Prosa
aprisa
Concha, mucha concha
Arturo Reyes Isidoro
La situación y la cultura en la
que se utiliza el término otorga el significado. Tener concha en México es como
tener una caparazón que sirve para que a una persona a la que se le llama la
atención, o se le reclama, o se le ofende, todo se le resbale.
Ha dicho el diputado local y
exalcalde de Xalapa, Ricardo Ahued Bardahuil, que el próximo secretario de
Finanzas además de tener mucha capacidad, deberá también poseer “un hígado muy
grande” para aguantar a los proveedores que van a cobrar y no se les paga.
Creo que más que hígado grande
deberá tener concha, mucha concha, para que aguante vara sin chistar a la hora
del reclamo airado, incluso de la amenaza y si es posible del insulto, de
prestadores de servicios o proveedores del Gobierno a los que se les debe.
Creo que en nuestra vida todos
alguna vez hemos conocido a alguien con mucha concha, que no se inmuta ante
nada, que se pasea tan campante y tranquilamente como si tuviera la conciencia
tranquila y que no le importa para nada que en la calle lo señalen
negativamente. Es que tiene mucha concha que hasta envidia provoca. “Todo se le
resbala”, decimos hasta con admiración.
¿A quién le ve usted esa
característica, que tenga mucha concha para sustituir a Fernando Charleston
Hernández?
Detalle personal
El 30 de noviembre de 2010 salí
de la Dirección de Prensa del Gobierno del Estado, de la oficina física que
ocupé muchísimos años en la función pública, desde el gobierno de Agustín
Acosta Lagunes pasando por las administraciones de Fernando Gutiérrez Barrios,
Miguel Alemán Velasco y Fidel Herrera Beltrán hasta completar 30 años (en
algunos periodos estuve en Prensa del PRI estatal en tres ocasiones).
Por cuestiones profesionales,
tres años y ocho meses después regresé ayer a esa oficina atendiendo una
invitación de Filiberto Vargas Rodríguez, actual director de Prensa y viejo y
buen amigo y compañero de lides periodísticas, una visita amistosa-profesional.
No queda nada de lo que fue un modesto espacio físico. Gina Domínguez lo
transformó, se ve que le invirtió un buen billete y me dio gusto ver que
quienes laboran ahí tienen oficinas bastantes decorosas por no decir que hasta
lujosas.
En febrero pasado, el actual
gobernador Javier Duarte de Ochoa, con quien fui compañero de trabajo en el
sexenio anterior, me distinguió invitándome a volver de nuevo al cargo.
Cuestiones de salud me hicieron declinar la invitación, aunque ayer, presente
en la oficina que ocupé, confirmé que mi
ciclo en esa área ya concluyó. Ya no tengo nada que hacer ahí.
Ayer en Palacio de Gobierno –ya
para seguirme de largo a propósito de mi visita–, al que me cuesta ya mucho visitar
acaso por la sombra de la obligación que tuve ahí, pude aclarar mi duda sobre
quién y con qué propósito tomó la foto de Fernando Charleston Hernández en la
Casa Veracruz la tarde del pasado domingo (ver “Prosa aprisa” del martes). ¡Fue
el propio gobernador Javier Duarte de Ochoa!, quien, en efecto, la envió al
colega Federico Lagunes de Coatzacoalcos, aunque otra era la intención no
mostrarlo ni demostrar a nadie que está sano. Bien dije que sólo alguien de
muchísima confianza y con acceso al comedor privado familiar del gobernador
podía haberlo hecho.
Porque Fernando, en efecto, en
general está sano, aunque no puede desdeñarse el comentario que hizo ayer la
colega Coni O. Contreras en su columna “Sale y Vale” del diario Notiver: “Ojo: Fernando Charleston, el
que se va de Sefiplan, sí está enfermo. Su mal está en el cerebro directamente
(no es broma, es una realidad). Lo demás es personal y no abundaremos al
respecto. Sí necesita tratamiento médico. Esto es lo que nos compete informar
porque es el hombre que maneja el recurso público de los veracruzanos. Pero
hasta ahí. Ojalá y se recupere pronto de su salud. No hay más que decir”.
Por fortuna su problema de salud
no es nada de gravedad, aunque él ha decidido privilegiar su tranquilidad
personal, para lo cual renunció, a lo que tiene todo el derecho, lo que tampoco
quita que las arcas públicas atraviesan por una difícil situación. Fernando ha
de permanecer mientras tanto en el cargo en espera de entregar a su relevo.
Pero seguirá activo en la Cámara de Diputados. Ahora tendremos la oportunidad
de tomar el café y de comer con toda la calma del mundo, sin hacerlo aprisa, ya
sea acá o en el D. F.
¿Denuncia, ahora sí, contra Zarrabal?
Según el presidente de la
Comisión de Vigilancia del Congreso local, Francisco Garrido Sánchez, fueron 20
entes (entidades, instituciones) fiscalizables con presunto daño patrimonial en
la cuenta pública del ejercicio fiscal del año 2012 las que se agarraron al
último salvavidas de 45 días de plazo para solventar (arreglar cuentas) las
observaciones (irregularidades) que se les detectaron, que no pudieron resarcir
el quebranto patrimonial.
Y qué cree: que uno de esos entes
fue un viejo conocido de la opinión pública veracruzana, mencionado con
insistencia por los medios debido a esa falta, la ex Secretaría de
Comunicaciones, esto es, su entonces titular y ahora diputado local del PRI por
Boca del Río, Raúl Zarrabal Ferat, a quien le imputan no haber comprobado el
destino de 19 millones de pesos de 44 que originalmente se le reclamaban.
“Lo lamentamos mucho”, dijo el
diputado Paco Garrido, pero la Comisión que preside junto con el Órgano de
Fiscalización Superior del Estado (ORFIS) presentará denuncia penal la próxima
semana contra la ex SECOM y/o Raúl Zarrabal Ferat. ¿Solicitará éste licencia a
su representación como diputado mientras se desahoga el proceso penal? ¿Lo
desaforarán sus todavía compañeros de bancada y de Cámara? ¿El PAN, el PRD y MC
estarán tan activos y exigentes para que se juzgue al infractor así como lo
estuvieron ahora que pedían una gubernatura de dos años? ¿Dejará ir el Gobierno
del Estado la oportunidad de demostrarle a los veracruzanos que no tolerará
actos de corrupción y de impunidad? ¿En aras de ganarse al electorado el PRI le
hará un extrañamiento público a su militante y si es posible lo expulsará de
sus filas? ¿Dejarán que en todo caso capitalice el caso su más odiado enemigo y
lo utilice como bandera?
Interesante taller
Con el entusiasmo que lo
caracteriza, me platicaba ayer Fernando Sánchez García, titular de la Dirección
General de Desarrollo Político e Institucional del Gobierno del Estado, sobre
el Taller “Gobernanza y Reformas Estructurales” que tendrá lugar este jueves y
mañana viernes en el Colegio de Veracruz.
El propósito, me dijo, es analizar, discutir y comprender los retos, las
características y los alcances que en la actualidad y en los años próximos
reclamará el ejercicio del gobierno en un entorno de profundas transformaciones
que México vive. El Taller es coordinado por el maestro Lauro Rubén Rodríguez
Zamora y se realiza en coordinación con el Colegio de Veracruz, donde está otro
joven entusiasta: Eugenio Vázquez Muñoz. Invita Fernando al público interesado
a asistir. Que tengan éxito.
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