Prosa aprisa
Las
consecuencias
Arturo Reyes Isidoro
¿Quién pierde, quién gana con la
adhesión del empresario Ricardo Ahued al movimiento que impulsa a Andrés Manuel
López Obrador para que llegue a la presidencia de la república?
Lógicamente, pierde el PRI, partido que
lo postuló como candidato a alcalde de Xalapa y a diputado local y federal por
el distrito con cabecera en la capital del Estado.
Si bien no era un priista de hueso
colorado, por su buena actuación lo mismo como presidente municipal que como legislador
se volvió uno de los activos más valiosos que tenía el partido tricolor.
En la pasada Legislatura, la LXIII, de
mayoría priista, fue el único que alzó la voz y se opuso a las barbaridades hechas
iniciativas que promovió Javier Duarte para darle en la torre (iba a decir en
la madre, pero a lo mejor a muchos lectores no les gusta el término) a
Veracruz.
En un sistema político priista-panista
caracterizado por la corrupción, la falta de transparencia, la componenda entre
partidos, el abuso del poder y el desvío de recursos públicos para favorecer un
proyecto político de partido o personal, refulgió por su honestidad y su
congruencia personal.
Su capital político se acrecentó por su
sentido de solidaridad con los más necesitados y por trabajar a favor de las
causas sociales en lugar de volverse cómplice de la mafia del poder para
enriquecerse con recursos públicos o dedicarse a aprovechar y disfrutar los
privilegios del poder.
Ironías de la vida, es un empresario
verdaderamente exitoso y próspero, se ha hecho rico vendiendo en sus tiendas y
almacenes productos para el hogar a precios muy bajos, accesibles para familias
de clase media baja y en la pobreza, que no pueden comprar en plazas
comerciales a meses sin intereses. Como quiera que sea, desde ahí muestra ya un
sentido de solidaridad con los más necesitados porque es una opción accesible
para los que menos tienen.
Como
diputado donaba su salario a causas sociales
Pero su actitud no es de ahora. El 27 de
marzo de 2014 publiqué en “Prosa aprisa” que once días antes de esa fecha,
había declarado como diputado local: “Como legisladores no llegamos al Congreso
de Veracruz para vivir del dinero que percibimos. Nuestra gran satisfacción de
apoyar a nuestra gente no se puede comparar con el gasto que podamos hacer”.
Apunté entonces que lo decía con la
autoridad moral que le daba el hecho de que era el único diputado local y
federal veracruzano que donaba íntegramente su salario para apoyar causas
sociales, lo que nunca presumió ni anduvo publicitando.
“Ahued apoya a ciudadanos con
necesidades sentidas, a estudiantes de escasos recursos con útiles escolares,
paga viajes educativos y la compra de medicamentos para personas en pobreza,
además de que atiende necesidades de personas de la tercera edad e impulsa a jóvenes
para que puedan continuar sus estudios”, dije entonces.
También se recuerda que cuando se aprobó
aquel polémico paquete fiscal para el año 2010, sólo él de los diputados
federales priistas veracruzanos votó en contra de que se aprobara el incremento
del IVA del 15 al 16 por ciento. El resto de sus compañeros, encabezados en ese
entonces por Javier Duarte de Ochoa, quienes en sus campañas habían dicho que
se opondrían, faltaron a su palabra y compromiso con los veracruzanos y votaron
a favor.
Ahued no participaba en política ni
militaba en ningún partido hasta que en 2005 un grupo de ciudadanos amigos lo
convenció de que contendiera para alcalde de Xalapa, cansados de las
trapacerías de los políticos tradicionales, ganando por 70 mil votos, cifra sin
precedente y no defraudó. Dio prioridad a los ciudadanos, no robó, no abusó del
cargo, tuvo abierta la puerta siempre para todos sus representados e hizo obra
pública.
Por eso en “Prosa aprisa” de aquel marzo
de 2014 publiqué: “Ricardo Ahued Bardahuil honra al PRI y le lava la cara tan
sucia, percudida que tiene ese partido por la mala, pésima calidad de sus
militantes llegados al poder”. Los tricolores lo acaban de perder.
