Prosa aprisa
¿Reaccionan solo con acicate?
Arturo Reyes Isidoro
Finalmente,
aunque en forma improvisada, se resolvió el caso de los niños con cáncer,
pacientes del Hospital Pediátrico de Veracruz (Torre Pediátrica), después de
diez días durante los cuales dejaron de recibir su tratamiento.
Lo
relevante del caso es que fructificó la protesta pública de dos días de los
padres (madre y padre) de los menores y la promoción de una demanda colectiva
de amparo ante el Poder Judicial de la Federación.
Varias
cosas merecen comentarse sobre el tema.
Por
un lado el caso exhibió la negligencia y la irresponsabilidad oficial de un
gobierno insensible, ajeno al dolor y al sufrimiento de enfermos cuya vida
depende en grado sumo de la atención médica que reciban, así como ajeno a la
angustia de sus familiares.
Sería
grave que las autoridades estatales hayan reaccionado lo más pronto que
pudieron, que no de inmediato, solo acicateadas porque el enemigo político
reaccionó, ese sí, enseguida y ofreció resolver el problema y no porque
consideraran la urgencia de salvar vidas de niños y adolescentes veracruzanos.
Finalmente,
ante su inoperancia para resolver la situación que se presentaba desde meses
atrás, tuvieron que acudir a otra institución médica oficial para que los
auxilie, con lo que salieron por lo pronto del atolladero pero no resolvieron
en forma definitiva la carencia de equipo que tienen.
Si
tenían ese recurso a la mano para atender a los pacientes, ¿por qué no lo
habían utilizado antes? Da escalofrío pensar qué tanto más pudo haberse
deteriorado la salud de los menores durante los meses en que sufrieron muy mala
atención o de plano la falta de esta.
Porque
el martes la presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Namiko
Matzumoto, declaró que desde hace más de tres meses el órgano a su cargo
recibió diez denuncias de los padres afectados, por la vulneración del derecho
a la salud de sus seres queridos por la falta de tratamientos oncológicos.
El
problema, pues, viene de bastante atrás, a lo que hay que sumar la declaración
del propio secretario de Salud estatal, quien dijo el martes que la llegada de
una nueva campana oncológica para preparar medicamentos esenciales para las
quimioterapias iba a demorar entre cien y ciento cincuenta días, o sea entre tres
y cinco meses.
La
famosa campana tiene un costo de doscientos cincuenta mil pesos, que el alcalde
del puerto de Veracruz ofreció pagar con tal de que llegue lo más pronto
posible el nuevo equipo, aunque se quejó de que el director del Hospital no
respondía a sus llamadas para que le diera las especificaciones.
Se
necesitaban, pues, o se necesitan, doscientos cincuenta mil pesos para resolver
el problema y asegurar el tratamiento y posiblemente la vida de muchos niños y
adolescentes, pero al parecer el gobierno del Estado, que gastó seis millones
de pesos en un grupo musical para que se presentara la noche del Grito, no los
tiene ahora.
Por
lo pronto, el ISSSTE les está prestando su equipo en el puerto de Veracruz,
pero ¿y cuándo se sature porque tenga que dar atención y tratamiento a sus
propios pacientes?
¿Será
que después de lo que pasó se hará necesario buscar al alcalde del puerto
jarocho para pedirle que él resuelva los problemas, porque ya se vio que solo
si él ofrece que lo hará entonces sí actúan las autoridades del gobierno del
Estado?
El
problema está resuelto en parte, pero ahora uno de los padres afectados, Rosendo Serrano Ortiz,
dijo que todavía enfrentan la falta de medicamentos aunque reconoció que en el
hospital les aseguraron que ellos los van a comprar. Como no lo creen, expresó
que están listos para continuar protestando.
Ahued, en Grandes Ligas
En
sus cuentas de redes sociales informó ayer el senador con licencia y actual
titular de la Administración General de Aduanas, Ricardo Ahued Bardahuil:
“Hoy firmamos el Convenio Bilateral
de Alto Nivel entre la Administración General de Aduanas y la Oficina de
Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) con mi Homólogo de
Aduanas en EUA Mark A. Morgan.
El cual nos ayudará a
fortalecer la cooperación bilateral de ambos países en beneficio de la
legalidad y facilitación comercial”.
El político y administrador
xalapeño por adopción está entregado de lleno a la tarea que le encomendó el
presidente López Obrador, quien le otorgó su confianza precisamente porque le
reconoce que es un hombre de resultados.
Sorprende hasta dónde ha
escalado en la pirámide política y administrativa del país, de un sencillo y
exitoso comerciante de la capital de Veracruz a alcalde de Xalapa, luego a
diputado local y federal, más tarde a senador y seguramente va a llegar, como
dicen, hasta donde Dios diga.
Tiene que reconocerse que su
ascenso no ha sido gratuito: lo ha fincado en su trabajo, en su
responsabilidad, en su sentido de servicio y político, en su honestidad y
porque ha aprendido cerca de los veracruzanos de los que no se aleja. Al menos
él honra a Xalapa y a Veracruz.
Y
sí, le meten el hombro a Cuitláhuac
La versión de que el
Gobierno de México (antes Gobierno Federal) le meterá el hombro al gobernador
Cuitláhuac García Jiménez para ayudarlo a sacar adelante a Veracruz parece confirmarse.
El propio mandatario estatal
anuncio ayer que el Estado contará con la
participación del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) para
el proceso de refinanciamiento y apoyo en proyectos de infraestructura.
Su
anuncio lo hizo después de reunirse con el titular del banco de desarrollo,
Jorge Mendoza Sánchez, con quien, dijo, se lograron compromisos mutuos para el
desarrollo económico de Veracruz.
Como
pocos gobernadores, Cuitláhuac ha recibido y está recibiendo apoyo federal, que
ya hubieran querido muchos. Ojalá y ahora sus colaboradores estén a la altura
de las circunstancias y sepan aprovechar y traducir en beneficios para la población
el apoyo que les brindan.
Creo
que todos los veracruzanos quisieran que le fuera bien para que le vaya bien al
Estado, pero los resultados no se ven hasta ahora, o son muy pocos en
comparación con la magnitud de un Estado que, como lo ha reconocido el propio
presidente, tiene todo para ser una república independiente.
Confiemos
en que vengan cosas mejores y mayores. Urge que creen empleos antes de que
cualquier día explote un estallido social.

No hay comentarios:
Publicar un comentario