Prosa aprisa
Del
carbonellazo al yunazo
Arturo Reyes Isidoro
Hace cuarenta y un años, siendo yo muy
joven, como reportero del Diario de
Xalapa me tocó vivir muy de cerca aquél histórico proceso de renovación de
la gubernatura, cuando se dio lo que la historia registra como el
“carbonellazo”.
El entonces poderoso Subsecretario de
Gobierno, Manuel Carbonell de la Hoz, se destapó con una gran fuerza para
relevar a don Rafael Murillo Vidal –entonces la oposición prácticamente no
existía y el Presidente en turno decidía sin más–, Luis Echeverría lo permitió,
hasta que don Jesús Reyes Heroles, entonces presidente del Comité Ejecutivo
Nacional del PRI, con la autoridad moral que tenía paró en seco todo con
aquella famosa frase que ocupó las 8 columnas de Excelsior: “Yo como veracruzano no he votado por él”.
Recuerdo el día del destape. Al Diario, entonces junto con El Dictamen el periódico más importante
del estado, verdadero referente, le llovieron las inserciones pagadas de
adhesión a Carbonell, de todos los sectores del PRI, pero también de
organizaciones y de todo aquel que quería quedar bien con él, pues no habiendo
oposición, ser candidato del PRI era ya prácticamente ser el nuevo gobernador.
(A pesar de que entonces yo no sabía lo
que hoy sé de política, fui de los que se alegró que se cayera, pues la tarde y
noche del destape una horda de vándalos-porros se apoderó de Xalapa celebrando
con agresiones a los pacíficos ciudadanos la llegada de Carbonell, quien los
protegía y por lo tanto ya se sentían con poder, incluso a mí me amenazaron y
quisieron golpear adentro mismo de la redacción del Diario cuando lograron entrar porque no ordené que les abrieran la puerta para que
pasaran, porque no estaba autorizado para ello –algunos de ellos por ahí andan,
ahora convertidos en presidentes de barras de abogados, imagínese–, y siempre
me he preguntado qué hubiera sido de Veracruz con esa bola de salvajes, una
especie de antecedente de los “jóvenes de la Fidelidad”.)
Rememoro lo anterior porque desde
entonces, que yo recuerde, no se había presentado un proceso sucesorio con un
escenario donde hay ya un aspirante priista muy perfilado para suceder a Javier
Duarte con mucha anticipación, casi ya precandidato e inminente candidato, si
las circunstancias políticas no le hacen una de las suyas y no le dan un
carbonellazo al senador José Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla. Caso contrario
ahora, tendríamos un “yunazo”, pero por lo anticipado del nombre del viable y
por la fuerza con la que llega.
En política no hay nada definitivo hasta
que no es definitivo, pero hasta ahora todo indica que Pepe le ganó la carrera
por la sucesión al también senador Héctor Yunes Landa, que éste ya lo entendió
y lo tiene muy claro, y que el de Perote sólo aguarda a que se den los tiempos
formales para mostrarse como el abanderado del PRI, aunque desde su posición de
legislador de la Cámara alta del Congreso de la Unión no deja de recorrer el
estado, de encabezar reuniones de trabajo, de escuchar a los veracruzanos, de
bajar recursos y de promover y supervisar obras públicas.
Si mi fuente está en lo cierto, el
sábado pasado el senador Yunes Landa se habría reunido en el puerto de Veracruz
–o al menos esa era la intención– con quienes conformaban su equipo cercano de
colaboradores en la carrera por la sucesión para hacer un corte de caja, saldar
cualquier pendiente con ellos y darles las gracias por todo el apoyo que le
brindaron y el trabajo que hicieron, pero el equipo habría quedado diluido ya,
evitando con ello, de aquí en adelante, más gastos innecesarios, pues ya se
gastó mucho (hay quienes manejan una cifra de entre 3 y 4 millones de pesos que
le habría costado todo el aparato por su informe de actividades en julio
pasado).
Por su parte, Pepe se ve cada vez más
asediado lo mismo por simpatizantes que por los clásicos oportunistas y ya ni
se diga por los pedinches de siempre que han hecho de ello una profesión, como
ocurrió el viernes pasado en Xalapa cuando asistió a una reunión de trabajo
relacionada con la cultura, organizada por cierto muy bien por Ernesto Aguilar
Yarmuch, cuando muchos no pudieron hablar con él, otros a duras penas pudieron
sacarse una foto con él, porque eran muchos los que lo rodearon, que lo mismo
le pedían trabajo que láminas, despensas, dinero dizque para pagar la renta, el
gas o el consumo de luz, olvidándose que aquellos tiempos de dispendio de la
Fidelidad se han terminado.
El senador Yunes Zorrilla prepara ahora
su informe de actividades, que quiere que sea en el Estadio Xalapeño, aunque la
sede podría cambiar por lo cambiante del clima en Xalapa y un escenario al aire
libre no se prestaría, por lo que, por si las dudas, ya se buscan otros
espacios de preferencia en el puerto de Veracruz ajenos al World Trade Center,
pues el secretario de Turismo Harry Grappa le ha pedido una fortuna por la
renta y todo el servicio que se requiere, que él también vende, que hay quienes
piensan que es a propósito para obstaculizarle su aspiración política.
Si las cosas no cambian, los días por
venir nos mostrarán ya minicargadas a favor de Pepe, si no es que incluso ya
las primeras bufaladas, cuando las masas se desbordan para tratar de estar
cerca del “bueno” y a su paso arrasan con todo. Ya no tardan.
Pero a propósito de Harry Grappa, ya se
le metió la idea de que él va a ser el próximo candidato a diputado local por
el distrito de Veracruz y ha empezado a trabajar para lograrlo, como si no se
diera cuenta que a lo mejor en la Casa Veracruz ya no van a decidir sino en el rancho San Julián en
Perote, a cuyo huésped le está cobrando una fortuna por el alquiler del World
Trade Center, pero el hombre está decidido a acabar con los “enanos” que se
dieron un tiro en la pierna –Javier Duarte dixit– encabezados por Marlon
Ramírez y Daniel Galindo, a los que por cierto la herida del tiro ya les sanó y
andan como si nada, lo que no hubiera ocurrido si el tiro se lo hubieran dado
en el pie y entonces quizá hasta no hubieran podido caminar más.
Los políticos no descansan pero yo sí me
tomo dos días y por lo tanto, lectores, nos encontraremos hasta el próximo
jueves 17.

No hay comentarios:
Publicar un comentario