Prosa aprisa
La solidaridad, anoche
Arturo Reyes Isidoro
Alrededor de las ocho de la noche
de ayer y en medio de la oscuridad por la afectación que sufrió el alumbrado
eléctrico, el gobernador Javier Duarte de Ochoa llegó inesperadamente a la
comunidad Las Cruces, a unos tres kilómetros de la congregación El Castillo, quizá
una de las que más daños sufrió por la granizada que cayó en gran parte del
municipio de Xalapa.
Acompañado de su esposa la
presidenta del DIF Estatal Veracruz, Karime Macías Tubilla, el alcalde Américo
Zúñiga Martínez y la secretaria de Protección Civil Noemí Guzmán Lagunes,
batiendo lodo todos recorrieron la comunidad de 500 habitantes y constataron
que 50 casas sufrieron daños en sus techos y en sus enseres y que por fortuna
sólo hubo ocho descalabrados sin mayores consecuencias. Poco después de las
nueve terminaron el recorrido.
La instrucción fue apoyar con
todo a los afectados, redoblar la vigilancia policiaca para evitar actos de
pillaje y anoche mismo se movilizaban ya cuadrillas de trabajadores de la
Comisión Federal de Electricidad para tratar de restablecer el servicio. La
solidaridad es mejor cuando llega de las propias autoridades
En la capital, la zona más dañada
fue la de Las Ánimas. Domos de lujosas residencias no aguantaron el impacto y
el peso del granizo y cayeron, y el caos era con los aseguradores, pues todos
querían que los atendieran primero para que certificaran los cristales de sus
lujosos coches y camionetas hechos añicos. Muchos se hacían selfies para presumir que la granizada
también les afectó.
¡Brujo! Américo Zúñiga, había
programado para ayer domingo por la tarde la celebración del Día del Niño en el
parque de Los Berros con el tema “Los Niños y el Agua”, y ¡sopas! que le cae el
diluvio con todo y granizo. Bien dice el dicho que cuando Dios da hasta los
costales presta. Por niños no paró el presidente municipal, y por agua ¡menos!
Un problema que crece
Todavía no es un problema del
Gobierno, pero sí político-religioso entre la Legislatura local y la Iglesia
católica del estado, que si no se atiende a tiempo va a derivar en un serio
conflicto para el Gobierno de la entidad.
A partir del sábado 26 y sobre
todo ayer domingo 27, en toda la arquidiócesis de Xalapa el clero pidió a toda
la feligresía prácticamente que se levante en contra de la propuesta de ley de
Sociedades de Convivencia y que defienda la postura de la Iglesia.
Todo tiene su origen en una
iniciativa con proyecto de Ley de Sociedad de Convivencia –matrimonios entre
personas del mismo sexo– para el estado de Veracruz que presentó el pasado 20
de marzo el joven diputado del partido Movimiento Ciudadano (MC), Cuauhtémoc
Pola Estrada.
Ese día la Diputación Permanente
le dio entrada al documento para su análisis y dictamen y prácticamente a partir de ese momento comenzó
la tensión, y por ese mismo hecho, de ser la iniciativa de un partido la
Iglesia dio por hecho que la asumió toda la Legislatura.
El argumento del diputado es que
las personas del mismo sexo que viven en unión de pareja se encuentran
legalmente vulnerables y desprotegidas ante cualquier eventualidad, por la
falta de una regulación para sus efectos personales y patrimoniales.
Por eso señaló que los diputados
deberían plantearse la necesidad de regular los vínculos y derechos que se
generen de las uniones de personas del mismo sexo, “con lo que resulta
imperativo reconocer la pluralidad mediante una declaratoria oficial”.
Entonces, adelantándose a los
hechos, Cuauhtémoc dijo que esperaba que “la aplanadora priista” no aplicara su
“doble moral” y que esperaba que votara a favor de su iniciativa, que por el
momento está en stand by, esto es, en
turno de espera.
