Prosa aprisa
Buscarán apretar a
opositores
Arturo Reyes Isidoro
Me llamó la atención lo que dijo en su columna del 27 de
septiembre pasado Aurelio Contreras. Cito dos párrafos:
“La disputa por el control
del Congreso del Estado está en un punto muerto. La bancada del PAN se apresta
a quedarse no solamente con la Presidencia de la Junta de Coordinación
Política… sino también con las principales comisiones legislativas, entre
éstas, la Instructora, la de Hacienda del Estado y la de Hacienda Municipal, en
un acto de pandillerismo político perfectamente calculado, pero totalmente
carente de la mínima ética.
De cumplir con su
objetivo, el régimen yunista se abrirá paso para que le sea aprobado sin
chistar el Presupuesto de Egresos de 2018, al tiempo de quitarse obstáculos
para enderezar desafueros en contra de los ediles y representantes populares
que le representen un estorbo a sus intereses, utilizando para ese fin, como ha
sido desde el principio del bienio, a su brazo ejecutor, la ‘autónoma’ Fiscalía
General del Estado”.
Particularmente en esto último que dice creo que no anda nada
mal, si me atengo a la información que poseo.
En efecto, el interés por usurpar y quedarse con la Junta de
Coordinación Política del Congreso local y, en general, con el control de las
comisiones claves, fue para cerrar la pinza con la Fiscalía para, como dice
Aurelio, enderezar desafueros en contra de quienes no se sometan a sus
intereses y no apoyen su proyecto electoral, que no es otro que entronizar al
alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, como próximo gobernador.
Pero en ese entramado falta una pieza, la más importante, la que
alimentaría esa máquina destructiva política electoral que se pretende: el
Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (Orfis).
Al cambio de administración, mucho se dijo que un cambio de
titular que se daría sería en ese organismo, sobre todo porque se cuestionaba
que no hubiera fiscalizado a fondo al gobierno de Javier Duarte ni presentado
las denuncias correspondientes (en realidad sólo casi al final se aportó
información a la Auditoría Superior de la Federación). Pero a nadie se movió.
Hoy se sabe que se dejó a todos, del titular Lorenzo Antonio
Portilla Vázquez para abajo, para que realizaran a fondo lo que saben muy bien
hacer: fiscalizar a los 212 ayuntamientos del Estado, escrutar a todo aquel que
haya tenido el manejo de recursos públicos y buscar hasta por debajo de las
piedras cualquier detalle que se pudiera tomar como una anomalía y entregar
toda la información al Palacio de Gobierno para tenerla lista como un arma para
utilizarla contra todo aquel que no “coopere”.
Así, todo aquel que apoye a Morena o al PRI podrá ser presionado
para que desista siendo acusado ante la Fiscalía, la que a su vez pediría al
Congreso, a la diputación panista que retiene el control a la mala, que
desafuere al remolón político-electoral.
Por ello mismo, aquel domingo 17 de septiembre, cuando el
gobernador Yunes se reunió en un hotel de Boca del Río con militantes del PAN y
el PRD, varios de los asistentes salieron diciendo que él les presumió que ya
tenía asegurado al menos el apoyo de 180 alcaldes salientes para el proyecto de
su hijo, o sea para el próximo año exalcaldes, por lo que no apoyarían a ningún
otro candidato o de lo contrario haría valer la información que pidió al Orfis
y los denunciaría ante la Fiscalía.
La jugada está bien pensada, aunque, eso creo, hubiera dado muy
buen resultado en el siglo pasado, pero se ve difícil que funcione ahora porque
puede generar una gran ola de protesta como la que se estaba incubando por la
detención ilegal de los ingenieros electricistas del puerto de Veracruz, máxime
que los ciudadanos están convertidos en unos muy activos cibernautas y harán
sonar la alarma de inmediato ante cualquier intento de atropello.
