Prosa aprisa
En Xalapa se hace lo que se puede
Arturo
Reyes Isidoro
El 25 de abril
pasado publiqué que el 14 de febrero pasado se publicó en el Diario Oficial de
la Federación el acuerdo por el que se emitieron los lineamientos generales
para la operación del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social
(FAIS) que determinan que el 85 por ciento de los recursos del Ramo 033 o
Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios, como también
son conocidos, deberán destinarse única y exclusivamente para la introducción
de agua potable, drenaje y electrificación.
Debido a ello,
a los nuevos alcaldes del estado les amarraron las manos pues no podrán
destinar esos recursos federales para
obras materiales como pavimentación de calles, guarniciones y banquetas o
caminos vecinales, como sí lo pudieron hacer sus antecesores, pues la nueva
normatividad los limita a sólo el 15 por ciento del total, con lo que no podrán
cumplir en esos rubros los ofrecimientos que hicieron en campaña a sus
representados.
Dije que al
menos 22 presidentes municipales del sur del estado se habían rebelado y no
habían acatado la nueva disposición y estaban construyendo ya caminos vecinales
o pavimentando calles con esos recursos, con lo que seguramente se meterían en
líos con la Federación, y que el argumento para tal medida había sido que
Veracruz es uno de los estados con mayor nivel de rezago social, de acuerdo al
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y
que no obstante que desde 1998 existe el
Ramo 033 no se ve que disminuya la pobreza.
Anoté al
margen que lo extraño es que se legisló esa limitante sólo para el caso del
estado y especulé que seguramente incidió el hecho de que los alcaldes hacían
ese tipo de obras pero también echaban el gato a retozar, y realmente los
únicos que salían de la pobreza eran ellos, los regidores del ramo y sus
directores de obras.
En su momento,
en una comida le comenté lo del candado al joven alcalde de Xalapa, Américo
Zúñiga Martínez, quien además había sido el único que en la fecha límite fijada
había cumplido presentando su programa de obras para este año. Me dio la
impresión que estaba al tanto del asunto aunque no sabía que no había
prosperado una gestión estatal para ampliar el porcentaje de 15 a 30 por
ciento. Sencillamente me dijo que si eso quería la Federación, eso ser haría.
No se quejó.
Reaccionó con un sentido práctico. Me adelantó que estando así las cosas este
año introduciría como nunca en la historia de la capital del estado agua potable,
drenaje y electrificación, aprovechando al máximo los recursos, e incluso me
recordó que había una cláusula que indicaba que entre más obra de ese tipo de
hiciera sería reconocido como más recursos, lo que es cierto.
Ayer, Américo
dio inicio a la construcción de drenaje pluvial en la colonia Culturas
Mexicanas, dijo que la obra se hacía con fondos federales provenientes del
FISM-DF y que serviría para disminuir los efectos negativos de las inundaciones
por las lluvias que en Xalapa cada vez más anegan amplios sectores. En su
programa están más obras de este tipo.
Lo que deseo
resaltar es que se pone las pilas, aprovecha lo aprovechable, no pierde el
tiempo quejándose ni se pone a pelear con la Federación, ya está haciendo obra,
además porque planeó bien y diseñó un buen programa, y de paso derrama recursos
en la golpeada economía de la capital, que está igual que en el resto del
estado. Incluso aprovechó ayer para destacar la preocupación del presidente
Enrique Peña Nieto por reducir los índices de pobreza y para señalar que de esa
forma su administración coadyuva con el gobierno de Javier Duarte a mejorar las
condiciones de vida de los veracruzanos.
Pero
destacable también es que no se ha quedado cruzado de brazos y ha salido en
busca de recursos para pavimentar calles, para lo cual logró la aportación de
cemento hasta ahora de cuatro grandes empresarios de la capital, dos de ellos
Antonio Chedraui uno y el también diputado local Ricardo Ahued otro, con
quienes se ha hecho acompañar a la inauguración de las primeras 17 calles que
forman parte de un primer paquete.
Con un detalle
más: en una gran labor de cabildeo y convencimiento ha logrado la participación
también de los vecinos beneficiados, los que, el que más, han accedido a
cooperar con 300 pesos por casa para comprar material a fin de preparar el
cemento, lo que se ha complementado con la asesoría técnica y la mano de obra
por parte del Ayuntamiento. Y se está trabajando.
Recientemente,
en plática con el joven regidor Silem García Peña me comentaba que en reuniones
de cabildo les ha quedado muy claro que algo que le preocupa al alcalde Zúñiga
Martínez es la desconfianza ciudadana y a recuperarla está dedicado también, y que
por eso la aportación de los empresarios es en especie y está etiquetada para
que no se desvíe, y los vecinos son los que administran y compran su material
con lo que aportan, de tal forma que
nadie desvíe el recurso o se lo robe. Y los vecinos tienen calles pavimentadas
al menor costo.
Este mismo
edil me decía que el de Xalapa es el único Ayuntamiento del estado que tiene su
Comisión de Transparencia y Acceso a la Información bien constituida y con su
portal al día y que una de las instrucciones precisas del presidente municipal
es que nada que tenga que ver con la administración municipal se clasifique
como confidencial, por lo que todo el cuerpo edilicio se rige bajo un
principio: informar es un deber, no una concesión.
Gobernar hoy
día no es fácil, y menos en las condiciones en que muchos alcaldes recibieron
las administraciones con deudas y desfalcos y con equipos materiales casi
inservibles. Al menos el de Xalapa busca soluciones prácticas, quién sabe
cuántos municipios más puedan decir lo mismo de sus presidentes, o cuántos
estén gestionando el apoyo de los empresarios de sus localidades y logrando la
confianza y cooperación de los vecinos.
Además,
Américo aprovecha cualquier oportunidad que se le presenta para lograr
beneficios para sus representados, como la de ayer cuando ofreció todas las
facilidades para que avance la reconstrucción de la clínica del ISSSTE cuya
obra recorrió con el delegado de la institución Gonzalo Morgado Huesca, pues
sabe que los 60 millones de pesos que se invierten finalmente repercuten en la
economía de los xalapeños, y por eso garantizó que no habrá ninguna traba u
obstáculo para los trabajos.
Cómo recuerdo
aquel dicho del siempre bien recordado Ángel Leodegario “Yayo” Gutiérrez
Castellanos, político y periodista: cuando se hace lo que se puede, se hace lo
que se debe. Creo que es el caso de Américo Zúñiga.
En obra hidráulica, Poo va también
Un boletín que
me llegó anoche da cuenta de que el alcalde de la ciudad de Veracruz, Ramón Poo
Gil, ha tomado el mismo camino que Américo en cuanto atenerse a la nueva
disposición pero a la vez aprovechar el recurso federal, por lo que anunció obras de
drenaje pluvial, sanitario y de colectores pluviales por 103 millones de pesos,
que beneficiarán a más de 82 mil habitantes de su municipio. Igual, dio
inicio a la construcción de un colector pluvial en la colonia Valente Díaz.
Bien. ¿Logrará que los empresarios le den cemento, empezando por su padre
Gerardo Poo Ulibarri, de Contino, y que los vecinos del puerto cooperen para
obras?
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