(Seguramente, cuando se refirió a
esa doble moral, fue porque recibió el reclamo de dos diputados de filiación
priista, si bien navegan con la bandera de Nueva Alianza, Juan René Chiunti
Hernández, de Cosamaloapan, y Eduardo Sánchez Macías, de Martínez de la Torre,
quienes le dijeron que los metía en un serio problema ya que se verían
obligados a sumarse a él porque no podían darle la espalda a miles de gays que
votaron por ellos, incluso Eduardo le recordó que había reunido en un mitin a
tres mil homosexuales.)
La Iglesia no se quedó callada,
como tampoco agrupaciones civiles afines. El 9 de abril, la Arquidiócesis de
Xalapa, a través de su vocero y director de la Oficina de Comunicación Social,
presbítero José Juan Sánchez Jácome, fijo su postura al respecto, mediante un
documento dirigido a los diputados locales y a la sociedad en general, así como
a los medios informativos de todo el estado.
Luego de abordar el tema desde un
contexto religioso y dar fundamentos doctrinales, la Iglesia hizo un llamado a
los legisladores, a quienes recordó que “representan apenas cuantitativamente
al pueblo, pero en distintas situaciones han reflejado no representarlo de
manera cualitativa, ya que no siempre proyectan en su actuación parlamentaria
los valores del pueblo”.
“En este caso –agregó– se trata
de temas que hay que analizar de una manera interdisciplinar y no simplemente a
partir de la curul, desde la cual no se infunde la ciencia y la conciencia
necesarias para legislar sobre temas tan apremiantes”, rematando que “no es
posible resolver las cosas desde el autoritarismo o el abuso de poder porque el
pueblo los ha designado para representar su causa, sus valores y sus demandas,
y no para dejarse llevar por modas, ni para cuidar exclusivamente los objetivos
particulares de sus partidos, que en ocasiones se mueven por intereses
clientelares”.
Pidió tolerancia sobre su manera
de ver la vida y argumentó: “La tolerancia que piden los grupos políticos que
respaldan esta nueva legislación no puede convertirse en intransigencia y
persecución para quien no piense como ellos”.
Ese amplio mensaje se imprimió en
forma masiva, por cierto en papel de buena calidad, y se repartió desde el
sábado y ayer domingo en las 83 parroquias de los 33 municipios veracruzanos
que abarca la Arquidiócesis, y el llamado de los religiosos a todos los
feligreses fue que lo lean, lo analicen, lo reproduzcan y defienden los valores
de la Iglesia y a la institución misma.
Cuando cumplió 60 años la
Arquidiócesis, en 2011, su territorio incluía a 1,335,656 habitantes, de los
cuales 1,234,078 eran cristianos católicos. Eso puede dar idea de la fuerza a
la que se enfrenta la Legislatura tan sólo en esta demarcación, aunque el
problema lo hicieron suyo las ocho diócesis del estado, cuya población es
mayoritariamente católica, el 83 por ciento de 7 millones 643 mil personas
según el censo de 2010.
La Iglesia va a presionar, no va
a ceder y se convertirá en problema mayor para el Gobierno del estado cuando la
cúpula religiosa toque las puertas de la Secretaría de Gobernación y le
recuerde que en Veracruz tienen enfrente las elecciones federales de 2015 y la
de Gobernador y diputados locales en 2016.
Pero por lo que se vio el sábado
y el domingo, ningún negociador político ni de la propia Legislatura ni del
mismo Gobierno ha tratado de resolver el problema, ni la diputación mayoritaria
priista se ha pronunciado al respecto, los ánimos en la Iglesia están
soliviantados, el diputado Pola Estrada se mantiene firme en su postura y el
tiempo corre. Como si al Gobierno del estado le hicieran falta problemas, no se
ve a los colaboradores del Gobernador actuar ni ayudarlo.
Que no habrá conferencia
Esta mañana no habrá la
conferencia de prensa matutina de los lunes que viene ofreciendo el gobernador
Javier Duarte de Ochoa. Se supo anoche que tiene actividades en la Ciudad de
México. El que sí ofrecerá conferencia pero en Córdoba, a las 8:30 de la
madrugada, será el procurador general de Justicia Luis Ángel Bravo Contreras.
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