Prosa aprisa
Vienen
auditores federales
Arturo Reyes Isidoro
Entre tanto nombran a Chano o a Chon en la Secretaría
de Finanzas y Planeación (Sefiplan), de acuerdo a fuentes de la Capirucha del
país, la próxima semana llega a Xalapa una nube de auditores de la Auditoría
Superior de la Federación (ASF), un organismo coadyuvante de la Cámara de
Diputados para la revisión de la Cuenta Pública, esto es, se supone, para
revisar la aplicación de los recursos federales destinados a Veracruz.
No se sabe si la visita es de rutina –por llamarle de
alguna manera; debo confesar que no sé de tecnicismos especializados– esto es,
si se encuadra dentro del Programa Anual de Auditorías, o si tiene alguna
relación con el cambio del titular de Finanzas, para ayudar al estado a saber
en qué condiciones recibirá el nuevo Secretario la Cuenta Pública, es decir, en
qué situación está el manejo o ejercicio de recursos públicos federales por
parte de la administración estatal y los municipios.
Quienes saben de estas cosas dicen que no es lo mismo
una visita de enviados de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de
la Federación, quienes al final resultan unas hermanas de la caridad, que de la
ASF misma, porque estos últimos revisan hasta los últimos detalles y con lupa.
En todo caso, pienso, qué mejor para el Gobierno del
Estado y para los causantes que un ente superior, imparcial y ajeno a los
intereses locales fiscalice recursos que son de todos, compruebe el estado real
de la aplicación de recursos federales, haga las observaciones a que haya
lugar, si es que las hay, para que se solventen (se corrijan), o en todo caso
aplique sanciones o determine otras acciones en caso de encontrar anomalías; o
bien que nos diga que todo está bien y que no hay tos.
La renuncia de Fernando Charleston Hernández a la
Sefiplan, la causa de su dimisión y el nombramiento de su sucesor han motivado
un verdadero escándalo mediático que se ha convertido en un gran distractor de
los problemas del estado que requieren urgente solución, lo que a la vez
significa un desgaste para la imagen de la administración pública estatal (ya
antes se venía cargando con la desatención de los problemas urgentes de
resolver por la polémica, al final estéril, al menos por el momento, sobre una
gubernatura de dos años).
La auditoría que viene puede servir para poner freno al
mar de especulaciones sobre el manejo de recursos federales en el estado, dar
certeza a los causantes, e incluso servir de fondo para tomar la decisión de
quién debe ser el nuevo secretario de Finanzas porque resulte el más idóneo
para las condiciones en que están las arcas estatales y los compromisos que
haya que afrontar con la Federación, si es que habría que esperar el resultado
de la fiscalización que se va a practicar para nombrar al relevo de Charleston.
Algo que se ha manejado, y que es cierto, es que de
acuerdo al artículo 49 de la Constitución Política local, fracción XIV, es facultad
del Gobernador nombrar y remover libremente a los servidores públicos de la
administración pública, o sea a sus colaboradores, lo que va a ocurrir en el
caso del nuevo secretario de Finanzas, aunque, de acuerdo a una versión
extraoficial, existe la posibilidad de que el titular del Ejecutivo estatal
corra la cortesía de informar de su decisión al centro para blindar el
nombramiento con el aval respectivo y de paso acabar con las especulaciones y
continuar con el trabajo en beneficio del estado, lo que a todos conviene y
necesitamos.
Elízabeth
madura como política
Sabrosa charla ayer, comida de por medio, con la dirigente
estatal del PRI, Elízabeth Morales García. Elí va madurando como política, ha
ido aprendiendo, ha ido endureciendo la piel y se nota que tiene muchas ganas
de hacer un buen trabajo. La complejidad política de Veracruz le plantea muchos
retos, está consciente de ello, pero está echada para adelante. La elección de
2015 la medirá y determinará su futuro político. A ver qué resultados entrega.
Cómo la ayuda en su relación con la prensa la experiencia de Emilio Cárdenas.
Un buen jefe de prensa cómo cuenta.
Homenaje a Javier Camarena
Quienes lo conocen recuerdan que Javier Camarena Pozos
intentó entrar a la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana porque
quería tocar guitarra o piano. Por imprevistos, finalmente optó por el canto
para poder entrar a la escuela, con la idea de ver si podía cambiar de carrera
con el tiempo. Al final no lo hizo y ese fue el inicio de la historia de su
éxito, un xalapeño ahora de renombre mundial que el pasado jueves fue
reconocido por su carrera artística, su talento y por el orgullo de llevar a su
ciudad, sus raíces y a su gente en cada uno de los escenarios que ha pisado en
el mundo y que le reconocen hoy como el más destacado interprete de ópera de su
generación.
Hombre sencillo a pesar de su éxito en las élites de la
ópera mundial, su padre fue técnico en la central nucleoeléctrica de Laguna
Verde y su madre chef, ambos presentes en la ceremonia que nos congregó en el
patio central del Palacio Municipal de la capital del estado el pasado jueves 3
de julio.
Ese día el Ayuntamiento le hizo el recibimiento que se
merece, instituyendo la entrega de la medalla “Sebastián Lerdo de Tejada” como
máximo reconocimiento al mérito de un ciudadano por parte del cabildo xalapeño
y con la propuesta del alcalde Américo Zúñiga de reconocer su trayectoria,
destacando sus éxitos entre ellos el hecho fuera de lo común, en abril, en
la Ópera Metropolitana de Nueva York, de convertirse en el tercer
cantante en 70 años que repite un aria a pedido del público y del director,
éxito que repitió el pasado 10 de junio en Salzburgo, Austria, donde a petición
del público repitió la ejecución de “Si ritrovarla io giuro”, de La Cenicienta,
ópera cómica en dos actos con música de Gioachino Rossini (1792-1868) y libreto
en italiano de Jacopo Ferretti (1784-1852).
Esta vez su gesto se engrandeció por su espíritu
humanitario y solidario con las causas sociales pues ofreció un concierto
al día siguiente en apoyo a la asociación ATHECA que atiende a enfermos de
cáncer, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Xalapa y el Coro de la
Universidad Veracruzana.
El alcalde Américo Zúñiga, con
buen tino y sensibilidad, supo dar la dimensión que requería la ocasión de
recibir en casa a Javier Camarena, llamado ya internacionalmente el “Príncipe
de los tenores” o “El tenor de las óperas imposibles”, quien hizo el viernes su
primera presentación en Veracruz como cantante profesional, con una
interpretación sublime y con un destacado fragmento fuera de programa del
“Nessum dorma” de la ópera Turandot, musicalizada por Giacomo Puccini y que
circula ya en redes sociales. Honor a quien honor merece…
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