Prosa
aprisa
El ejemplo
de Querétaro
Arturo
Reyes Isidoro
A propósito del derribo de un
arco divisorio entre los municipios de Veracruz y Boca del Río por parte de los
actuales alcaldes priistas Carolina Gudiño Corro y Salvador Manzur Díaz,
respectivamente, arco que había sido construido por autoridades municipales
panistas, el pasado 28 de agosto escribí (“El simbolismo del arco mocho”):
“Aunque no es asunto mayor para los políticos en el poder, no estaría mal que
los nuevos diputados federales legislaran para evitar estos despilfarros
levantando este tipo de arcos o que impidieran por ley que los edificios
públicos sean modificados a capricho de las autoridades según su procedencia
partidista, como pasó en el pasado reciente con la llegada de los panistas a la
Presidencia y a presidencias municipales y entonces palacios municipales,
escuelas, oficinas públicas, calles, puentes, postes, etcétera, fueron pintados
de azul, mientras que los priistas hicieron lo mismo, aunque utilizando el
color rojo en las demarcaciones bajo su dominio político administrativo.
Millones y millones de pesos se votaron en pintura cada tres años cuando hubo
alternancia en el poder municipal de panistas y priistas y hasta perredistas,
mientras que las obras urgentes y necesarias han tenido que estar esperando”.
Pues resulta que en el estado de
Querétaro, los diputados locales, por ley decidieron poner fin a esa práctica onerosa,
a capricho de los políticos pero con dinero del pueblo.
La prensa de aquella entidad dio
cuenta el miércoles 19 de septiembre que integrantes
de la 56 Legislatura local aprobaron la Ley que Regula la Utilización de
Colores y Símbolos en Bienes Muebles e Inmuebles del Sector Público, con
lo que se acabaron las obras pintadas de rojo,
azul, amarillo o cualquier otro color alusivo a algún partido político. Debido
a ello, en ese estado solo podrán difundirse acciones y pintarse obras en color
blanco, diversas gamas de gris y negro, colores designados como
institucionales.
La
nota del corresponsal del diario Reforma,
Fernando Paniagua, ofrece todos los detalles, y por tratarse de un tema que
ofrece un ejemplo que debiera seguirse en todos los estados, incluido Veracruz,
y para que nuestros diputados locales se enteren y sepan que sí es posible
actuar a favor de los intereses populares, de poner orden cuando se quiere
actuar con toda responsabilidad, de evitar que se siga tirando el dinero del
pueblo, de todos quienes pagamos nuestros impuestos, mejor leemos completo el
cuerpo de la nota periodística:
“Planteada por la Comisión de
Transparencia y Rendición de Cuentas, la citada ley tiene por objeto regular la
utilización de colores en bienes públicos. Además, busca que la utilización y
difusión de la imagen institucional de los Poderes del Estado, los
Ayuntamientos y las entidades públicas impidan la promoción de los partidos
políticos de los que han emanado, y disminuir y hacer más eficiente el gasto
público.
"‘Lo que se pretende es fomentar la unidad en torno a los
símbolos institucionales que representen a todos. En esta iniciativa de ley se
reconocen como colores institucionales: el blanco, las gamas de gris, negro y
aquellos que directa o indirectamente no hagan alusión a los de los partidos
políticos’, se indica en la exposición de motivos.
“En el documento aprobado por los legisladores locales se señala además que en la construcción, ampliación, adecuación, remodelación, conservación, mantenimiento o modificación de las obras públicas, así como en la planeación y el diseño de un proyecto urbano o arquitectónico, sólo podrá utilizarse la imagen institucional.
“En tanto, en la ejecución,
adecuación, mantenimiento y uso de bienes muebles de carácter público, deberán
utilizarse colores institucionales.
“De acuerdo con el diputado
panista, Antonio Rangel Méndez, uno de los promotores de la iniciativa, esta
propuesta tiene que ver, sobre todo, con la economía de los municipios y de
todos los Poderes del Estado.
"Era recurrente ver, al
cruzar un municipio, o cada tres años ver que variaban los colores de todos los
bienes muebles o inmuebles, haciendo referencia directa al partido político del
cual la administración en turno emanaba.
"‘A nivel nacional son
gastados, cada tres o cada seis años, millones de pesos para poder cambiar las
imágenes institucionales, todo esto con el único objetivo de hacer referencia a
la administración pública del partido político del cual se emana’, argumentó el
legislador.
“Rangel Méndez sostuvo que la
idea de proponer esta iniciativa surgió de diversos partidos políticos, de los
ayuntamientos y de los ciudadanos.
"‘Podemos contribuir a mandar un mensaje de unidad a los
queretanos y dar más trabajo a los diseñadores para que sean más creativos y
puedan hacer imágenes institucionales’.
"‘Pueden ser diseños interesantes que puedan utilizarse cuando se deba, no cada tres o seis años, para así despersonalizar la política y no hacer referencia directa ni a los a partidos, o personas’, expresó el diputado blanquiazul.
“Proyectan sanciones y multas
“Los funcionarios públicos que violenten la nueva Ley que Regula la Utilización de Colores y Símbolos en Bienes Muebles e Inmuebles del Sector Público podrían enfrentar desde una amonestación hasta la inhabilitación del cargo.
“El cuerpo de la ley remite a las sanciones contempladas en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado de Querétaro, en la que se indica que un burócrata que decida pintar inmuebles o promover obras con colores no oficiales podría también ser sancionado con una multa por hasta 180 días de su sueldo base.
"‘Amonestación, suspensión por el tiempo que se determine,
destitución definitiva del cargo, inhabilitación para ejercer cargo público de
1 a 5 años, reparación del daño y multa de uno a 180 días de su sueldo base’,
señala la ley en su artículo 65.
“El nuevo marco legal destaca que tanto en bienes muebles o inmuebles de carácter público se prohíbe la utilización de cualquier slogan publicitario que directa o indirectamente se vincule con algún partido político o candidato.
“Además, en la ejecución de programas de carácter gubernamental, queda prohibido el uso de colores, escudos, símbolos o frases que directa o indirectamente se vinculen con un partido político o candidato.
“En enero de 2008, las autoridades estatales intentaron, sin éxito, cambiar los colores del edificio que alberga la Secretaría de Gobierno.
“Un edificio de cantera rosa y mampostería, fue pintado de color azul y naranja y, posteriormente, el color le fue cambiado ante el señalamiento del INAH de que dichos colores no podían ser utilizados en un edificio del Centro Histórico de la ciudad, considerado por la ONU como patrimonio de la humanidad.
“En aquella época, en menos de tres semanas el edificio de la Secretaría de Gobierno estatal fue pintado en dos ocasiones, lo que implicó un costo aproximado de 140 mil pesos”.
¿Actuarán algún día de igual
forma nuestros diputados locales? ¿Por qué no aprovechar la circunstancia de
que el actual gobernador Javier Duarte acabó con la aberrante práctica de
atiborrar de rojo todo lo que oliera a oficial? ¿Por qué ante el derribo del
arco divisorio de la zona conurbada por parte de presidentes municipales
priistas sus compañeros legisladores no los secundaron con una iniciativa como
la ley queretana? ¿Por qué no asegurar para siempre que no se continúe despilfarrando
el dinero del pueblo con prácticas como las de pintar los edificios públicos a
intereses de los políticos según el partido al que pertenezcan? ¿Por qué ningún
diputado local, de ningún partido ha tomado una iniciativa como la de sus
homólogos queretanos?
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