Prosa
aprisa
¿Concluirá Duarte como gran constructor?
Arturo Reyes Isidoro
Contra todo pronóstico adverso
por las condiciones por las que atraviesa el estado en materia económica y
financiera, Javier Duarte de Ochoa puede terminar su sexenio como un gran
constructor de obra material, al menos exitoso en esa área de su gobierno, algo
que es difícil de creer a estas alturas pero con un alto grado de posibilidad
de que lo logre.
Cuando escribo esto sé que puedo
recibir descalificaciones por ello, tanto por los cuestionamientos a los que
está sometida la administración cuanto porque todos sabemos que no hay recursos
en las arcas públicas, incluso a mí me es todavía difícil creerlo, pero por la
información que poseo las bases se han sentado y el milagro está a punto de
ocurrirle. El primer paso para lograrlo ya se ha dado con éxito.
“Buganza gana el primer round”,
cabeceó (tituló) el sábado el diario Notiver
la noticia de que el secretario de Infraestructura y Obras Públicas del
Gobierno del Estado, Gerardo Buganza Salmerón, logró que se revocara la
concesión mediante la cual la empresa Operadora de Carreteras y Autopistas
Concesionadas (OCACSA) administraba el puente Coatzacoalcos I y cobraba el
derecho de tránsito sobre él desde el 15 de diciembre de 2005.
El pasado 7 de mayo, al
comparecer ante el pleno del Congreso local para informar sobre el proyecto y
desarrollo de construcción del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos, el cordobés
hizo un recuento pormenorizado de cómo se otorgó y se modificó indebidamente esa
concesión, cayéndose en el sexenio pasado en serias irregularidades, que con la
revocación ahora han sido corregidas.
El ex secretario de Gobierno
reveló entonces que la concesión había sufrido dos modificaciones, la segunda
de la cual no había sido publicada en la Gaceta Oficial del Estado. “Asimismo,
la primera y segunda modificaciones al Título de Concesión no han pasado por la
autorización del Congreso del Estado, ni han sido inscritos en el Registro
Público de la Propiedad como lo establece el Artículo 63 de la Ley Número 26 de
Desarrollo Regional y Urbano del Estado de Veracruz-Llave, del 15 de abril de
1999”, dio a conocer.
Buganza no tuvo reparos en sacar
a la luz pública que un día antes de concluir la anterior administración
estatal, esto es, el 29 de noviembre de 2010 se firmó el segundo convenio
modificatorio mediante el cual se hizo un ajuste (reconocimiento) de adeudo por
1,060 millones de pesos a favor de OCACSA, comprometiéndose el desembolso a
través de Programas Operativos Anuales de la entonces Secretaría de
Comunicaciones, hoy de Infraestructura y Obras Públicas., por 150 millones de
pesos en 2011 y 203.7 millones en el 2012, así como 1,585 millones del 2% a la
Nómina, contraviniendo lo dispuesto en el Código Financiero del Estado de Veracruz.
Por esta revelación que hizo, el
titular de la SIOP recibió el reclamo de un funcionario allegado al
exgobernador Fidel Herrera Beltrán, molestia sobre la cual hizo oportunamente
un comentario Maquiavelo (José Pablo Robles Martinez) en su columna “Se dice
que…” del diario Imagen de Veracruz,
acaso porque, según se sabe, un funcionario y columnista de ese periódico fue
testigo de lo sucedido, y cómo Buganza reaccionó de manera enérgica y sin
titubeos en defensa del gobernador Javier Duarte de Ochoa pues dijo que éste de
ninguna manera iba a quedar mal por una irregularidad que no había cometido.
(Con el título “El inoportuno Buganza”, el 19
de mayo escribió Maquiavelo: “Aseguran que el
exgobernador Fidel Herrera Beltrán está muy molesto con el secretario Gerardo
Buganza por la exhibida que le diera ante el Congreso local sobre la grave
realidad financiera en la construcción del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos,
donde lo hacen cómplice del serio problema que se confronta.”)
