Prosa aprisa
Calambre de Duarte a excolaboradores
Arturo Reyes Isidoro
Atrapados
sin salida. Claro que no me refiero a la galardonada película en la que actúa
Jack Nicholson. Atrapados sin salida parecen estar los funcionarios duartistas
que presuntamente le metieron, en serio, la mano al cajón.
Ahora sí
creo que están atrapados en el “juego de la habitación del pánico”, ese que
Gina Domínguez atribuye a Miguel Ángel Yunes Linares pero que ahora parece
estar codirigiendo también Javier Duarte de Ochoa.
La
excoordinadora de Comunicación Social explicó en una columna, de las últimas
que escribió antes de que la pusieran tras los barrotes, que consistía en que
nadie durmiera tranquilo, que ni siquiera pudieran conciliar el sueño.
De “distractor del
terror” lo calificó, porque, dijo entonces, “Todos los que trabajaron en puestos de responsabilidad
con Javier Duarte tenían miedo, todos eran mencionados en columnas, en redes
sociales, infamados, despreciados, linchados”.
Publicó que Yunes lo puso de moda al llegar al
poder con su “fama bien ganada de ser implacable contra sus enemigos y alentado
por un justo reclamo social”; un juego que “sabe jugarlo, disfruta hacerlo y
siempre ha sido su principal arma política”.
Pues no, mi distinguida; ahora parece que tu jefe
también ya aprendió muy bien ese juego y en una de esas hasta a ti te quita el
sueño.
Ayer el portal ejecentral.com.mx publicó una nota que me hizo mucho ruido por dos
hechos: porque lo dirige un periodista periodista, con acceso a buenas fuentes
de información, Raymundo Riva Palacio, de los mejores columnistas-analistas
políticos que hay, y porque dio un número preciso: 50246685310.
En una nota de un solo párrafo, ese medio dijo que a
través de los diputados federales Alberto Silva Ramos y Édgar Spinoso Carrera, Duarte
amenaza a excolaboradores de su gobierno para que no lo incriminen.
Afirmó que
Duarte tiene un teléfono celular en la prisión militar guatemalteca donde está
recluido, el número 50246685310, a través del cual se comunica con “sus
incondicionales”, varios de ellos diputados federales, a través de quienes
transmite las amenazas. Citó concretamente los nombres de Silva y de Spinoso.
Señaló que
el exgobernador no siempre contesta llamadas en su teléfono, pero que cuando lo
hace, después de preguntar exactamente quién está llamando, dice que no
corresponde a su persona.
“Sí, leyó
bien. Amenazas para intimidar a quienes colaboraron con él en el gobierno de
Veracruz para que no se les ocurra comenzar a dar información que pueda
incriminarlo, ya sea a la PGR o a los medios de comunicación, que hicieran más
difícil que pudiera tener un regreso a México más controlado y con un horizonte
cercano para recuperar su libertad”.
Así las
cosas, los duartistas, pues, están entre la espada y la pared: por un lado
viven bajo la amenaza y con el temor de que cualquier día Miguel Ángel Yunes
Linares los entambe y sea considerado con ellos a cambio de que canten lo que
saben, y por el otro bajo la amenaza de Javier Duarte de Ochoa para que no vomiten
nada, con el temor de que si lo hacen suelte algún audio que los incrimine, que
dé pistas para que les pisen la cola. ¡Uf! Qué dilema para ellos.
¿Pero
cómo? ¿De dónde sacó Duarte un celular si primero clamaba porque le autorizaran
tener en su celda un colchón, una lámpara y un ventilador?
El
sospechosismo es obligado. Parece que luego de la visita de Peña Nieto a
Guatemala en junio pasado cambió su suerte. Ahora tiene hasta privilegios. ¿Qué
negoció o le pidió el mexiquense a su homólogo Jimmy Morales para él? ¿Eso
explica la sonrisa del gordo cuando lo han presentado en un tribunal
guatemalteco? ¿Se siente ya muy seguro de que al final, tarde o temprano,
terminará en una prisión domiciliaria como Elba Esther Gordillo, disfrutando el
dinero que era de todos los veracruzanos?
El martes,
ese otro gran reportero que es Jenaro Villamil, de Proceso, publicó que una semana antes había llegado un mensaje
“inquietante” a Los Pinos; que el procurador general de la
República, Raúl Cervantes Andrade, había informado a la oficina de Enrique Peña
Nieto que había encontrado en un restaurante a Tarek Abdalá, diputado federal
del PRI y extesorero de Duarte.
El diputado federal por
Cosamaloapan le habría pedido al fiscal de la nación, “de
forma urgente” una audiencia. “Su argumentación fue que era necesario hablar
con el procurador para que el escándalo de corrupción de Duarte de Ochoa ‘no
salpique aceite cuando se le avienten ajos’”.