Lo que se advierte es que todavía no se dan cuenta que hoy no se
puede actuar como antaño; que quieren lograr por la fuerza lo que no han
querido, podido o intentado buscar mediante el diálogo, el acuerdo, el
convencimiento, o mediante el trabajo efectivo con resultados; que hoy ya nadie
se deja y que, además, también hay una prensa más independiente y más plural,
más crítica, que denunciará cualquier aberración legislativa y jurídica que se
pretenda.
Pero, además, que se sepa, muchos funcionarios municipales
opositores han sido ya alertados de lo que se pretende y se preparan para
enfrentar de manera legal cualquier arbitrariedad del grupo en el poder, tanto
en el Ejecutivo como en el Legislativo y en la misma Fiscalía, convertida ésta
en el brazo ejecutor.
De ahí se explica porqué tanto interés en desconocer cualquier
acuerdo y la voluntad ciudadana para retener por todos los medios el control
del Congreso, de usurpar la presidencia de la Jucopo y agandallarse las
comisiones claves, porque además pretenderán apretar también a los alcaldes que
tomarán posesión el próximo 1 de enero y utilizarán al Orfis y a la Fiscalía
para ello.
Eso explica también porque en el caso del priismo, todos se
están uniendo y reagrupando, ahora en torno al senador José Francisco Yunes
Zorrilla, para formar un solo y sólido bloque a fin de enfrentar la embestida
que les llegará desde el Palacio de Gobierno, la Legislatura por parte de la
bancada panista y la Fiscalía General del Estado.
¿Y el Comité Estatal
de Emergencias?
Las
inundaciones a causa de las lluvias han comenzado a causar daños a cientos de
familias en diferentes puntos del Estado, y hasta anoche no se sabía que se
hubiera instalado ya y menos que estuviera sesionando el Comité Estatal de
Emergencias para acudir en auxilio de los damnificados.
El
problema es anual y ha habido años en que cobra proporciones gigantescas y
alarmantes, por eso extraña la pasividad de las autoridades estatales, en
especial de las de la Secretaría de Protección Civil.
Hay
poblados ya incomunicados y no se sabe que se esté pensando evacuar a todos los
que sea necesario o que se esté armando un puente aéreo para llevar agua y víveres
en caso de que se requiera.
¿Qué
pasa? ¿La insensibilidad que ha mostrado el actual gobierno al despedir a
trabajadores con muchos años de antigüedad y a muchos adultos mayores se
confirmará no atendiendo a los afectados por las inundaciones con la urgencia
que se requiere?
Fidel
Herrera Beltrán tiene muchas cosas criticables, muchas, pero tratándose de este tipo de emergencias
reaccionaba de inmediato y se ponía al frente de las tareas de auxilio a la
población. Los afectados cada año lo deben extrañar todavía.
Fiscalía devuelve
camionetas y no ofrece disculpas
Se
informó que ayer la Fiscalía General del Estado continuó haciendo el ridículo.
Tuvo que devolver las camionetas que había incautado arbitraria e ilegalmente a
ingenieros del puerto de Veracruz que las estaban utilizando para llevar
despensas a los damnificados por los sismos del mes pasado.
Primero
tuvo que dejar libres a los ingenieros a los que había detenido violando todas
sus garantías y sin ninguna orden de aprehensión además de que no estaban
cometiendo ningún delito, y ahora les ha tenido que regresar sus unidades.
Lo
reprobable es que se haya quedado con las despensas, también en forma
totalmente ilegal, y ni siquiera ha anunciado que ellos se encargarán de
entregarlas a los damnificados al menos para reparar de esa forma el atropello
que cometieron.
Llama
la atención que no hubo ninguna condena por parte de algún funcionario del
Gobierno del Estado ni de sus protectores los diputados panistas de la
Legislatura, y el Fiscal no ha ofrecido ninguna disculpa pública.
Con
la acción que ordenó, el fiscal Jorge Winckler lo único que logró fue evidenciar
la inseguridad y el temor que tiene el gobierno al que sirve de perder la
elección del próximo año, y por eso comenzó a tratar de inhibir a la oposición,
en este caso priista, abusando del poder en su contra, cayendo en la ilegalidad
y partidizando la justicia.

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