jueves, 20 de febrero de 2014

El manotazo, ayer, de Duarte

Prosa aprisa
El manotazo, ayer, de Duarte
Arturo Reyes Isidoro
El de ayer, del gobernador Javier Duarte de Ochoa, era un mensaje necesario, definitorio para lo que resta de su administración, urgente para sus colaboradores, de quienes necesita ahora más que nunca que, como les dijo, no pierdan de vista que el único proyecto político se llama Veracruz, y yo le agregaría que el proyecto que comanda Javier Duarte de Ochoa.
Fue el suyo el equivalente a un manotazo sobre el escritorio como el que dio Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, cuando les dijo el mes pasado a sus colaboradores que le valía madre su futuro político, que lo que le interesaba era resolver la crisis de Michoacán (“Prosa aprisa” del 23 de enero “El ‘me vale madre el 2018’”).
A Duarte le debe valer madre ahora si en el futuro le espera otra posición política y sobre todo si algún colaborador suyo tiene aspiraciones políticas. Ahora la tarea es recomponer lo que haya que recomponer, mejorar la imagen de su gobierno, cumplir con la tarea pendiente y, en general, que los veracruzanos estén seguros que sus intenciones son sinceras, las mejores, para que la prosperidad, eslogan inicial de su gobierno, alcance a la mayoría.
Además de que tiene que superar la etapa de las crisis casi recurrentes que ha tenido desde que inició su gestión, el gobernador tiene un reto mayor, fundamental: empezar a preparar su salida, que es la etapa más difícil de todo gobierno y de todo gobernador, y cuidado que Duarte ha tenido y ha sorteado etapas difíciles. Mucho tendrá que ver cómo se conduzcan sus colaboradores en el cumplimiento de sus funciones y en su trato con los veracruzanos
Al encabezar ayer la rendición de protesta de los funcionarios que ocuparán nuevas responsabilidades en su administración, en realidad enroques porque sólo cambiaron de posición, hizo bien el cordobés en reclamarles entrega y decirles que no es tiempo de mezquindades y, forzoso y necesario, que no hay espacio (que no debe haber espacio, agrego) para la división ni para el incumplimiento, no si quieren llegar a buen puerto.
Múltiples lecturas tienen sus palabras sobre que “no caben personalismos, ni intereses ajenos a los de los veracruzanos, ni proyectos personales, tampoco ineficiencia en los resultados”.
¿Qué quiso decir en esas líneas, sobre todo que no caben proyectos personales? Para no variar el lenguaje inicial, que se dejen de madres (bueno, esa es una interpretación libre mía) en sus sueños guajiros de que van a ser el próximo gobernador (claro, para quienes tienen ese sueño) y que se pongan a trabajar en serio, que lo ayuden a cumplirle a los veracruzanos, a superar la crítica situación por la que se atraviesa, sobre todo en materia económica, que al final es lo que todos queremos.
Interesante resulta también, y en eso coincido plenamente, en que lo relevante no es el cambio de personas, sino de actitud, para mejorar; que los ajustes son necesarios para cumplir de la mejor manera con la agenda que interesa a los veracruzanos.
Habrá que observar y ver si sus colaboradores entienden y, sobre todo, si acatan el mensaje. Habrá que observar y ver quienes, de los que se mencionan con futuro político, pliegan banderas y ayudan a su amigo y protector a gobernar bien.
Javier Duarte de Ochoa y con él Veracruz y los veracruzanos merecen lo mejor. Todo es posible con trabajo, responsabilidad, disciplina, entrega, honradez y, sobre todo, para su caso, con lealtad.
¿Paz? ¡Solamente en los sepulcros!
¡Carajo mi General! Ahora sí se voló usted la barda. Permítame (y permítanme mis siempre generosos y respetables lectores) decirlo como se diría entre la tropa: no se anduvo usted con madres cuando al surgir la pregunta de entre su respetable auditorio de ¿cuándo podremos tener paz los ciudadanos? fue usted directo, contundente y realista: Paz solamente en los sepulcros.
Mi General Badillo, qué encuerada le puso usted a nuestros gobernantes, a nuestros diputados y senadores, a nuestros políticos y sesudos analistas, que cantan las glorias del desarrollo (“desarrollo estabilizador” en tiempos de López Mateos, de Díaz Ordaz, todavía de Echeverría), del progreso, que vieron en el Tratado de Libre Comercio (México-Estados Unidos-Canadá) la panacea para todos nuestros males ancestrales.
“La delincuencia organizada se debe a 30 años de falta de desarrollo, 30 años en que México no ha crecido; un país sin crecimiento no puede darle beneficios a su población, hay un millón 400 mil mexicanos buscando trabajo fuera de México y universitarios, antes se iban obreros y campesinos pero en estos últimos 12 años son jóvenes”.
Vengan esos cinco, mi General. Usted como buen militar no se anda por las ramas. Llama al pan pan y al vino vino. Mire que sus palabras me destaparon los oídos, porque estaba aturdido de tanto escuchar discursos oficiales, cifras, que nos hablan de un México que sólo existe en la imaginación de algunos, porque acá abajo no lo vemos ni lo vivimos. Y ni modo de acusarlo de que habla usted así porque es de la oposición, de alguna ONG, porque es usted del PRI e incluso fue diputado federal por ese partido.
De modo que, según su parecer, su punto de vista, el de un hombre que fue comandante militar en el Distrito Federal, en Chihuahua, en Coahuila, en Tamaulipas, en Veracruz (Xalapa), en Sinaloa, en Guerrero, en Oaxaca, en Tlaxcala, que conoce la verdadera realidad de país, que con sus pesadas botas hace tierra, que estuvo incluso en servicios de Inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional, paz, la tan esperada paz que nos ofrecen, que proclaman, que nos anuncian con trompetas como las mencionadas en el libro de Apocalipsis capítulos 8 y 9, ¡la debemos esperar sólo en los sepulcros! ¡Alabado sea el Señor y que nos agarre confesados!
(Qué bueno que incluso antes de escuchar opinión tan autorizada yo ya había comprado mi lotecito en un panteón xalapeño. Ahora iré por la caja, por lo que será mi cómodo reposet a disfrutar la paz bajo tierra, porque acá, a decir de mi General, nanay.)
(El General Retirado Roberto Badillo Martínez dictó la conferencia “El Ejército Mexicano en la sociedad contemporánea” la tarde-noche del miércoles en el Casino Jalapeño. Fuente: nota de Alicia Aguilar Guevara, del portal informativo alcalorpolitico.com.)
Informe del delegado del ISSSTE
Rindió ayer su primer informe de labores el delegado del ISSSTE Gonzalo Morgado Huesca. Amén de su buen trabajo al frente de la dependencia, que está pasando todas las pruebas de control, vigilancia y fiscalización de las oficinas centrales, y que está ofreciendo resultados, el ex alcalde de Martínez de la Torre es además uno de los mejores y más leales aliados del gobernador Duarte de Ochoa, a quien no deja de agradecerle su nombramiento. Sin embargo, creo que por encima de todo eso, lo mejor es que procura la mejor atención para los derechohabientes.




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