Según Villamil, no fue
la única frase enigmática del extesorero implicado en los grandes desvíos de
fondos públicos de Veracruz. También le recordó al exsenador y exresponsable
jurídico en la campaña presidencial de Peña Nieto en el 2012 que “muchas cosas
no se han comentado” y que sería muy desafortunado que salieran a la luz
pública.
El periodista recordó
que un día después, el domingo 9, circuló en las redes sociales un audio de más
de un minuto en el que se escucha presuntamente a Javier reclamarle a Tarek
Abdalá que no había llegado un dinero que le había enviado al PRI “en cajas de
huevo” y habla de “los mil”, que todos interpretaron como mil millones de
pesos.
En “Prosa aprisa” del pasado 5 de julio (“Duarte, ¿camino
a la impunidad?”) comenté que el despacho Velásquez & Asociados, que
defiende al exgobernador, había considerado que los cargos en su contra por
operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada, o
sea por delitos federales, “no resisten un análisis jurídico serio”, de ahí que
decidieron la extradición inmediata para enfrentarlas.
En
un comunicado, luego de que Duarte aceptó su extradición, los abogados entraron
en detalles de por qué confían en que Duarte saldrá bien librado. “Es decir,
Duarte ya está en la cárcel, pero dista mucho de que un juez lo declare
culpable en forma definitiva y le dicte sentencia, la sentencia ejemplar que
todos los veracruzanos reclaman”, apunté.
Aventuré
que en una de esas, “un buen día nos enteraremos que finalmente lo exoneraron y
que el gordo se dedica a disfrutar de lo mal habido a costa de los veracruzanos
junto con toda su familia, que ya lo está haciendo en Europa”.
Pues
ayer en el mismo ejecentral.com.mx, en una nota ampliamente documentada, firmada por Jair Ávalos y
Francisco Pazos, se publicó que Duarte
tiene una puerta de salida en los errores en la integración de los expedientes,
tanto por parte de la PGR como de la Fiscalía de Veracruz, pues no hay
peritajes que acrediten el delito de delincuencia organizada.
En el
resumen de la amplia investigación, se señaló que las acusaciones que
enfrentará el exgobernador de Veracruz “se sostienen con alfileres”.
“Errores
en documentos y contradicciones en las cifras del presunto daño que causó al
erario, testimonios controvertidos en el propio expediente e investigaciones
por parte de la Fiscalía de Veracruz que sólo aportaron dos documentos y un par
de testimonios, son los elementos que integran las carpetas con las que
pretenden probarle al exgobernador cinco delitos”, se dijo.
Se agregó
que a nivel federal ocurre prácticamente lo mismo, pues no hay peritajes que
demuestren la ruta del dinero que habría desviado Duarte ni tampoco se incluyen
en el expediente documentos, peritajes que soporten los testimonios que
acrediten la vinculación, como organización criminal, entre el exgobernador,
sus subalternos y la adquisición de un terreno.
“Al no
establecer que existía una estructura criminal para delinquir, no se podrán
demostrar los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada, que exige
comprobar que tres o más personas se organizaron para realizar, en forma
permanente o reiterada, conductas que por sí o unidas a otras, tienen como fin
o resultado cometer alguno o algunos de los delitos tipificados por la Ley
Federal contra la Delincuencia Organizada”, dice ejecentral.com.mx.
La
información completa se puede leer en la siguiente liga: http://www.ejecentral.com.mx/a-duarte-los-errores-le-abren-una-puerta-de-salida/
El
“follón”, pues, como dicen los españoles, está a todo lo que da en visperas de
que Duarte pise suelo mexicano de nuevo, mientras tanto tiene apanicados a sus
excolaboradores, amenaza al sistema priista y en una de esas no le prueban nada
para coraje y berrinche de ya saben quien, pero también en agravio de los
veracruzanos.
Dejan
vestidos y alborotados a empresarios
Coraje fue el que hicieron ayer empresarios de Xalapa, pues
luego de que estaban listos para sostener un encuentro de trabajo con el Secretario
de Turismo federal, Enrique De la Madrid Cordero, de último momento fueron
notificados de que la reunión había sido cambiada para el municipio de Boca del
Rio.
La reunión se daría en el marco del lanzamiento en el Estado
del programa federal “Movimiento Nacional por el Turismo”, por lo que el
desencanto y la molestia fue general pues los empresarios consideran que se debe
promover a Xalapa cuya economía está seriamente dañada por el despido de miles
de empleados.
Ayer buscaban al diputado local Sergio Rodríguez Cortés,
recién nombrado secretario de la Comisión de Turismo de la Legislatura, para
que encabece su reclamo pues además dijeron que cada vez más todas las
actividades del ramo las están concentrando en la zona conurbada Veracruz-Boca
del Río.

No hay comentarios:
Publicar un comentario