Prosa aprisa
Que eran sólo
“encharcamientos”
Arturo Reyes Isidoro
Para el
miércoles de la semana pasada, cuando cientos, miles de familias veracruzanas
sufrían las consecuencias de inundaciones en varias partes de la entidad, el
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares reducía todo a simples “encharcamientos”.
Sin
embargo, tres días después tuvo que aceptar la realidad, o por fin se enteró lo
que estaba pasando en la entidad, que se supone que gobierna y en consecuencia
está al tanto y muy pendiente de la suerte de sus gobernados. Mjú.
El sábado rectificó,
o por fin se puso las pilas, o por fin le dejaron un tiempo libre sus
pendientes a los que se advierte que les da más prioridad y encabezó una
reunión de emergencia en Minatitlán y hasta adelantó que se podría solicitar a
la Secretaría de Gobernación una declaratoria de desastre.
Algo no
funciona bien adentro de la administración estatal. O sus colaboradores no le
informan bien y oportunamente de lo que está pasando en la entidad, u hoy lo
que más le interesa, por encima de todo y de todos, es, por ejemplo, ver cómo
logra asegurar que su hijo lo suceda en el cargo, que eso para él sí sería
prioritario, más que prioritario, se entendería.
El panorama en el Estado
Hace una
semana, el lunes 2 de octubre el alcalde de Álamo-Tamapache, Ricardo Arturo
Serna Barajas, pedía ya una declaratoria de emergencia para atender afectaciones
en 1,800 viviendas a causa de las inundaciones, que afectaron la cabecera
municipal (casi todas las colonias) y varias comunidades, aparte de los daños a
comercios y algunos caminos rurales.
Para ese
mismo día, en Tempoal 26 localidades estaban ya aisladas y no tenían acceso por
vía terrestre, había seis colonias inundadas y más de 50 familias estaban en un
albergue.
En
Tlacotalpan el alcalde Homero Gamboa Martínez reportaba que tres mil personas de
50 comunidades del municipio estaban en “situación crítica” porque sufrían
inundaciones en sus viviendas, además de que el resto de los 168 poblados
estaban incomunicados (para entonces el único que estaba ya apoyando era el
Ejército).
En Tezonapa, ese mismo lunes el presidente de la Unión Local de
Productores de Caña CNC, del ingenio Central Motzorongo, Carlos Naranjo Lozano,
expresaba la preocupación de los cañeros porque a dos meses de iniciar la zafra
2017-2018 no habían empezado los trabajos de rehabilitación del deslave de la
carretera Paraíso-Motzorongo, pues un camino alterno que tienen no es apto para
trasladar la gramínea.
En Poza
Rica, el dirigente de la colonia
Ignacio de la Llave, Gerardo Chávez Medina, alertaba que la CONAGUA tiene
pendiente la construcción de un tramo de muro de contención, de aproximadamente
200 metros, que ayudaría a proteger a tres colonias cercanas a la ribera del
río Cazones y que temen riesgos de posibles inundaciones que afecten a diez mil
personas.
La situación empeoraba
El miércoles 4 de octubre en Chicontepec había inundaciones en las partes bajas y
temían desgajamientos de cerros como en Zilacatipan, donde hace un año dos
familias quedaron sepultadas dentro de sus propias viviendas. Desgajamientos
menores ya habían ocurrido.
En otra Sierra, la de Zongolica, en la cabecera
el alcalde electo Juan Carlos Mezhua Campos informaba que las lluvias habían
provocado severas inundaciones en la colonia Indeco donde habitan más de cuatro
mil personas, que se habían suspendido las clases en la escuela primaria 16 de
Septiembre porque estaba inundada y que estaban incomunicados los municipios
de Mixtla de Altamirano y San Juan Texhuacan, debido a deslaves que habían
afectado los caminos
Para entonces se daba a
conocer que al menos cinco municipios del sur de Veracruz sufrían inundaciones
por desbordamientos de arroyos y ríos de respuesta rápida: Tlacotalpan,
Texistepec, Catemaco, Cosoleacaque y Minatitlán. Se reportaban ya 150
comunidades afectadas por la crecida de los ríos.
En Minatitlán el desbordamiento del río Uxpanapa había
generado ya afectaciones en 40 comunidades rurales.
En la región de las Altas Montañas (Orizaba) se
reportaba que las lluvias de ese miércoles habían provocado el bloqueo de tres
caminos por deslizamiento de laderas, 20 viviendas habían sufrido inundaciones,
así como en Acultzingo, Nogales y Río Blanco, que afectaron viviendas. Varias
comunidades estaban incomunicadas.
