramo de la avenida Xalapa hacia el edificio de Finanzas.
Igualmente en la misma unidad de Xalapa 2000 las calles están
destrozadas y tienen problemas con la recolección de basura.
Puedo seguir citando ejemplos
pero por ahora con eso creo que es suficiente.
Percibo entre los xalapeños
desencanto con la administración de Hipólito Rodríguez. Ya lo había antes de
las elecciones pero aun así le dieron la confianza con su voto de nuevo a su
partido y sus candidatos.
En varias ocasiones escuché que,
generosos como son los habitantes de la capital del Estado, trataban de
justificar al presidente municipal diciendo que no hacía nada porque lo
bloqueaban, por las campañas, los de enfrente, que tampoco son unas peritas en
dulce.
Pero las campañas terminaron
desde finales de junio y hace ya mes y medio que hubo la elección, barrió
incluso Morena e inusitadamente el gobernador electo de ese partido Cuitláhuac
García anda de arriba para abajo y de aquí para allá por todo el Estado,
trabaja, pues, pero en Xalapa no se siente a Hipólito Rodríguez recorriendo la
ciudad para constatar personalmente los problemas, ni escuchando a los vecinos,
vamos, ni siquiera dando palabras de aliento a quienes han sufrido
inundaciones, me niego a creer que para no enlodarse los zapatos porque no
tiene para comprarse otro par.
He platicado con varios actores
políticos incluso de Morena y no hay uno solo que no me diga que el alcalde es
un buen hombre pero que tiene un muy mal equipo, aunque su error es negarse a
reconocerlo. Otros me dicen que es un buen académico e incluso un buen
urbanista, pero que una cosa es la teoría y otra la práctica.
Lo que sea, Xalapa está tal vez
como nunca en el abandono de sus autoridades, los problemas son palpables,
visibles, verificables, y hasta ahora no se sabe de un plan emergente para
resolverlos, siquiera para atenuarlos.
Sería grave que el presidente
municipal estuviera esperando a que Cuitláhuac García asumiera el Gobierno del
Estado para que le resolviera los problemas de la capital. Para eso se le
eligió a él y cumple ya ocho meses en funciones. Hasta ahora decepciona.
Quién sabe si el alcalde está
consciente, y con él los que forman su equipo, que como autoridad constituida
legalmente y en especial de la capital de uno de los estados más importante del
país, que tiene la atención puesta en él porque se le ve como una avanzada de
lo que pueden ser los gobiernos estatal y federal, a partir del 1 de diciembre
próximo de Morena.
Hipólito Rodríguez, como ahora
Cuitláhuac y López Obrador, llegó al poder municipal con el aval de la mayoría
de los xalapeños y con la esperanza de que sería mejor alcalde que sus
antecesores, pero pronto empieza a desencantar. No se ven los resultados, los
xalapeños perciben en cambio que los baches y los hoyancos se agrandan, que hay
calles y zonas más oscuras, que es deficiente la recolección de basura, que las
banquetas se empiezan a agrietar porque está creciendo la hierba encima de
ellas y no hay quien lo evite, etcétera.
Hipólito Rodríguez empieza
también a dar pie para que los enemigos de su partido digan que es el ejemplo
de que las autoridades de Morena no cumplen, que no tienen experiencia, que no
son eficientes, que defraudan en el cargo, que para eso querían llegar al
poder, que no saben gobernar.
Señor presidente municipal,
¿qué le hace falta para poder darnos resultados?





No hay comentarios:
Publicar un comentario