Prosa aprisa
Una investigación
oportuna y necesaria
Arturo Reyes Isidoro
En
medio del escándalo, ayer se dio un paso necesario para poner en claro el caso
de las quimioterapias falsas que presuntamente recibieron niños del Estado.
Mediante
tres mensajes que divulgó por la tarde a través de su cuenta de Twitter, el
Secretario de Salud del Gobierno federal, José Narro Robles, dijo que sobre la
denuncia del caso, envió personal especializado para iniciar la investigación
correspondiente.
Agregó
que instruyó a personal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) a que investigue a
profundidad, con base técnica y científica, las posibles irregularidades
sanitarias.
Informó que la dependencia a su cargo
hará una investigación a fondo en el ámbito de sus atribuciones, que contribuya
a esclarecer los hechos.
Aunque tienen que ver con lo mismo,
creo que son temas aparte los presumibles actos de corrupción en que cayeron
exfuncionarios de la pasada administración y la afectación en humanos que pudo
haber tenido el uso indebido de medicamentos oncológicos presuntamente
clonados.
Ayer me llamó la atención la
declaración que hizo el exSecretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib, a la
compañera Ángeles González Ceballos, del portal alcalorpolitico.com. Según él, lo del presunto uso de los
medicamentos clonados tuvo lugar en 2010, lo que correspondería todavía al
gobierno de Fidel Herrera Beltrán, cuando el Secretario de Salud era Luis
Fernando Antiga Tinoco, quien el 30 de enero de ese año había sustituido a
Manuel Lila de Arce, quien a su vez había renunciado para aspirar a un cargo
político.
Pero además, precisó que no se trató
de casos de niños, sino que fue uno y tuvo que ver con una mujer, a la que no
se le aplicó “porque la gente del hospital
se dio cuenta de que el medicamento se veía irregular y entonces lo enviaron al
laboratorio, a Roché, empresa que dijo ‘este producto no es nuestro y no tiene
principio activo’”.
Por lo que dijo, se supone que Nemi se enteró del
caso cuatro años después, cuando llegó al cargo en el gobierno de Javier
Duarte, y al solicitar el expediente respectivo se lo negaron con el pretexto
de que la Contraloría General (su titular en 2010 era Clara Luz Prieto
Villegas) tenía hecha una investigación y estaban por resolver si había
responsabilidades penales o administrativas.
Habrá que precisar, pues, realmente qué alcance
tuvo el presunto uso de ese presunto medicamento clonado, y de ahí la
importancia de que haya decidido intervenir la Secretaría de Salud federal para
ahondar en el caso, con base técnica y científica, y poner las cosas en claro.
Al respecto, un comunicado oficial del Gobierno
del Estado estableció ayer lo siguiente:
“De la revisión documental que se ha
podido rescatar, se tiene evidencia que desde 2010 la Secretaría de Salud tuvo
conocimiento y estuvo adquiriendo medicamentos con posibles alteraciones o que
no contenían los principios activos propios de medicamentos oncológicos tal y
como lo acreditaron los laboratorios Roché, propietarios de la patente y
fabricantes del producto original.
Dentro de las acciones realizadas por
la actual administración se estableció contacto con las autoridades de la
Secretaría de Salud Federal, a efecto de ser auxiliados, en particular por la
Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, para iniciar de
manera conjunta:
La revisión de las empresas Sociedad
Comercializadora Especialidades Médicas S.A de C.V., Oncopharma S.A. de C.V.,
LABBSA S.A. de C.V., Suministro MAXBEC S.A. de C.V., y LIDMED S.A. de C.V.
relacionadas con los hechos presentados desde 2010.
La Secretaría de Salud y la
Contraloría General del Estado se encuentran en proceso de rescatar documentos
y poder conocer la magnitud de estos eventos. Se tiene conocimiento que la
mayor parte de los documentos fueron destruidos”.
Habría sido, pues, por petición de la
administración estatal que ha intervenido la SSA federal, y mientras se tiene
un dictamen concluyente, ayer en Coatzacoalcos el propio gobernador Miguel
Ángel Yunes Linares hizo un llamado a no generar una situación de sicosis o de preocupación entre los enfermos
o sus familiares, porque, dijo no es un tema que esté vigente. "De ninguna manera debe haber preocupación entre los
enfermos y sus familiares".
El llamado me parece también oportuno
porque si ya los enfermos y sus familiares viven en una situación de angustia
por el grave padecimiento, es irresponsable agregarles una carga más como la
incertidumbre de que pudieron haber sido tratados con medicamentos clonados.
En ese sentido, debe ser también
reconfortante para ellos que el gobierno estatal haya pedido a la SSA federal la verificación de los insumos médicos que
se están proporcionando ahora para asegurar la calidad, confiabilidad y
efectividad de los mismos.
Todo lo anterior, sin que ello
interfiera ni inhiba la investigación que se debe realizar, también a fondo,
para determinar el grado de responsabilidad que tuvieron los funcionarios que
participaron en la irregularidad y aplicar las sanciones que se merezcan, sin
ninguna contemplación porque de por medio estuvo la salud y la vida de muchas
personas.
Al respecto, por todo lo que ha
venido diciendo, no estaría mal que se llamara a comparecer a Nemi Dib para que
aportara las pruebas que tenga sobre las denuncias que ha hecho, incluso para
determinar si el anterior fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, encubrió
anomalías y a exfuncionarios.
En 2012 comenté en “Prosa aprisa” que
el entonces todavía Secretario de Salud, Pablo Anaya Rivera, me había platicado
durante un desayuno que al llegar al cargo se había encontrado con que en el
Hospital Regional de Veracruz estaban haciendo un gran negocio con la entrega
de alimentos, pues una mujer que tenía concesionado el servicio y que se decía
protegida de Fidel Herrera Beltrán cobraba 5 millones de pesos mensuales cuando
al hacerse una auditoría y cuantificar el costo real de los productos estos
apenas sumaban 1.5 millones, o sea que prácticamente se robaban 3.5 millones de
pesos. Él acabó con ese negocio y no tardó en que lo quitaran del cargo.
Sobre el caso de las empresas investigadas
por los medicamentos oncológicos presuntamente clonados, el diputado federal
Jorge Carvallo Delfín, a quien se ha querido involucrar con una de ellas pues
los dueños (de apellido Beceiro) son presuntamente sus familiares, reconoce que
los conoce pero niega categóricamente tener vínculos
o interés alguno con ellos y sus empresas
Mediante tuits dijo: “Por el contrario, encabezaré la
lucha por llevar a los responsables ante la justicia, sea quienes sean. Lo que
hicieron con los niños veracruzanos es un crimen deleznable, atroz, que no
puede quedar impune”.
Según algunos allegados suyos, los Beceiro de Xalapa se
entendieron directamente con Fidel Herrera con quien presuntamente eran socios.
La investigación que se realiza seguramente pondrá en claro todo.
En medio de tanto bullicio mediático, lo que sigue
sorprendiendo es que no obstante tantos señalamientos en contra de Javier
Duarte “y su banda” hasta ahora no hay un solo detenido y menos castigado y
todos los duartistas andan libres y gozan de impunidad y de las riquezas que
obtuvieron.
El nuevo fiscal, Jorge Winckler Ortiz, que dizque se
comía la caca a puños, hasta ahora no ha dado color. Los veracruzanos están
pendientes de su actuación. Quieren ver si como ronca duerme.
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