Prosa aprisa
El Gobierno Federal aprieta ya
Arturo Reyes Isidoro
El 8 de
septiembre pasado inició formalmente el proceso electoral federal en que se
elegirá Presidente de la República, se renovarán las dos Cámaras del Congreso
de la Unión (de senadores y de diputados), además de que se realizarán 30
elecciones locales, en nueve de las cuales se elegirán gobernadores, Veracruz
incluido.
A partir de
entonces han empezado a suceder muchas cosas que tienen en ebullición ya a los
políticos, que se enfrentan entre sí o bien con el Gobierno Federal, es decir,
al PRI hoy en el poder presidencial.
No es nada
nuevo lo que empieza a pasar pero son diferentes los actores que determinan las
acciones que son las noticias del día, como no es nuevo que el Presidente en
turno (los ha habido priistas y panistas) haga uso del poder que tiene para
sacar adelante el proyecto de su partido y obstaculizar y derrotar a sus
adversarios. Ya está ocurriendo.
Por
ejemplo, no hay nada que lo pruebe, pero existe la percepción general de que
fue de alguna oficina del Gobierno de donde salió toda la información que se
publicó en El Universal para exhibir
la excesiva riqueza del dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, que si bien
un juez ha dicho que no corresponde a la verdad, por lo menos ha sembrado la
duda y ha dañado la imagen del llamado “joven maravilla”.
Otro
objetivo central es Andrés Manuel López Obrador, quien se ha mantenido en la
punta de las preferencias ciudadanas porque tiene años en campaña.
Una forma de frenar a AMLO
No hay
manera de probarlo tampoco pero ahora el Gobierno Federal a través de la PGR le
acaba de asestar un duro golpe al obtener de un juez federal una orden de
captura en contra de María Guadalupe Rodríguez, esposa de Alberto Anaya
Gutiérrez, coordinador nacional del Partido del Trabajo (PT), por el delito de
lavado de dinero. El PT va en alianza con Morena para 2018.
No es que
se esté cometiendo una arbitrariedad contra esta mujer, sino que se le toleró
por mucho tiempo hasta que llegó el tiempo de desempolvar su caso y actuar
contra ella como una forma –ese es mi análisis– de frenar a AMLO.
Se le
señala de ser la autora intelectual de una red de lavado de dinero a través de
la organización Tierra y Libertad vinculada al PT para blanquear 100 millones
de pesos a través de Centros de Desarrollo Infantil (Cendis).
La
investigación de la PGR determinó que la mujer recibió el dinero del Gobierno
de Nuevo León para el financiamiento de los Cendis pero que lo depositó en un
fondo de inversión y luego fue a dar a cuentas bancarias de personas allegadas
suyas.
El golpe no
quedó ahí. Ayer, Alonso
Israel Lira Salas, titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación
de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la PGR, confirmó que ya se aseguraron
cuentas bancarias ligadas a esa presunta red de lavado de dinero.
En un
mensaje a medios, explicó que el aseguramiento de las cuentas “se hizo para
evitar que ese dinero sea ocultado u ocupado para fines distintos a los que fue
autorizado… O
dilapidados, o que pudiera dársele otro fin distinto a la educación…" (¿cómo financiar la campaña de López
Obrador?).
Usa su poder y sus recursos
Ahí está, pues, el Gobierno
Federal haciendo uso del poder y de los recursos que tiene para frenar a los
adversarios políticos. ¿Cuánta información más tiene para enfriar a sus
opositores o a quienes pongan en riesgo sus intereses?
Es la política, ya es la
guerra que tiene como campo de batalla el proceso electoral. Se trata de una
lucha de vida o muerte… política y, por la experiencia que se tiene en nuestro
sistema, el Presidente, o sea el Gobierno Federal, va a pasar por encima de
quien tenga que pasar con tal de lograr su objetivo: conservar (o recuperar) el
poder.
La denuncia contra el gobernador Yunes
No puedo dejar de recordar
que en el caso de Veracruz, el 1 de agosto de 2016, el entonces gobernador
Javier Duarte presentó ante la Fiscalía General del Estado una denuncia contra el
ahora gobernador Miguel Ángel Yunes Linares por el delito de enriquecimiento
ilícito.
Cinco días después extendió
la denuncia ante la PGR, agregándole el presunto delito de lavado de dinero.
Dijo entonces que acompañaba su denuncia con pruebas y documentación para
demostrar sus acusaciones.
Recupero
ahora partes de lo que publiqué en “Prosa aprisa” del pasado 16 de junio: “Fue La Jornada Veracruz la que volvió al centro de la atención
el tema de una denuncia por enriquecimiento ilícito en contra del actual
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y de su hijo el alcalde de Boca del Río
Miguel Ángel Yunes Márquez.
El
reportero Jair García recordó el miércoles que la acusación fue hecha por
diputados locales del PRI de la pasada Legislatura, actuales diputados
federales veracruzanos tricolores, el Movimiento de los 400 Pueblos y el propio
gobernador entonces Javier Duarte.