Gerardo Buganza dijo ahora a la
reportera Noemí Valdez que la empresa de manera mañosa administraba la caseta
de cobro por la cual diariamente recaudaba más de medio millón de pesos,
recursos que ahora administrará la SIOP con los cuales se concluirá el túnel,
noticia que, se sabe, pronto dará a conocer con detalles el gobernador Duarte
de Ochoa, pues, además, también se habría ganado ya en varias instancias
legales la demanda contra la Concesionaria Túnel de Coatzacoalcos (COTUCO),
empresa que cobró 5 mil millones de pesos por arriba del costo original, dinero
que habría aceptado en principio devolver y concluir satisfactoriamente la obra
a cambio de que no se le penalice.
No se sabe cuándo hará el gran
anuncio Duarte sobre la obra material que emprenderá y con la que concluirá su
gestión, o si irá dosificando la información, o si esperará la rendición de su
cuarto Informe para darla a conocer, pero la recuperación de esos recursos más
otros que han regresado constructoras que habían defraudado al Estado le han
venido a dar en forma inesperada una fuente de recursos que están siendo ya
programados para cumplir con grandes obras que había anunciado más otras que,
por ejemplo, van a transformar a Xalapa, en algunos casos en forma impresionante
y admirable, y a beneficiar a municipios colindantes; obras algunas para las
que ya aprobó los proyectos el Gobierno federal (la SCT) y para las que ya hay
inversionistas privados que van a participar.
La confianza que Duarte depositó
en Buganza y su respaldo sin condiciones para que actuara y siga actuando le va
a dejar los mejores dividendos, pues su paisano cordobés no le ha fallado y por
el contrario le está respondiendo con creces a tal grado que proyectará a su
jefe como un gobernante constructor como en su momento lo fueron y terminaron
siéndolo Agustín Acosta Lagunes, Dante Delgado Rannauro y Miguel Alemán
Velasco, por ejemplo.
Ajeno al canto de las sirenas
futuristas políticas, actuando con determinación contra la corrupción y la
impunidad, cumpliendo con la encomienda que le hicieron al entregarle la Secom
y creándole la SIOP, resistiendo agresiones mediáticas y políticas, exponiendo
incluso su salud, con una lealtad a toda prueba a Duarte por encima de
cualquier otro interés, lo va a sacar en hombros por la obra material que
habrán de construir.
He ahí el ejemplo de un buen
funcionario, de lo que debe ser un buen funcionario, que no llegó para estar
pensando a ver a qué otro cargo brinca; a ver qué y cuánto se roba; que no
descuida su trabajo para andar en el golpeteo para quitarle la candidatura a
otro; que da resultados en lugar de andar ya en precampaña política; que se mantiene
ajeno a la lucha sucesoria; que no ha participado de la corrupción que ha
imperado y por eso ha tenido toda la autoridad para combatirla; y que,
seguramente por todo eso, entre otras cosas, se ha ganado la confianza total de
su jefe Duarte. A estas alturas éste sabe que es lo pocos, poquísimos en quien
puede confiar sin reservas. La obra que viene los significará a los dos.
Semana del Emprendedor
Acompañado por el presidente del Instituto
Nacional del Emprendedor (INADEM) de la Secretaría de Economía, Enrique Jacob
Rocha, este lunes a las 11:00 horas el gobernador Javier Duarte de Ochoa
inaugurará la Semana del Emprendedor 2014 en el World Trade Center de Boca del
Río. Según me comentó el fin de semana el secretario de Desarrollo Económico,
Erik Juan Antonio Porres Blesa, el propósito es fomentar el desarrollo de
sectores estratégicos y emprendedores. Lo hacen motivados porque el año pasado
el estado ocupó el primer lugar nacional en apertura de empresas. El evento
congregará a empresarios de la entidad, que expondrán sus productos. Erik es un
funcionario que le pone ganas a su tarea. Ojalá y tengan éxito porque la
economía del estado lo necesita.
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