Prosa aprisa
Mentiras
Arturo Reyes Isidoro
El pasado 18 de abril, con la
instantaneidad y penetración que tienen las redes sociales, de pronto empezó a
correr la versión de que el entonces precandidato a la presidencia municipal de
Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, había sido detenido por policías
navales.
Según la versión que se daba era
que presuntamente lo acusaban de violar la ley electoral porque andaba
mostrando videos en las colonias en los que demostraba que el PRI lucraba con
la pobreza y los programas sociales. La presunta detención había ocurrido
afuera de un salón llamado “Rubí” en la esquina de la calle 28 y avenida 19.
“De acuerdo a versiones de los
presentes, los elementos de la policía naval lo jalaron a la patrulla
diciéndole que tenía que ir a declarar al Ministerio Público pero la gente de
inmediato se opuso a que se lo llevaran, haciendo tiempo para que arribara
gente de Miguel Ángel con un grupo de abogados y escoltas y por la fuerza lo
bajaron. Minutos después arribó Miguel Ángel Yunes Linares para apoyar a su
hijo y en ese momento se determinó dejarlo en libertad”, dijo una versión en
las redes, que se publicó al día siguiente en medios impresos.
En efecto, por Facebook
circularon fotografías donde se ve, en una, al también llamado “Chiquiyunes”
arriba de una camioneta-patrulla descubierta, sentado, junto con otros dos
jóvenes, pero todos con el rostro sereno y en una actitud muy pasiva; en otra
se le observa tranquilo y haciendo la “v” de la victoria con los dedos.
Las reacciones no se hicieron
esperar. Sin mayor averiguación se dio por buena la versión y en cuestión de
minutos el escándalo se hizo. Se victimizó a Miguel Ángel Jr., y se acusó
entonces al Gobierno del estado de represión. Con la mala imagen que arrastra
la administración estatal se le condenó y hasta la fecha se piensa que las
cosas ocurrieron tal como se dijo.
Los navales son gente seria,
apartidista. Nunca hubo tal detención. El acto político de Chiquiyunes sí lo
hubo pero de pronto fueron informados que se acercaba un grupo de personas
contrarias y se temió una agresión por lo que se decidió que Miguel Jr., se
retirara, pero mientras llegaban por él, para evitar que alguien lo agrediera,
por autoprotección se subió a la camioneta de la policía a esperar. Eso fue todo.
La versión es corroborable con los altos mandos de la Marina.
Incluso el 21 de abril, el
comandante de la Tercera Zona Militar, Jorge Alberto Burguete Keller, desmintió
la versión de la detención. “No hubo ninguna detención del señor Miguel Ángel
Yunes” y agregó que si éste aparecía arriba de la patrulla “eso no quiere decir
que lo hayamos detenido”.
Miguel Ángel Jr., no tuvo la
honestidad para aclarar la verdad. Ante el vuelo que tomó la versión, la dejó
correr para sacar provecho político y para su imagen.
El domingo 3 y el lunes 4 de
junio, igual, en portales informativos y en medios impresos, con gran
despliegue se informó que el presidente de la Coparmex delegación Veracruz,
Jorge Coffau Kayser, resultó lesionado durante un asalto que sufrió en la
colonia Petrolera de Boca del Río.
Según su versión, cerca de las
2:50 de la mañana del domingo se dirigía rumbo a una farmacia a comprar
medicamentos para sus hijos cuando fue interceptado “por dos o tres vándalos”
quienes lo persiguieron por las calles de la colonia y después lo atacaron a
golpes. Habría corrido a la residencia de un conocido para ponerse a salvo y de
ahí lo trasladaron a un hospital privado. En este caso, también sin investigar,
el mismo Chiquiyunes, ya candidato del PAN a la alcaldía de Boca del Río, se
hizo eco de la versión y salió a declarar bla bla bla.
El señor Coffau Kayser tampoco
tuvo la honestidad de decir la verdad. Ante la reacción del empresariado del
estado, los mandos navales responsables de la plaza revisaron las imágenes de
las cámaras donde sucedieron los hechos y pudieron comprobar que lo que pasó fue que el empresario
circulaba a exceso de velocidad y casi provocó un choque con otro vehículo.
El otro conductor reaccionó
molesto, se hicieron de palabras y Coffau Kayser sacó la peor parte. No hubo
tal agresión de vándalos o pandilleros. En la zona conurbada se sabe que el
empresario se siente con poder por el cargo que ostenta y actúa en
consecuencia. Debe dar gracias a Dios que el otro no era de la delincuencia
organizada si no, no hubiera vivido para decir mentiras. Los mandos navales
también pueden corroborar la versión.
La respuesta de Fernando Vázquez Rigada
En respuesta a la columna de
ayer, Fernando Vázquez Rigada hizo el favor de enviarme la siguiente carta:
“Leí, como siempre, tu columna
del día de hoy, en donde haces favor de citar extensamente mi más reciente
artículo. Por supuesto, se trata de una distinción, tratándose de ti.
Agradezco, además, tus generosos
comentarios sobre mi persona y, más aún, la crítica en el sentido de que me
detengo en el análisis y no en las propuestas concretas de solución.
Tienes razón. La cortedad de
espacio lo impide, aunque me parece que he delineando posibles soluciones a lo
largo de varios artículos. Mis tres libros, uno de ellos una obra colectiva,
intentan ser una larga lista de reformas que pueden enriquecer la vida pública
de México. Algunas se han dado, muchas no.
Señalo algunas: para que la
política recobre su prestigio se requieren tres temas centrales: la acotación
de la influencia del dinero, la rendición de cuentas y transparencia; la
profesionalización de la política; y la apertura de la política a la sociedad.
Cada una de ellas incluye
reformas puntuales que son imprescindibles aunque imposibles de mencionar aquí.
No trabajo con ‘arcilla de
bajísimo nivel’ (entiendo la metáfora) sino que he tenido y tengo el privilegio
de representar a personas y empresas de gran calidad, afán de servicio y
experiencia de Veracruz, otros estados e incluso otros países. Ha habido, como
todo, excepciones, pero el balance es muy positivo.
Procuro que se privilegie en la
política las ideas y la propuesta. Trato de allegar a nuestros clientes
conocimiento de calidad. Hago énfasis en el diseño de estrategias (que nunca
han incluido láminas ni despensas) y he hablado con la verdad y resguardado mi
independencia.
Esas son mis
modestas contribuciones”.
Fondo al “Tato” Vega Yunes, en la Sedesol
Una víctima más, colateral, del
Bocagate, del escándalo por los mapaches de Boca del Río, ha resultado Eduardo
“Tato” Vega Yunes, a quien acaban de dar fondo en la delegación de la Sedesol
donde a partir de marzo había pasado a hacerse cargo del Programa para el
Desarrollo de Zonas Prioritarias (unidad de microrregiones).
“Tato”, como panista, estuvo a
punto de ganar la diputación federal a Alejandro Montano Guzmán, pero ahora, en
cuanto pudo, el priismo oficial lo convenció para que se pasara a la causa
tricolor. A raíz de la auditoría que vinieron a practicar de México a la
delegación de la Sedesol, están corriendo a “operadores” que no tienen el
perfil que se requiere para la dependencia pero además porque no están haciendo
las cosas que deben.
Vega Yunes se hizo de palabras y
terminó peleándose con la gente de Rosario Robles y de Enrique Peña Nieto y lo
echaron. Que al parecer en el PRI estatal andan viendo cómo lo meten,
extemporáneamente, también, como candidato
plurinominal a diputado local.
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