El caso
cobró actualidad porque en mayo pasado un juez federal ordenó a la Fiscalía
entregar el expediente a la PGR, lo que apenas la semana pasada se cumplió, de
acuerdo a la averiguación 1224/2015 del Juzgado Cuarto de Distrito con sede en
Boca del Río.
¿Se trató
de un mero trámite para acalambrar al gobernador con miras a lo que viene en
2018, ya sea para inhibirlo con su candidato a sucederlo y ayudar al PRI a
retornar al poder, o bien para asegurar que se mantenga aliado al poder federal
en su combate contra Andrés Manuel López Obrador?”
Lo que publicó Loret de Mola
Seguí
diciendo en “Prosa aprisa”: “El miércoles 31 de mayo, en su columna que publica
en El Universal, Carlos Loret de Mola trajo a
colación el asunto. Con el encabezado: ‘La lista de 8’, recordó que el año
pasado el SAT reveló que varios gobernadores y ex gobernadores estaban bajo
investigación por fraudes fiscales. Preguntó: ‘¿Cuál es el estado de estos
expedientes?’ Su propia respuesta fue: ‘Se desconoce’.
Dijo que
primero corrió la historia de que eran cinco, pero que ‘según fuentes muy
confiables’ en realidad se trataba de ocho ‘cuya (mala) fama trasciende el
ámbito de sus estados y se ha vuelto materia de observación nacional’: Andrés
Granier, de Tabasco; Javier Duarte, de Veracruz; Roberto Borge, de Quintana
Roo; Humberto Moreira, de Coahuila; Guillermo Padrés, de Sonora; Rodrigo
Medina, de Nuevo León; Ángel Aguirre, de Guerrero; y Miguel Ángel Yunes, de
Veracruz.
El párrafo
más extenso fue el que le dedicó al gobernante veracruzano.
‘Miguel
Ángel Yunes es un caso singular. El gobierno federal lo empezó a investigar
mientras competía por la gubernatura. Tras vencer en los comicios, el asunto
del expediente contra Yunes ha subido y bajado de nivel un poco en función de
los arreglos políticos y el tono del discurso del ya mandatario veracruzano. El
gobernador ya anda en otras: se ha vuelto un aliado estratégico del gobierno
federal en la pugna contra Andrés Manuel López Obrador y, sin ir más lejos, las
dirigencias estatales de PAN y PRD en Veracruz lo destaparon ayer para la
Presidencia en 2018’”.
Cabe la
pregunta en la hora actual: ¿ha subido o bajado de nivel el expediente en su
contra? Lógicamente, no se sabe, pero, que se sepa, la investigación sigue
abierta, no se ha cerrado. ¿Lo tiene bajo reserva la PGR, el Gobierno Federal,
para, si es necesario, cimbrar a Veracruz?
La negociación para encumbrar a Lillian
Comenté en
“Prosa aprisa” del pasado 22 de septiembre:
“Lillian
Zepahua, a la Secretaría General del CDE del PRI
El
acuerdo ya se tomó. Será la joven (36 años) diputada federal por el distrito de
Zongolica, Lillian Zepahua García, quien sustituya en la Secretaría General del
Comité Directivo Estatal del PRI a la chapulina Regina Vázquez Saut quien no
sólo renunció al cargo sino a las filas tricolores y se brincó al PAN. Lillian
es licenciada en Administración de Empresas por el Tec de Monterrey y tiene una
maestría en Alta Dirección de Gobierno y Políticas Públicas por el Instituto
Universitario de Investigación Ortega y Gasset”.
¿Por
qué ella? Porque fue producto de una negociación política (en la fecha que cito
se acababa de dar la negociación): como una forma de cerrar filas de cara al
proceso electoral ya encima y para amarrar el apoyo resuelto de los diputados
federales a quien resulte candidato a gobernador. Así, se le habría informado
al coordinador Erick Lagos que se les daría la posición y se le pidió que
consensuara con sus compañeros quién de sus compañeras podría ser. De ahí
surgió el nombre (lógicamente, hubo uno que otra que no estuvo de acuerdo).
Con
el nombramiento del miércoles al que ponen en aprietos es al padre de la
agraciada (ups, utilizo un término de “sociales”), el poderoso dueño y líder
transportista de la Sierra de Zongolica, Mario Zepahua García (le atribuyen 300
camiones de su propiedad que cubren las rutas de 18 municipios de las Altas
Montañas), quien en el pasado proceso electoral habría apoyado a la candidata a
diputada local del PAN-PRD Dulce María García López para evitar que ganara su
enemigo político Tomás López Landero, postulado por el Partido Verde. El
llamado “Rey de la chatarra” perdió.
Si
apoya a su hija, la nueva Secretaria General del CDE, como se espera que lo
haga, fortalecerá al PRI con el voto de la Sierra de Zongolica. Si alguien
pierde en esa zona con el nombramiento es el PAN.

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