Prosa aprisa
Xalapa, la joya de la corona
Arturo Reyes Isidoro
El 9 de julio pasado, apenas habían pasado las elecciones presidenciales y
federales, publiqué en “Prosa aprisa” (“La comida con calderón, de reproches”):
“El panismo histórico, los que se consideran panistas puros, se han reagrupado
ya para mantener el control de la dirigencia estatal al precio que sea. Por lo
pronto, van contra los Yunes Linares-Márquez, sobre todo ahora que ya algunos
como el todavía delegado de la Sedesol, el coatepecano Abel Cuevas Melo, anda
presumiendo que con la bendición de los Yunes (los del PAN, no los del PRI)
será el próximo candidato panista a alcalde”.
El martes pasado, al acudir a montar guardia de honor ante la estatua de
Miguel Hidalgo en el parque del mismo nombre en esta capital (mejor conocido
como Los Berros), el todavía funcionario federal, en declaraciones a la prensa,
confirmó la especie aunque trató de maquillar con un halo de democracia su
posible imposición, diciendo que sí tiene interés y que le gustaría participar
en el proceso de elección de su partido y continuar en el servicio público, o
sea, en la nómina.
“Ese es un tema
que estamos evaluando la militancia de mi partido aquí en la ciudad de Xalapa,
en su momento estaremos en posibilidad de hacer algún pronunciamiento al
respecto, pero cuando hayamos avanzado en este proceso de escrutinio y diálogo
con la militancia sobre todo”. Trató de justificar su vecindad en el municipio
diciendo que tiene seis años de residir en la capital ya que, lógicamente, lo
cuestionaron los reporteros porque es nativo de Coatepec y además siempre ha
vivido allá, que se sepa.
El caso ofrece
ángulos interesantes.
Es indudable que
como vecino de Xalapa prácticamente nadie lo conoce y sí en cambio que él y su
familia son bien conocidos en la vecina Coatepec. Acaso su liga con la capital
tenga que ver con el hecho de que ha estado al frente de la Sedesol, que tiene
sus oficinas en esta ciudad, pero no ha realizado vida pública entre nosotros.
Pero no se trata de caer en chovinismo, que de Xalapa han sido alcaldes lo más
variopinto del espectro político priista como Enrique Hernández Crisanto,
nativo del puerto de Veracruz, Jorge Uscanga Escobar, de Catemaco, y Carlos
Domínguez Milián, de Coscomatepec, por citar tres casos.
Como ciudadano,
está en todo su derecho de aspirar a presidir la capital de Veracruz, porque,
además, no hay ley que diga que el presidente municipal tiene forzosa y
necesariamente que haber nacido aquí, y entonces habrá que esperar para saber que “evalúa la militancia”,
para ver qué dice en los días por venir el “escrutinio y diálogo” panista.
El proceso
electoral municipal, que culminará en 2013, inicia legalmente dentro de dos
meses, en la segunda quincena de noviembre. A partir de entonces los partidos
políticos habrán de ir perfilando abiertamente a sus prospectos hasta elegirlos
formalmente candidatos. Al concluir el pasado proceso electoral, el panismo
quedó dividido en dos grupos: el de Xalapa, por llamarlo de alguna manera, que
es el que tiene el control de la dirigencia estatal, y el de Boca del Río, cuya
cabeza visible es el ex candidato a gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Tan pronto se
oficializaron los resultados entonces, de la misma dirigencia estatal se
comentó que Abel Cuevas Melo ya se promovía como el próximo candidato a
presidente municipal de Xalapa apoyado por la familia Yunes Linares-Márquez,
pero por aquellas fechas se aseguraba que el grupo de la dirigencia estatal se
opondría o no permitiría una imposición y que buscaría postular a su propio
candidato, un nativo. Si esto se mantuviera, entonces cabría esperar un choque
de grupos y de intereses.
Pero, como
comenté en su oportunidad, un miembro de la dirigencia estatal tampoco descartó
que para el proceso que viene pudieran re-unirse con su grupo rival. En un
principio, el grupo Xalapa se pertrechaba bajo la creencia de que el de Boca
del Río intentaría quitarles el manejo de la dirigencia estatal. Pero,
sorpresivamente, el pasado 25 de agosto, Miguel Ángel Yunes Linares expresó
públicamente que no tiene interés en ello.
¿Hubo ya una
negociación, algún entendimiento para no fraccionarse más e ir unidos a las
elecciones locales y municipales del próximo año? Puede ser. Los podría
acicatear el hecho de saber que ya no tendrán el poder presidencial y por lo
tanto todos los recursos que se manejan a través de las delegaciones federales,
en especial los de la Sedesol y los del Programa Oportunidades, electoreros
hasta decir basta. ¿Cambalacheó Yunes Linares alguna pretensión de hacerse de
la dirigencia estatal a cambio de tener vía libre para designar candidatos a
las alcaldías de Veracruz, Boca del Río y Xalapa o las que pida?
Abel Cuevas
Melo, del establo yunista, ya se destapó. El lunes pasado, en la zona
conurbada, sin pelearse entre ellos, el dirigente estatal del PAN, Enrique
Cambranis, se reunió en privado con los aspirantes a alcaldes de Veracruz y de
Boca del Río, Julen Rementería, Oscar Lara, Julio Saldaña, Danilo Alvízar y,
ojo, Miguel Ángel Yunes Márquez. En el puerto ven con alta probabilidad que el
candidato sea Julen, pero que en Boca vaya Miguel Ángel Jr., es decir, que de
esa forma Miguel Ángel papá se quedaría con dos jugosas plazas: Xalapa y Boca
del Río.
Seguramente en
la pretensión de que Cuevas Melo sea el abanderado por la capital del estado
deben estar tomando en cuenta que en el pasado proceso el PAN jugó en el
distrito con una candidata que es de Poza Rica, que nunca ha vivido en la
capital, que nunca hizo campaña, que nadie de la dirigencia estatal apoyó ¡y
quedó en segundo lugar con una alta votación por encima del candidato del PRI!,
y que como delegado de la Sedesol hasta noviembre ha de estar haciendo su
cochinito o su cochinote con todos los recursos que se pueda llevar para
repartirlos entonces.
Lo cierto, lo
único cierto hasta ahora es que el PAN ya destapó su carta, o una carta a la
que podrían terminar apostándole todos los panistas, para buscar dirigir los
destinos de Xalapa. Si esa carta completa la jugada, entonces tendría que verse
como el mejor intento de Miguel Ángel Yunes Linares por tratar de obtener el
poder de la capital del estado y a partir de ahí intentar hacerse luego con el
del gobierno del estado.
Abierto el juego
blanquiazul, por el lado contrario, el PRI tiene ya un referente para actuar en
consecuencia. Ya sabe a qué tirarle y a quién tirarle y tiene la medida para
buscar a quién ponerle enfrente. Para el priismo, Xalapa será, sin duda, la
joya de la corona en juego. De que tiene posibles candidatos competitivos, los
tiene. Habrá que ver si acierta en quién postula. El proceso que se avecina se
vislumbra interesante por competido. He ahí otro motivo por el que Elizabeth
Morales García tiene que aplicarse día y noche, en cuerpo y alma, sin descanso,
a motivar a los ciudadanos electores con resultados si no quiere contribuir a
una debacle de su partido.
Merecido homenaje
Simple y
sencillamente, merecido, bien merecido el homenaje ayer al secretario de Marina
Francisco Saynez Mendoza. Un acierto del gobernador Javier Duarte de Ochoa a
nombre del pueblo de Veracruz.
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