miércoles, 9 de julio de 2014

Concha, mucha concha

Prosa aprisa
Concha, mucha concha
Arturo Reyes Isidoro
La situación y la cultura en la que se utiliza el término otorga el significado. Tener concha en México es como tener una caparazón que sirve para que a una persona a la que se le llama la atención, o se le reclama, o se le ofende, todo se le resbale.
Ha dicho el diputado local y exalcalde de Xalapa, Ricardo Ahued Bardahuil, que el próximo secretario de Finanzas además de tener mucha capacidad, deberá también poseer “un hígado muy grande” para aguantar a los proveedores que van a cobrar y no se les paga.
Creo que más que hígado grande deberá tener concha, mucha concha, para que aguante vara sin chistar a la hora del reclamo airado, incluso de la amenaza y si es posible del insulto, de prestadores de servicios o proveedores del Gobierno a los que se les debe.
Creo que en nuestra vida todos alguna vez hemos conocido a alguien con mucha concha, que no se inmuta ante nada, que se pasea tan campante y tranquilamente como si tuviera la conciencia tranquila y que no le importa para nada que en la calle lo señalen negativamente. Es que tiene mucha concha que hasta envidia provoca. “Todo se le resbala”, decimos hasta con admiración.
¿A quién le ve usted esa característica, que tenga mucha concha para sustituir a Fernando Charleston Hernández?
Detalle personal
El 30 de noviembre de 2010 salí de la Dirección de Prensa del Gobierno del Estado, de la oficina física que ocupé muchísimos años en la función pública, desde el gobierno de Agustín Acosta Lagunes pasando por las administraciones de Fernando Gutiérrez Barrios, Miguel Alemán Velasco y Fidel Herrera Beltrán hasta completar 30 años (en algunos periodos estuve en Prensa del PRI estatal en tres ocasiones).
Por cuestiones profesionales, tres años y ocho meses después regresé ayer a esa oficina atendiendo una invitación de Filiberto Vargas Rodríguez, actual director de Prensa y viejo y buen amigo y compañero de lides periodísticas, una visita amistosa-profesional. No queda nada de lo que fue un modesto espacio físico. Gina Domínguez lo transformó, se ve que le invirtió un buen billete y me dio gusto ver que quienes laboran ahí tienen oficinas bastantes decorosas por no decir que hasta lujosas.
En febrero pasado, el actual gobernador Javier Duarte de Ochoa, con quien fui compañero de trabajo en el sexenio anterior, me distinguió invitándome a volver de nuevo al cargo. Cuestiones de salud me hicieron declinar la invitación, aunque ayer, presente en la oficina  que ocupé, confirmé que mi ciclo en esa área ya concluyó. Ya no tengo nada que hacer ahí.
Ayer en Palacio de Gobierno –ya para seguirme de largo a propósito de mi visita–, al que me cuesta ya mucho visitar acaso por la sombra de la obligación que tuve ahí, pude aclarar mi duda sobre quién y con qué propósito tomó la foto de Fernando Charleston Hernández en la Casa Veracruz la tarde del pasado domingo (ver “Prosa aprisa” del martes). ¡Fue el propio gobernador Javier Duarte de Ochoa!, quien, en efecto, la envió al colega Federico Lagunes de Coatzacoalcos, aunque otra era la intención no mostrarlo ni demostrar a nadie que está sano. Bien dije que sólo alguien de muchísima confianza y con acceso al comedor privado familiar del gobernador podía haberlo hecho.
Porque Fernando, en efecto, en general está sano, aunque no puede desdeñarse el comentario que hizo ayer la colega Coni O. Contreras en su columna “Sale y Vale” del diario Notiver: “Ojo: Fernando Charleston, el que se va de Sefiplan, sí está enfermo. Su mal está en el cerebro directamente (no es broma, es una realidad). Lo demás es personal y no abundaremos al respecto. Sí necesita tratamiento médico. Esto es lo que nos compete informar porque es el hombre que maneja el recurso público de los veracruzanos. Pero hasta ahí. Ojalá y se recupere pronto de su salud. No hay más que decir”.
Por fortuna su problema de salud no es nada de gravedad, aunque él ha decidido privilegiar su tranquilidad personal, para lo cual renunció, a lo que tiene todo el derecho, lo que tampoco quita que las arcas públicas atraviesan por una difícil situación. Fernando ha de permanecer mientras tanto en el cargo en espera de entregar a su relevo. Pero seguirá activo en la Cámara de Diputados. Ahora tendremos la oportunidad de tomar el café y de comer con toda la calma del mundo, sin hacerlo aprisa, ya sea acá o en el D. F.
¿Denuncia, ahora sí, contra Zarrabal?
Según el presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso local, Francisco Garrido Sánchez, fueron 20 entes (entidades, instituciones) fiscalizables con presunto daño patrimonial en la cuenta pública del ejercicio fiscal del año 2012 las que se agarraron al último salvavidas de 45 días de plazo para solventar (arreglar cuentas) las observaciones (irregularidades) que se les detectaron, que no pudieron resarcir el quebranto patrimonial.
Y qué cree: que uno de esos entes fue un viejo conocido de la opinión pública veracruzana, mencionado con insistencia por los medios debido a esa falta, la ex Secretaría de Comunicaciones, esto es, su entonces titular y ahora diputado local del PRI por Boca del Río, Raúl Zarrabal Ferat, a quien le imputan no haber comprobado el destino de 19 millones de pesos de 44 que originalmente se le reclamaban.
“Lo lamentamos mucho”, dijo el diputado Paco Garrido, pero la Comisión que preside junto con el Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS) presentará denuncia penal la próxima semana contra la ex SECOM y/o Raúl Zarrabal Ferat. ¿Solicitará éste licencia a su representación como diputado mientras se desahoga el proceso penal? ¿Lo desaforarán sus todavía compañeros de bancada y de Cámara? ¿El PAN, el PRD y MC estarán tan activos y exigentes para que se juzgue al infractor así como lo estuvieron ahora que pedían una gubernatura de dos años? ¿Dejará ir el Gobierno del Estado la oportunidad de demostrarle a los veracruzanos que no tolerará actos de corrupción y de impunidad? ¿En aras de ganarse al electorado el PRI le hará un extrañamiento público a su militante y si es posible lo expulsará de sus filas? ¿Dejarán que en todo caso capitalice el caso su más odiado enemigo y lo utilice como bandera?
Interesante taller
Con el entusiasmo que lo caracteriza, me platicaba ayer Fernando Sánchez García, titular de la Dirección General de Desarrollo Político e Institucional del Gobierno del Estado, sobre el Taller “Gobernanza y Reformas Estructurales” que tendrá lugar este jueves y mañana viernes  en el Colegio de Veracruz. El propósito, me dijo, es analizar, discutir y comprender los retos, las características y los alcances que en la actualidad y en los años próximos reclamará el ejercicio del gobierno en un entorno de profundas transformaciones que México vive. El Taller es coordinado por el maestro Lauro Rubén Rodríguez Zamora y se realiza en coordinación con el Colegio de Veracruz, donde está otro joven entusiasta: Eugenio Vázquez Muñoz. Invita Fernando al público interesado a asistir. Que tengan éxito.





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