Prosa aprisa
Aparte de licuadora,
ahora también plancha
Arturo Reyes Isidoro
Finalmente hay que verle lo positivo a lo que ocurrió y
felicitarnos que haya ocurrido porque nos pone a prueba a todos.
Alentador,
por donde se le vea, resultó la actitud del diputado local Sergio Rodríguez Cortés
de haber llamado a cuentas al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
No le
debemos temer a algo que, si fuéramos una sociedad fuertemente democrática,
debiera ser lo normal. Pero, indudablemente, resulta alentador que haya asomos
ya de madurez y desarrollo político.
El hecho
debiera ser valorado más allá de intereses políticos porque, así haya sido
efímero, dejó el precedente de que es posible transitar hacia otro estadio en
la vida pública de Veracruz: el de las sociedades democráticamente
desarrolladas.
Debiera
servir para empujar a otros diputados a intentar prácticas similares
reveladoras de lo que pueden ser capaces y hasta dónde, y que un gobernante no
está por encima del mandato de un pueblo, en este caso de ellos que son sus
representantes en teoría.
Pero para
eso se necesita una actitud decidida, valiente y comprometida con el deber legal,
como en este caso lo fue la del diputado Rodríguez, así como también un
espíritu receptivo para actuar en consecuencia por parte de un funcionario de
gobierno, en este caso del gobernador Yunes.
Hasta ahora
sólo se conoce la versión de una parte, pero sería interesante escuchar la
contraria para tener más elementos que permitan un juicio de valor del que se
puede sacar el mayor provecho.
De entrada
resulta lamentable que al perredista se le haya removido como presidente de la
Comisión Permanente de Hacienda del Estado de la Legislatura sólo porque estaba
cumpliendo con un deber legal y con una responsabilidad como representante
popular: la de pedir cuentas al titular del Ejecutivo del manejo de los
recursos públicos, que son de todos los ciudadanos, de todos los veracruzanos.
De acuerdo
al anteproyecto de punto de acuerdo que presentó, que leyó y comentó en tribuna,
el legislador no faltó a ninguna regla de la diplomacia política, la que debe
prevalecer entre dos poderes.
(No dejó de
ser preocupante que ante toda la seria argumentación que estaba haciendo de un
tema tan delicado y sensible, del interés para todos los veracruzanos, la
presidenta de la Mesa Directiva, María Elisa Manterola, lo haya reconvenido y
urgido a terminar, como si fuera más importante finalizar cuanto antes una
sesión que esclarecerle a los ciudadanos qué se está haciendo con sus
recursos.)
Rodríguez
Cortés se dirigió al titular del Ejecutivo con todo respeto y le hizo un
exhorto, también respetuoso, para que cumpliera con un ofrecimiento y
compromiso que había asumido ante la representación popular. En lugar de usar
descalificaciones fundamentó su llamado en razones y en palabras del propio
gobernante.
Le asistió
la razón cuando recordó que sólo con la rendición de cuentas se puede
recuperar, aunque sea en forma paulatina, la confianza ciudadana en los
servidores públicos. Recuperarla y fortalecerla, agregaría yo.
Y es que
confianza ciudadana, que conlleva credibilidad y apoyo social, es lo que
necesita todo gobernante para sacar adelante sus programas.
En Veracruz
está de sobra repetir lo dañada que quedó la imagen oficial y la desconfianza e
incredulidad que persisten luego del paso de dos gobiernos que hicieron de la
opacidad, de la impunidad y del abuso de poder su modus operandi.
Creo que el
diputado perredista estuvo en lo justo cuando me declaró que no está en contra
del gobernador sino a favor de la legalidad. Sólo la corta visión no vería en
ello el contrapeso necesario, obligado, que lleva al sano equilibrio entre
poderes.
Pero en su
apuesta a favor de la legalidad no es más que coincidente con lo que como
aspirante, precandidato, candidato, gobernador electo y al asumir el cargo como
gobernador constitucional vino diciendo Miguel Ángel Yunes Linares.
Cumplir con
la legalidad es una obligación de cualquier autoridad y debe estar por encima
de las personas, que son transitorias en los cargos.
Sergio
Rodríguez no hizo más que tomar en serio al mandatario y tomarle la palabra en
todo lo que vino postulando. Se la creyó y actuó en consecuencia. Paga ya un
costo político y personal pero con un efecto positivo para el bien colectivo: puso
a prueba al sistema político que nos rije.
Creo que
sería injusto ser concluyente hasta no escuchar al gobernante, pero a reserva
de que quiera ocuparse del asunto, por lo pronto se puede decir con mucho
desaliento ciudadano que es más que lamentable que el cambio que tanto se
pregonó sólo haya sido de personas, cosmético, para que nada cambiara, porque
en la práctica se repiten los mismos vicios y prácticas del viejo régimen
priista.
Al inicio
de este gobierno se habló del respeto entre poderes, a la independencia de cada
uno, lo que voló por los aires dinamitado cuando el propio diputado Rodríguez
Cortés afirma que la orden de darle piso… político como presidente de la
Comisión de Hacienda del Estado llegó del propio Palacio de Gobierno.
O sea, el
sometimiento del Legislativo al Ejecutivo persiste, está vivo y coleando como
en los mejores momentos del fidelismo y del duartismo y de todo el priismo
dañino.
Todavía
peor, reprobable y vergonzoso es que un partido político dizque de oposición y
de izquierda, el PRD, acate órdenes y actúe según le dicten órdenes desde la
sede del titular del Poder Ejecutivo.
O sea,
ahora aparte de licuadora, también plancha para el PRD.
Con lo que
ocurrió el martes, el que perdió no fue el diputado Sergio Rodríguez Cortés –la
posición que tenía y tal vez hasta algún privilegio– sino los dos Poderes: el
Ejecutivo y el Legislativo, porque si es que se había logrado avanzar en la
recuperación de la confianza ciudadana, ésta se ha desfondado de nuevo.
¿Alguien duda que el nuevo titular de la Comisión de Hacienda del Estado
impuesto a conveniencia de los intereses del poder actuará con independencia y
no jugará un papel de títere para avalar todo lo que le ordenen?
Lo
impusieron por cómodo, porque no estará fastidiando con que se transparente
todo y se rindan cuentas. ¿Alguna diferencia con la actuación de la legislatura
anterior?
Pero, decía
al principio, dentro de todo resulta alentador lo que ha pasado. Demostró que
cuando se quiere se puede. Sólo falta voluntad política.
Ahora habrá
que esperar para ver si al atrevido no se le viene encima un mundo de
represalias que lleguen hasta su desafuero e incluso hasta su encarcelamiento.
Creo que, por fortuna, hemos superado en México la etapa en que se desaparecía
a un político incómodo, que se rebelara, que clamara justicia, transparencia y
aplicación de ley, que hablara y cuestionara de frente al gobernante poderoso.
Si es que
decide no evadir el tema, será interesante escuchar lo que diga el gobernador
al respecto.
Conmemoran este jueves el Día Mundial de la
Población
A la una de
la tarde de este jueves tendrá lugar un panel en el salón Juárez del Palacio de
Gobierno sobre el tema “Planificación familiar: empoderando personas,
desarrollando naciones”, con motivo del Día Mundial de la Población instituido
por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Este año,
ayer 11 de julio se celebró el Día Mundial de la Población en forma coincidente
con la Cumbre de Londres sobre Planificación Familiar, donde se realiza la
segunda reunión del consorcio de donantes y actores que dirigen la iniciativa
Planificación Familiar 2020, cuyo fin es ampliar para el año 2020 el acceso a
la planificación familiar voluntaria a 120 millones de mujeres, según me
comentó el director del Consejo Estatal de Población (COESPO), Juan Schuster
Fonseca, organizador de la actividad de este día y al que se le desea todo el éxito.

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