Prosa aprisa
Cierre de hoteles, otro
contrainforme
Arturo Reyes Isidoro
Ni una semana ha pasado de la entrega del Primer Informe de
Gobierno y del mensaje con motivo del mismo por parte del gobernador Cuitláhuac
García Jiménez cuando la secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú Lago, ha
confirmado una mala noticia: el cierre de hoteles en el Estado.
Apenas diez días antes, previamente al Informe, había pintado
un panorama color rosa en el sector a su cargo y había dicho que la derrama
económica generada por la industria turística este año era de más de 8 mil
millones de pesos (alcalorpolitico.com 11/11/2019).
Ayer, en declaraciones a la prensa aceptó el cierre de
hoteles en la capital del Estado (ocho, según los hoteleros) pero dijo que
también ha ocurrido en el sur de la entidad y lo atribuyó a la crisis económica
que prevalece y que ha afectado a los empresarios del ramo.
Quién sabe si quiso amarrarse el dedo antes de cortárselo, es
decir, si prefirió ella misma dar la mala noticia antes de que la cuestionen los
diputados durante su comparecencia con motivo del Informe, y su panorama color
de rosa se lo despinten con pruebas como la de los cierres de hoteles.
Colateralmente confirmó lo que todos los veracruzanos (con
excepción de los funcionarios) saben porque lo viven a diario: que hay una
crisis económica que afecta no únicamente al sector hotelero sino a
prácticamente a todos los demás, lo que a su vez ha aumentado el desempleo y
tiene paralizada la economía estatal.
Su declaración, pues, pone en entredicho el panorama que se
nos pintó en el mensaje del sábado con motivo del Informe y ahora habrá que
esperar su comparecencia en el Congreso local para ver qué más información
posee y qué medidas anuncia para atacar el problema.
Por lo menos esta vez sí ha sido sincera esta funcionaria que
todo el año se la ha pasado hablando de millones de turistas visitantes, que al
parecer solo los ha habido pero en su imaginación.
Otro funcionario que ha salido otra vez a los reflectores,
post Informe, es el titular de la Sedesol estatal, Guillermo Fernández Sánchez,
para asegurar que “definitivamente no habrá subejercicio”.
A estas alturas, cuando está por terminar el presente
ejercicio fiscal, es reprobable que el señor todavía esté hablando de ese tema
cuando lo que debiera estar anunciando es la entrega de las obras ya
concluidas, pero resulta que apenas licitan o acaban de hacerlo, cuando eso
debió haber ocurrido entre marzo y abril pasados. Salvo verdaderas excepciones,
legalmente todas las obras debieran ser entregadas en diciembre.
Incluso debiera informar, ya que se la pasaron el año sin
hacer nada, cuánto de intereses ha dejado y a qué se ha destinado el dinero que
han tenido “sudando”. Ahí está otra pregunta que deben hacerle los diputados
también cuando comparezca.
Un informe
de en-sueño
Las
agencias informativas y los diarios de todo el mundo informaron el 13 de mayo
de 2015 que el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un había ordenado ejecutar a
su ministro de Defensa, Hyon Yong-chol ¡con un cañón antiaéreo! acusado del
delito de traición por haberse quedado dormido en un desfile frente al joven
dictador.
Para
el efecto, Kim montó todo un espectáculo: la ejecución del vicemariscal se
llevó a cabo ante cientos de oficiales en una academia militar del norte de
Pyongyang, según los servicios secretos surcoreanos. Qué duda cabe, lo redujo a
polvo.
De
este regordete chamaco norcoreano me acordé el sábado pasado cuando vi las
fotografías (que circularon profusamente en las “benditas” –López Obrador dixit– redes sociales) de colaboradores
del gobernador Cuitláhuac García Jiménez dormitándose o bien dormidos mientras
él pronunciaba un mensaje con motivo de su Primer Informe de Gobierno. Una de
las fotos mostraba a la mismísima representante presidencial, la secretaria de
Gobernación Olga Sánchez Cordero, bostezando.
Qué
forma de descalificar la verdadera perorata de su jefe, pues si ni sus
subalternos fueron capaces de aguantar tanto bla bla, ¿alguien cree que
Veracruz se paralizó porque sus habitantes estuvieron muy pendientes e
interesados en lo que dijo el mandamás
del Palacio de Gobierno?
(El
inolvidable Yayo Gutiérrez –periodista, político, orador, notario público,
alguna vez magistrado, para quienes no lo conocieron– siendo dirigente estatal
del PRI ordenaba a alguien que tenía que hablar en un acto que les “tirara” la
“aburridora” a los oyentes, un bla bla bla largo y sin sentido para que se
aburrieran, se durmieran o se fueran ante el riesgo de un reclamo.)
Recordando,
pues, a Jong-un y viendo las fotos de
los dormilones de Morena en el Teatro del Estado (hasta en eso regresamos a los
viejos tiempos, cuando mucha mapachada del PRI se arrullaba con los soporíferos
rollos de los gobernadores tricolores, pero, eso sí, nunca un funcionario
porque lo cesaban ipso facto), me
dije que Cuitláhuac pertenece al “pueblo bueno” del que habla López Obrador.
Porque
no obstante que le robaron cámara (sus fotos fueron las que inundaron las
redes, no las suyas dando su mensaje), ¡todavía les hizo un reconocimiento!,
uno a uno mencionándolos por su nombre e incluso implícitamente ratificándolos
en los cargos pues no descalificó a ninguno, e incluso a uno de los lirones, el
secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, ¡lo declaró
veracruzano! cuando es nativo del estado de Nuevo León.
El
gobernador, pues, tiene a los colaboradores que se merece y nosotros también
tenemos el gobierno que nos merecemos, qué duda cabe.
De
todos modos me pregunté si, por ejemplo, el secretario de Seguridad Pública,
Hugo Gutiérrez Maldonado, o el de Salud, Roberto Ramos Alor, estaban
durmiéndose en sus laureles (según la Real Academia Española, dormirse en los
laureles es “descuidarse o abandonarse en la actividad emprendida,
confiando en los éxitos que ha logrado”) ante tantos y sonados éxitos que han
tenido en su desempeño.
A algunos secretarios, pues, el informe les produjo
somnolencia, sueño, letargo (a la representante presidencial bostezos). Pero
saliendo de ahí se han de haber ido a sus casas a continuar en la cama sabiendo
que don Cuitláhuac no los iba a fusilar ni siquiera con un rifle de corchos.
Si se duermen ante su propio jefe, si ni siquiera están
pendientes de lo que dice, ¿algún veracruzano creerá que de veras están o van a
estar pendientes de sus anhelos, de sus preocupaciones, de sus problemas, de
sus reclamos? Si se duermen así en horas de trabajo cómo van a ver a la
delincuencia, a las víctimas del dengue, la falta e medicamentos, a…
¿Más caro el caldo que las albóndigas?
¡Vaya!
Delia Cobos, la titular del ORFIS Veracruz, nos salió ayer con que necesita 25
millones de pesos extra para hacer una nueva revisión de la Cuenta Pública 2018.
Se supone que su intención es porque desconfía del trabajo de su antecesor
Lorenzo Antonio Portilla. ¿Y si al final resulta que las cuentas sí fueron bien
hechas?
El
diputado José Manuel Pozos Castro salió a atajarla. Le recordó que no se trata
de una nueva auditoría sino de una revisión de la solventación que hicieron
presuntos infractores. 25 milloncejos más cuando hablan de austeridad y de que
no hay recursos.


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