Prosa aprisa
Cuitláhuac,
“más firme que nunca”
Arturo Reyes Isidoro
Ayer,
un funcionario del Gobierno del Estado no titubeó en expresarme: “Al gobernador
lo veo más firme que nunca”.
Lo
consulté porque quería medir el pulso sobre cómo andan y ven las cosas desde el
interior de la propia administración.
Porque
desde fuera no cabe duda que sigue habiendo quienes creen que Cuitláhuac García
Jiménez podría dejar el cargo este año… o quisieran que así ocurriera.
Eso
me reflejó la polvareda de comentarios que desató una iniciativa del PRI en el
Congreso local que los malquerientes del titular del Ejecutivo, sin haberla
leído y entendido, interpretaron como que ya le estaba “tendiendo la cama” el
secretario de Gobierno Eric Patrocinio Cisneros Burgos.
Y
que le llueve a Patrocinio, villano favorito de las críticas en las redes
sociales y periodísticas.
Lo
único que se busca –eso interpreto– es evitar que se vuelva a repetir una
crisis como la que se vivió cuando Flavino Ríos Alvarado sustituyó
constitucionalmente a Javier Duarte de Ochoa.
Si
se recuerda, tomada ya la decisión a favor del notario de Minatitlán, por poco
y no logra brincar la cerca porque surgió otra candidatura que le disputó el
cargo hasta el último minuto: la del entonces diputado local Francisco “Paco” Garrido
Sánchez.
Porque
ante la ausencia ya de Duarte, quien había abandonado el cargo y supuestamente
estaba escondido y andaba huyendo (él mismo acaba de confesar que en realidad
todo fue un montaje en acuerdo con el entonces presidente Enrique Peña Nieto),
se perdió el control político lo que aprovechó Paco Garrido, quien presidía la
Comisión de Vigilancia, para cabildear con sus compañeros diputados a quienes
les dijo que votaran por él para ocupar la gubernatura en forma interina ¡y
casi logra la mayoría a su favor!
Hubo
una rebelión, pues, y no fue sino hasta cuando ya se enfilaba hacia la media
noche que se logró una negociación para que Flavino pudiera rendir protesta en
una atropellada sesión y solo así se superó una crisis que pudo dejar a Veracruz
sin gobierno legalmente constituido porque el término legal para suplir a
Duarte estaba por vencerse.
Así,
ahora, lo que se plantea es que si, por ejemplo, Cuitláhuac dejara el cargo
antes de cumplir dos años de su mandato, de inmediato lo supliría Cisneros pero
en tanto el Congreso local convocara a nuevas elecciones y eligiera al
gobernador que terminaría el periodo constitucional.
O
bien, si García Jiménez se fuera de la gubernatura luego de más de dos años de
estar en el cargo, igual, subiría Cisneros pero en tanto el Congreso designaría
al interino o sustituto, en un plazo no mayor a dos meses.
Pero
para nada plantea la reforma que el secretario de Gobierno se quedaría a suplir
al gobernador elegido por el resto del periodo constitucional.
Disposición
similar para el gobierno federal y de algunos estados ya está vigente.
Y,
claro, Cuitláhuac aprovechó para decir que no va a renunciar y que se les va a
“cebar” a quienes lo quieren ver fuera del cargo. Y todo indica que así es y
será. Anoche me dijeron de adentro que a Eric todavía le ardían las orejas.
En el caso Winckler, están entrampados
Más
de un año después, Jorge Winckler volvió a escena ayer.
El
mismo gobernador dijo que se podría realizar de nuevo un juicio político al
abogado oaxaqueño, ahora en algún escondite, para separarlo en forma definitiva
del cargo de Fiscal General.
Porque
resulta que legalmente todavía sigue ostentando esa representación ya que los
intentos que hicieron el año pasado para someterlo a juicio político y echarlo
fracasaron por la inexperiencia de los operadores políticos del nuevo gobierno.
La
única forma en que pudieron deshacerse de él fue mediante un albazo que no
cumplía con las formalidades de ley y lo único que les quedó a los diputados
locales fue declarar que lo separaban temporalmente.
Así,
desde el 3 de septiembre del año pasado hay también solo una encargada de la
Fiscalía, por lo que, de hecho, Veracruz tiene dos fiscales, y el nuevo juicio
político y la resolución contra Winckler les urge, aunque no se ve nada fácil
que prospere pues el propio gobernador no está respetando la presunción de
inocencia, violándose así el debido proceso.
Me
parece muy grave que, una vez más Cuitláhuac García haya hecho otra aseveración
que lo puede dejar muy mal si no la logra sustentar y que contamina de antemano
el juicio político que están pensando.
Porque
en una declaración a Radio Televisión de Veracruz (RTV) declaró que “existe
certidumbre de que el fiscal general separado del cargo protegió a grupo
criminales durante su encargo”, y como prueba dijo que porque a partir de su
salida “ha habido una disminución significativa en el número de delitos” (?).
Así,
por lo que ya se advierte, ese será el argumento que intenten utilizar los
diputados, y más les vale que tengan las pruebas fehacientes porque si no
volverán a hacer el ridículo de nuevo.
Me
pregunto qué necesidad tenía el gobernador de abordar el asunto en una
declaración abierta, violando, además, la presunción de inocencia del señalado.
Además,
no debe olvidarse que Winckler se defiende en tribunales federales y que no ha
habido una sentencia en su contra. Legalmente, pues, su cargo está vivo.
Lo
cierto es que nunca en la historia de Veracruz la entonces Procuraduría General
de Justicia del Estado, convertida luego en Fiscalía, había tenido un encargado
por tanto tiempo, como ahora hace cuatro meses ya.

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