Prosa aprisa
El Gobierno
induce posible móvil de asesinato
Arturo
Reyes Isidoro
A temprana hora de ayer (6:30 de la mañana)
asesinaron a una cuadra del palacio municipal de Paso del Macho al exalcalde perredista
Rafael Pacheco Molina.
Había sido tres veces presidente municipal, era
ahora encargado del área de Obras Públicas del ayuntamiento y asesor del actual
alcalde Fernando León Trejo.
El Gobierno del Estado no tuvo de inmediato
alguna reacción, solo se produjo seis horas después de manera insólita. En su
cuenta de Twitter emitió el siguiente mensaje:
“Con respecto al homicidio del Director de Obra
Pública del municipio de Paso del Macho solicitamos a la FGE que se lleve una
investigación amplia y exhaustiva que incluya todas las líneas, aun aquellas
que tengan que ver con la presunción de que ejercía un cacicazgo en la zona”.
¡Bomba!
Como veracruzano, como ciudadano, no puedo
dejar de expresar mi preocupación por lo que a todas luces parece un grave
intento de intromisión en la autonomía de la Fiscalía General del Estado (FGE)
y, peor aún –eso creo–, desde la posición de poder que tiene el Ejecutivo
tratar de inducir la investigación hacia un móvil determinado.
Que el Gobierno solicite a la encargada de la
Fiscalía una investigación amplia y exhaustiva es correcto. No lo es que
prácticamente inculpe a la víctima antes de que la policía ministerial
investigue y determine la causa del homicidio, y que veladamente diga a la
Fiscal a qué debe llegar su indagatoria.
No perdían nada con guardar las formas. Pudieron
acompañar la solicitud con la expresión: “De manera respetuosa le solicitamos”,
en atención a que supuestamente la Fiscalía es autónoma, pero a la señora o
señorita Verónica Hernández Giádans la tratan como la empleada que ha sido de
ellos (no olvidar que trabajaba con el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio
Cisneros Burgos, antes de asumir su actual cargo).
Con
un tuit “tiraron” línea a la Fiscal
¡Qué forma de tratar de justificar la
inefectividad y el fracaso de la política de protección y seguridad ciudadana
ante la ola de violencia que ahoga al Estado, prácticamente inculpando a la
víctima.
Con el tuit dejaron la impresión de que desde el
Palacio de Gobierno le “tiraron” línea a la Fiscal y le dijeron hacia dónde
enfocar su investigación para que concluya que victimaron al exalcalde porque
era un cacique. Nada más les faltó poner: “Se lo merecía”.
Así, con solo una diferencia de seis horas
sicarios victimaron al político pasomachense y luego el Gobierno del Estado lo
revictimizó, algo nunca visto antes en la historia de Veracruz.
Con su texto hecho público, el Gobierno del
Estado podría haber viciado de origen el proceso de investigación porque a
quien tratan como su empleada, la encargada de la FGE no querrá llevarles la
contra y dejar mal a sus patrones dando otra versión, por muy cierta que
pudiera resultar, porque ellos ya prejuzgaron e insinuaron el motivo del
asesinato.
Desde el Palacio demeritan a la Fiscal cuando
le insinúan qué hacer, pues es muy claro que con la potestad constitucional que le otorga el Articulo 21 de la
Carta Magna está obligada a agotar de manera exhaustiva todas las líneas de
investigación que surjan, y se supone que como profesional que es no dejará
pasar ningún detalle.
Se hubiera visto mejor que, en todo caso, el Gobierno
hubiera dicho que ofrecía colaborar en la investigación e incluso suministrar
la información que tuviera para ayudar al esclarecimiento del caso.
Ante lo ocurrido, con toda razón los detractores del cuitlahuismo van a
decir que para eso quitaron por la fuerza al Fiscal titular Jorge Winckler
Ortiz, para poner en su lugar a alguien a modo a quien puedan manipular y
ordenarle el sentido de sus investigaciones.
Por eso la preocupación al saber que ante el surgimiento de un caso en el
que la Fiscalía tenga que determinar una responsabilidad o culpabilidad le
insinúen desde el Palacio de Gobierno un móvil que lleve a declarar que alguien
es inocente o culpable.
¿Politizaron el caso?
Pero en lo ocurrido ayer surge otro elemento que puede hacer pensar que el
gobierno politizó el asunto porque la víctima era de otro partido y de otra
corriente política ajena a los suyos.
Porque la insólita reacción oficial pudo haber
sido como respuesta a un tuit que emitió el exgobernador Miguel Ángel Yunes
Linares tres horas después del asesinato: “Rafael Pacheco Molina fue un querido
amigo, gran ser humano y magnífico servidor público. Condeno su crimen y abrazo
con afecto a su familia y compañeros”.
El panista hizo lo elemental en estos casos,
pero además con mucho tacto: no responsabilizó ni señaló a ninguna autoridad
por la violencia e inseguridad que se vive, condenó el crimen y se solidarizó
con los deudos, exaltando la calidad que como persona y como servidor público
tuvo la víctima.
El gobierno no tuvo palabras de consuelo para
los familiares, los lastimó más con su presunción acusatoria y tampoco aprovechó
la ocasión para decirle a los veracruzanos que tengan confianza en que en este
y otros casos prevalecerá la justicia y no habrá impunidad.
No
aprendieron de la lección de Caballo Blanco
Pero no quieren aprender. En el sonado caso de
la masacre en el bar Caballo Blanco de Coatzacoalcos, en agosto pasado, sin que
hubiera una investigación de por medio, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez
se apresuró a declarar que contaba con indicios sobre la identidad de uno de
los probables responsables.
Soltó entonces el nombre de Ricardo “N” alias
“La Loca”, quien antes, aseguró, había estado detenido pero la Fiscalía General
del Estado, entonces a cargo de Jorge Winckler, lo había dejado en libertad.
La propia Fiscalía General de la República (FGR)
puso en claro que lo habían detenido marinos y lo habían puesto a disposición
de su delegación en Veracruz, que había sido la que lo había liberado, e
incluso el mismo señalado publicó un video negando su participación dando
detalles para tratar de probarlo. Hasta la fecha la FGR, que atrajo el caso, no
ha podido esclarecerlo y no hay un solo detenido.
El crimen de Paso del Macho alcanzó notoriedad
nacional por las condenas que hicieron las dirigencias nacionales del PAN y del
PRD, pero también porque dieron cuenta del hecho medios de la Ciudad de México
y de varias partes del país.
Ayer mismo, la Secretaría de Seguridad Pública anunció que asumiría
la vigilancia en Paso del Macho y procedió de inmediato. Emitió el siguiente
mensaje:
“Con el propósito de garantizar la
seguridad en el municipio de Paso del Macho, la Secretaría de Seguridad Pública
toma el control de la seguridad y concentra a elementos de la Policía
Municipal, a fin de realizar su proceso de evaluación y control de confianza en
Xalapa”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario