Prosa aprisa
Dejan solo en Veracruz a AMLO
Arturo Reyes Isidoro
Hasta anoche, ni el
Ejecutivo, ni el Legislativo local, ni la dirigencia estatal de Morena, ni los
alcaldes de ese partido, ni la legislatura federal veracruzana, nadie, ninguno
había salido a respaldar al presidente Andrés Manuel López Obrador en su
exigencia al Rey de España para que se disculpe por los abusos de la Conquista
¡hace 500 años!
Desde que asumió la
presidencia, hace poco más de 100 días, no le había llovido a AMLO tanta
crítica ni había sido objeto de tanta sátira en las redes sociales como ahora y
lo menos que se hubiera esperado era que la clase política (?) morenista
veracruzana saliera a expresarle su solidaridad y su pleno respaldo, pero todos
optaron por guardar silencio.
¿Temían, temen que si lo
hacen el abucheo general tanto del país como del extranjero los alcanzará?
Circunstancias como las que vive ahora el presidente son las que ponen a prueba
a quienes le han jurado lealtad y en Veracruz no hubo un solo pronunciamiento
de apoyo, un manifiesto público, una conferencia de prensa o una declaración
aunque fuera banquetera.
Veracruz es el eje histórico
de la conmemoración de los 500 años de la llegada de los españoles a territorio
firme de lo que hoy es el Estado y el país, asiento del primer Ayuntamiento,
por lo que más que en ningún otro lado era obligada la reacción máxime cuando
el presidente es del mismo partido de quienes hoy gobiernan en la entidad.
Ahora era cuando el
secretario de Gobierno Eric Cisneros debió haber abierto la boca pero ni él ni
su jefa dizque veracruzana Rocío Nahle, quien aspira a ser próxima gobernadora,
le metieron el hombro al chocojarocho.
Seguramente los enviados de
la Secretaría de Gobernación que están trabajando en el Estado pasaron ya un
reporte para la tarjeta informativa que entregarán al presidente en víspera de
su visita al norte del Estado.
¿Sí, se acaba la luna de miel?
El presidente está, anda
descompuesto desde el sábado cuando recibió sonoro abucheo de la fanaticada que
asistió a la inauguración del estadio de beisbol de los Diablos Rojos del
México. Ese día reaccionó molesto calificando a sus críticos como “porra fifí”.
Pero si se pensaba que había
sido un caso aislado, el lunes a su llegada al aeropuerto de Villahermosa,
Tabasco, su Estado, contrario a otras ocasiones en que había sido recibido solo
con aplausos, ahora trabajadores despedidos de Pemex y del ISSSTE lo esperaron
con reclamos exigiendo que les paguen sus salarios por haber sido despedidos.
Ayer, de plano no pudo más y
por primera vez desde que es presidente, ahora no choreó a los reporteros
locales, no hubo gracejadas y de plano los confrontó al llegar al aeropuerto de
Mexicali, Baja California.
AMLO se molestó porque le
preguntaron si había una encuesta arreglada para que el candidato a la gubernatura
sea un empresario, en forma rotunda les contestó que no y los acuso de parecer
“prensa fifí”.
Como le insistieron con sus
interrogatorios, les contestó: “así como tienes tú derecho a preguntarme, yo
también tengo derecho a no contestarte. Soy dueño de mi silencio”. Pero no
cedieron, siguieron con sus preguntas y entonces les dijo que no se presta a
las entrevistas banqueteras, cuando es lo que ha venido haciendo, o había
venido haciendo.
Llegará encabronado a Veracruz
López Obrador anda, está encabronado.
Y apenas lleva poco más de cien días en el poder.
Si el sol de la primavera no
lo calienta, entonces llegará a la entidad el viernes con un carácter de los
mil demonios, o de más de un millar de chamucos.
A reserva de que algún
imprevisto se atravesara, está anunciado que llegara a Poza Rica y luego
viajará a Tuxpan, para rematar el sábado en Tantoyuca.
Viene a hacer anuncios y a
verificar la entrega de programas sociales.
Seguramente en Palacio de
Gobierno han de tener velas y veladoras encendidas para pedir que se calme ante
el riesgo de que por cualquier cosita estalle y agarre parejo a todos.
Los huastecos tienen ahora la
sartén por el mango y de ellos dependerá que no se altere más el tlatoani de la
Cuarta Transformación, aunque quejas hay muchas, lo mismo contra presidentes
municipales que otros funcionarios de Morena, incluso por casos de nepotismo,
que ya se está convirtiendo en el sello de la casa.
Contradice al Secretario de Seguridad
En su conferencia mañanera de
ayer, el presidente informó que traerá la reunión de seguridad al Estado.
Es obvio que está preocupado
por los altos índices de inseguridad y violencia en la entidad, pues de otra
forma no se ocuparía de venir a reforzar al gobierno local.
Su preocupación contrasta con
los boletines de cifras alegres que ha estado soltando el secretario de
Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, en los que asegura que han bajado
los índices delictivos.
Qué bueno que López Obrador
no les hace caso y viene él mismo a ocuparse del tema, lo que seguramente
alentará a la población veracruzana.
El lunes, el presidente
nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación
(CANACINTRA), Enoch Castellanos Férez, declaró que cientos de empresarios han
salido del Estado víctimas de la inseguridad, lo que calificó como “una
realidad muy preocupante”.
Con su visita al norte habrá
completado ya visitas a las tres grandes zonas del Estado, pues primero estuvo
en Xalapa, luego viajó a Minatitlán, Acayucan y Córdoba y ahora estará en Poza
Rica, Tuxpan y Tantoyuca.
Se ha convertido en el
presidente que más veces ha visitado el Estado en muy corto tiempo.
Hay curiosidad por ver cómo
lo reciben en el norte y cómo le va.

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