Él
y Pepe Yunes no son presupuestívoros
Era sabido su respaldo a su excompañero
diputado federal y ahora senador José Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla en su
aspiración de ser gobernador, lo que por el momento ha quedado en la
indefinición hasta que no tome una decisión sobre si aceptará ser candidato a
algo por Morena. Hay un punto de coincidencia entre ellos: no son
presupuestívoros, pues se recuerda que en su primera aspiración al Senado, Pepe
dejó su curul en el Congreso local y cuando no lo favoreció el voto ya no
regresó para seguir cobrando como diputado local, dejando que su suplente terminara
el periodo legal.
¿Se le puede atribuir a la actual
dirigencia estatal del PRI la pérdida de tan valioso elemento? Es indudable que
no lo cuidaron. El pasado fin de semana hablé con algunos personajes
identificados con el empresario y les dije que seguramente estaban en un
dilema: seguir en el PRI o irse con Ricardo. “Acuérdate que nosotros siempre
hemos estado con él” fue la respuesta que no necesita más interpretaciones.
Ayer el dirigente estatal de Morena,
Manuel Huerta, dejó abierta la posibilidad de que su partido, a la alza en
Veracruz, lo pueda postular como su candidato a gobernador. Si así fuera y los
diputados federales Rocío Nahle y Cuitláhuac García fueran los candidatos al
Senado, entonces no sólo el PRI sino también el PAN podrían sufrir las
consecuencias.
En 2018 va a salir a votar el hartazgo y
el desencanto, el hartazgo contra la corrupción y la impunidad del PRI tolerada
por el presidente Enrique Peña Nieto, el desencanto con el gobierno de Miguel
Ángel Yunes Linares, y Ahued, identificado con las causas ciudadanas, podría
aglutinar en torno suyo, a favor, todo el descontento popular de los
veracruzanos, a lo que se le sumaría la aceptación que tiene entre el grueso de
la población López Obrador.
En el Gobierno del Estado deben haberse
encendido ya los focos rojos, pues Veracruz es un Estado clave en el escenario
electoral nacional por su número de votantes, y la posibilidad de que Ricardo
Ahued participara como candidato de Morena podría ayudar al triunfo de Andrés
Manuel, cuyo pleito con el gobernador Yunes es público, agravado por los
denuestos que ha hecho el hijo del gobernante, del mismo nombre, contra el
tabasqueño.
Por
lo pronto, mete ruido
Pero pensar que el movimiento que hará
el domingo el empresario xalapeño será determinante para creer que ya está
definido quién será el próximo gobernador, creo que sería apresurado y hasta
aventurado asegurarlo.
Lo que sí es que tanto en el PRI como en
el PAN seguramente han tomado nota al saber que al menos para la campaña a la
presidencia el exalcalde y exdiputado, que tiene un buen capital político,
impulsará como su candidato a AMLO.
También creo que desde ya se prepararán
para enfrentarlo como candidato a gobernador o a senador ante la eventualidad
de que el tabasqueño lo convenza de que abandere a su partido en 2018 en
Veracruz, con el ingrediente de que como en todo partido político, si Ahued
llegara a afiliarse a Morena y aceptara una candidatura despertaría celos y
descontento entre los militantes de Morena que se sintieran desplazados por
quienes llegaran con el equipo del empresario. Porque adentro hay broncas, que
ya comentaré.
Vamos, al menos por ahora, Ahued ha
metido ruido de cara al proceso electoral de 2018.
Esta
semana no sesionará el Congreso local
Por motivos que se ignoran, esta semana
no habrá sesiones en el Congreso local. No se sabe si la medida tiene que ver
con el cambio de estafeta que se debe dar para que Morena asuma la Junta de
Coordinación Política en lugar del PAN. Interesante, porque los señores cobran
una millonada como para que no se pongan a trabajar o al menos para que hagan
como que hacen.
El
Arzobispo encabezará acto concelebración
El Arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes
Larios, presidirá la concelebración eucarística con motivo del aniversario 25
como sacerdote del presbítero José Juan Sánchez Jácome este martes a las 12 del
día en la Casa de la Iglesia de Xalapa.

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