Prosa aprisa
¿La salud
en Veracruz, a expensas de chamanes?
Arturo Reyes Isidoro
“He recibido en
herencia esta carga de superstición e insensatez. Gobierno a innumerables
hombres, pero debo reconocer que soy gobernado por pájaros y truenos”.
Es Cayo Julio César
quien se expresa así en una carta a Lucio Mamilio Turrino, en la isla de Capri,
a propósito de los partes que en su calidad de Supremo Pontífice recibe a
diario de los augures, adivinos, aerománticos y agoreros a su servicio.
En Los idus de marzo de Thornton Wilder se
narra cómo el César le platica que tiene que tomar decisiones en función de lo
que le pronostican esta especie de chamanes de la era imperial.
Por ejemplo –le
dice–, estando una tarde en el valle del Rin sus augures le prohibieron entrar
en batalla con el enemigo ya que sus pollos sagrados no aceptaban muy bien la
comida.
“Las gallinas
cruzaban las patas al caminar, veían con inquietud el cielo y constantemente
miraban hacia atrás…” Postergó el ataque por un día.
Aquella noche
–prosigue más adelante– dio un paseo por los bosques con uno de sus asistentes
y recolectó una docena de gusanos que cortó en pedacitos y los esparció por el
comedero sagrado.
A la mañana
siguiente, ya con todo el ejército esperando la señal de los dioses, los
proféticos pollos fueron llevados a comer y “antes de llegar al comedero
miraron al cielo y emitieron ese graznido de alarma que basta para inmovilizar
a diez mil hombres; pero luego volvieron la vista hacia su comida y entonces…
se precipitaron sobre el alimento. Fue así como el destino me permitió ganar la
batalla de Colonia”.
En alusión a la
superstición, expresa que: “Todos los romanos, desde los barrenderos a los
cónsules, buscan y encuentran una vaga sensación de confianza donde en realidad
no la puede haber…”.
Para efectos de
este comentario, cito hasta aquí: “Estas prácticas nos llegan sancionadas por
la tradición de nuestros antepasados y destilan las reminiscencias de nuestra
seguridad infantil…”.
De la obra y el
pasaje que cito me acordé el miércoles apenas vi la imagen del secretario de
Salud, Roberto Ramos Alor, recibiendo una “limpia” a manos de un chamán ¡en
pleno edificio del Congreso del Estado!
Lo que de inmediato
me llamó la atención fue lo contradictorio de un hombre de ciencia, de la
ciencia médica, protegiendo su integridad (incluida su salud, por supuesto, no
con medicina de patente o con plantas medicinales como las que receta) con un
remedio producto de la superstición.
Ayer narré que
antes de asumir el cargo él viajaba a la Sierra de Soteapan a dar consultas
gratuitas y ahí pudo observar de cerca las prácticas que utilizan muchos
veracruzanos para tratar de curar sus males, las “limpias” de los brujos una de
ellas.
Ya en el cargo ha
sido un decidido promotor de la medicina tradicional, que en varias partes está
asociada a la práctica de la bujería. ¿El ritual que le hicieron el miércoles
es porque se contagió y cree en el esoterismo? Si así es, muy su gusto.
Pero resulta que el
señor es el responsable directo de velar por la salud de los veracruzanos, que
están creídos y atenidos a que se trata de un egresado de las aulas y no de un
altar de los brujos de Catemaco. Ya vimos enseguida que la magia blanca (la
negra es para hacer el mal) no lo protegió y en nada le ayudó porque los
diputados le pegaron una madrina despiadada que hará época.
Tan insólito
resultó el hecho que la foto mereció un espacio destacado en la portada del
diario Reforma, un espacio que –me
atrevo a pensar– no lo vende el periódico y si lo hace –eso creo también sin
tener certeza– debe costar arriba de los 160 mil pesos, un espacio que alguna
vez quisieran para sí gobernadores, senadores y pudientes.
¿Por qué permitió
Ramos Alor que lo “limpiaran” en público siendo quién es? ¿Porqué cree? ¿Afán
de notoriedad? ¿Porqué quiso enviar un mensaje de que si no lo apoyan con
recursos y equipos va a tener que recurrir a los brujos de Catemaco o de dónde
los haya?
Creo que este
pediatra neumólogo le debe una explicación a los veracruzanos: porqué lo hizo,
pues queriéndolo o no sembró la duda si la salud en Veracruz está o va a estar
a expensas de los chamanes; si esto es parte de la Cuarta Transformación en
materia de salud.
Tal vez ni él ni el
gobernador Cuitláhuac García Jiménez dimensionen la foto en Reforma, pero si el hecho pudo quedar en
el escándalo local, trascendió y de seguro llegó hasta el Palacio Nacional. No
creo que les haya hecho ninguna gracia. Puede haber consecuencias.
Y el gober le soba el lomo
Al menos su jefe
político le sobó el lomo un día después y en su propio terruño.
De visita en
Coatzacoalcos, Cuitláhuac García Jiménez lo reconfirmó ayer en el cargo y habló
linduras de su trabajo.
Esa actitud habla
bien del gobernador. En privado lo puede poner como camote, si quiere, pero en
público tiene la obligación de protegerlo.
Es lo menos que
merecía el polémico secretario pues ha aguantado vara y se ha quedado callado ante
tantas anomalías que han cometido con él y el manoseo que han hecho de su
dependencia. Adentro es un secreto a voces que lo dejaron solo imponiéndole
colaboradores que responden a otros intereses.
Anda estrenando saco
Por el cansancio
del día ya me empezaba a ganar el sueño la noche del miércoles cuando de
pronto, al checar un boletín de prensa del gobierno, que me estaba llegando,
abrí los ojos con sorpresa.
¡La Santanera!, me
dije. Lo creí porque el encabezado de la nota hacía referencia al cierre
oficial de los festejos por los 500 años de la fundación de la Villa Rica de la
Veracruz y el escenario había sido el Palacio de Bellas Artes; en las imágenes
se veían bailarines jarochos (hombres y mujeres) y músicos, y entre los
asistentes, una persona con un saco muy llamativo color guinda como el que a
veces se ponen los de la Sonora Santanera (actuó Recoveco pero faltó una de las
estrellas del grupo, mi maestra de salsa Perla Hernández, quien por compromisos
personales no pudo estar; de lo que se perdieron).
Pero no. Ya
totalmente despierto me percaté que era el gober Cuitláhuac que iba estrenando
el saco color Morena, que combinó para la ocasión con una corbata azul celeste
y un pantalón, ¿color cemento?
Puede que haya
habido festejo después y que a nuestra máxima autoridad no le haya dado tiempo
ni de quitarse el saco porque al día siguiente apareció en la reunión de
seguridad en Coatzacoalcos con la misma prenda, ¿o será que es el nuevo
uniforme del cuitlahuismo y en adelante vamos a ver a todos los secretarios
enfundados en un saco igual y con el mismo color, santaneros todos?
Rendirá informe Dante
El próximo lunes a
las once de la mañana el senador Dante Delgado, exgobernador de Veracruz,
rendirá su informe anual de actividades en el World Trade Center de Boca del
Río. “Veracruz tiene senador”, ha llamado su acto.
Se espera la
presencia de un grupo plural de sus compañeros del Senado, de personalidades
del Estado, de diputados y alcaldes de diferentes partidos, de exalcaldes
veracruzanos… y de muchos aspirantes a un cargo de elección popular en 2021 que
buscan ser cobijados por Movimiento Ciudadano.
Hará ruido con su
presencia y con lo que diga. Vamos a estar atentos.

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