En el sur, en Texistepec decenas de familias de
la comunidad Paso de los Indios estaban bajo el agua y ya había daños en
cultivos.
Por su parte, en Cosoleacaque el alcalde Ponciano
Vázquez Parissi informaba también de afectaciones por inundación de viviendas.
Entre Xalapa y Coatepec se vio afectado el paso
por un socavón.
Pero
no pasaba nada
No obstante la situación que ya se presentaba, el
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares negó que a lo largo del Estado
estuvieran ocurriendo severas inundaciones y dijo que sólo se habían presentado
“encharcamientos”.
“En
Minatitlán no tenemos problemas mayores, sólo encharcamientos. En Tempoal
igual, encharcamientos; nada de consecuencias graves… En Tlacotalpan no está
entrando el agua, no es verdad eso; hay tres colonias fuera de la cabecera
donde sí entró el agua, pero nada de riesgo”.
Cinthia Zúñiga, reportera del portal alcalorpolitico.com en el puerto de
Veracruz, registró en su nota que el gobernador no quería hablar del tema cuando lo
entrevistaron, “pues al ser cuestionado sobre las afectaciones en el Estado
debido a las precipitaciones, volteó la cabeza hacia otros reporteros en espera
de otro tipo de preguntas, pues consideró que ese no era ‘el tema’ de esta
ocasión”.
El jueves 5 de octubre, en “Prosa aprisa”
pregunté: ¿Y el Comité Estatal de Emergencias?
Dije: “Las
inundaciones a causa de las lluvias han comenzado a causar daños a cientos de
familias en diferentes puntos del Estado y hasta anoche no se sabía que se
hubiera instalado ya y menos que estuviera sesionando el Comité Estatal de
Emergencias para acudir en auxilio de los damnificados.
El
problema es anual y ha habido años en que cobra proporciones gigantescas y
alarmantes, por eso extraña la pasividad de las autoridades estatales, en
especial de las de la Secretaría de Protección Civil.
Hay
poblados ya incomunicados y no se sabe que se esté pensando evacuar a todos los
que sea necesario o que se esté armando un puente aéreo para llevar agua y
víveres en caso de que se requiera.
¿Qué pasa?
¿La insensibilidad que ha mostrado el actual gobierno al despedir a
trabajadores con muchos años de antigüedad y a muchos adultos mayores se
confirmará no atendiendo a los afectados por las inundaciones con la urgencia
que se requiere?
Fidel
Herrera Beltrán tiene muchas cosas criticables, muchas, pero tratándose de este
tipo de emergencias reaccionaba de inmediato y se ponía al frente de las tareas
de auxilio a la población. Los afectados cada año lo deben extrañar todavía”.
Reacción lenta
El Comité
por fin dio señales de vida el sábado cuando sesionó en Minatitlán donde ayer se
esperaba que se desbordara el río Coatzacoalcos y afectara el centro de la
ciudad que se ubica en la parte baja, además que se reportan inundadas
comunidades de Jáltipan.
Además del
Ejército, la Secretaría de Marina ya se activó también y empezó a llevar
víveres por vía aérea a comunidades aisladas.
Alertan en Tlacotalpan
Ayer, el
alcalde de Tlacotalpan, Homero Gamboa Martínez, empezó a alertar a los
habitantes de la ciudad a fin de que se preparen por si es necesario evacuarlos
ya que las propias autoridades de Protección
Civil del Estado y la Comisión Nacional del Agua prevén que el río Papaloapan
inunde el centro de la ciudad de Tlacotalpan la tarde del próximo jueves 12 de
octubre, con un nivel por arriba de los 40 centímetros.
Gobierno Federal reclama mérito
El viernes por la noche, el Gobierno Federal a través de la Delegación
Secretaría de Gobernación en el Estado dijo que atendía el problema del
desbordamiento del río Coatzacoalcos a través de la Comisión Nacional del Agua
y de la Secretaría de Marina.
El delegado de
Gobernación, Ángel Isaac Ochoa Pérez, informó que se contenía la inundación
mediante el bombeo y la instalación de cinco mil costales para la formación de
barricadas en el malecón y calle a lo largo de ocho cuadras de Minatitlán y que
en Boca del Río continuaban con el bombeo en cárcamo del Canal de la Zamorana “con
una bomba Thompson de 18 pulgadas”, mientras que para el municipio de
Tlacotalpan movilizaron de manera preventiva una planta potabilizadora y “un
elemento de PIAE” para apoyar a la población.

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