Prosa aprisa
Los
Centroamericanos
Arturo Reyes Isidoro
A estas alturas creo que sale sobrando la pregunta
sobre si se celebrarán o no los Juegos Centroamericanos y del Caribe en
Veracruz, porque no hay duda de que la justa deportiva tendrá lugar en tiempo y
forma tal y como está programado.
El próximo domingo 14 nos pondremos exactamente a dos
meses de que inicien las actividades y el cuestionamiento de quienes dudan de
la versión oficial es sobre si estarán listas para entonces en su totalidad las
instalaciones tal como se viene asegurando.
En parte, a ello va ligado el hecho de que vayan a ser
los mejores de la historia, como se ha machacado que lo serán, aunque a mi
juicio se debiera ser menos pretenciosos, dejar que eso lo califiquen los que
van a venir y procurar al menos que sean decorosos, que con eso sería
suficiente.
Desde febrero pasado, cuando inició sus periódicas
conferencias de prensa de los lunes, el gobernador Javier Duarte de Ochoa jamás
ha admitido la duda de que no se pudieran celebrar ni que no estarán listas las
instalaciones donde se desarrollarán las competencias.
El pasado 6 de agosto, a casi cien días del inicio,
mediante un boletín de prensa se dio cuenta que el Comité Organizador aseguraba
que todo está listo para recibir a los atletas de 31 países. En esa reunión, que
encabezó el Ejecutivo estatal estuvieron presentes los jefes de Misión de los
países participantes; el director general del Cover, Carlos Sosa Ahumada; el
secretario de Turismo y Cultura, Harry Grappa Guzmán, y autoridades de la
Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe).
Dos días antes, el 4 de agosto, un cable fechado en
México de la agencia informativa EFE de España informó que: “El presidente de la Organización
Deportiva Centroamericana y del Caribe, Héctor Cardona, elogió hoy la
preparación de los juegos regionales de Veracruz 2014 que se celebrarán del 14
al 30 de noviembre próximos”.
"El Comité Organizador
de los Juegos ha hecho un trabajo excelente con el apoyo del pueblo
veracruzano", dijo entonces el puertorriqueño Cardona.
No obstante lo anterior, a medida
que se aproxima la fecha fatal para la inauguración,
los cuestionamientos y las críticas a la organización, a la construcción o
remodelación de las instalaciones y hasta al manejo de los recursos continúan y
hasta pareciera que hay los mejores deseos pero de que todo salga mal, en
especial por parte de quienes no quieren a la actual administración.
Todavía el sábado pasado el diputado local panista,
Carlos Gabriel Fuentes Urrutia, en un tono más de preocupación que de crítica
dijo, según un boletín de prensa del Grupo Legislativo del PAN, que es la
primera vez que el evento se ve amenazado por la desorganización (otro
compañero suyo que ha estado cuestionando también es Alejandro Zairick Morante).
“No
habrá villas olímpicas donde se prepare comida, entrenen y donde tengan las
mismas comodidades para comunicarse a sus países”, expresó y advirtió que
ello podría provocar que algunos atletas decidan no asistir. Hizo un llamado “a
que prevean este tipo de cosas, sería una vergüenza para Veracruz que los
Juegos Centroamericanos fueran un fracaso o que los mismos atletas se quejaran
de todo lo que vivieron en Veracruz”.
Por su parte, el gobernador Duarte de Ochoa ha convertido el asunto
en un tema del mayor interés para su gobierno y cada vez que tiene oportunidad
o en forma deliberada afirma una y otra vez, insiste, reitera, reconfirma y
declara que se celebrarán, que las instalaciones se entregarán con toda
oportunidad y que serán los mejores de la historia.
Pienso que al final de cuentas se le ha dado a la fase
previa mayor atención de la que merece en detrimento de los asuntos, problemas,
carencias y reclamos de la sociedad de urgente solución, pues la insistente
crítica de algunos sectores hasta pareciera estar siendo alentada desde adentro
para desviar el interés de los problemas de inseguridad, de la falta de
recursos económicos, de la inconformidad por la nueva Ley del Instituto de
Pensiones del Estado, etcétera.
Creo que realmente a quien más le interesa que las
cosas salgan bien, por su propia imagen y la de su gobierno, es al gobernador
Duarte, y la lógica indicaría que cuando afirma que las cosas saldrán bien es
porque tiene la seguridad de que así será. Está mucho en juego como para pensar
que no está actuando en serio ante un asunto tan delicado que de no salir bien
tendría repercusiones internacionales, dañaría gravemente la imagen de Veracruz
y haría al propio gobernante el hazmerreír del mundo deportivo internacional.
Me pregunto qué caso tiene a estas alturas, además
cuando ya no se puede dar marcha atrás, estar especulando que si sí o que si
no, sobre todo cuando se tiene la plena certeza de que la responsabilidad total
y absoluta de que las cosas se hagan y salgan bien es del gobierno del estado;
esto es, cuando no hay ninguna posibilidad de que en caso de que las cosas no
salgan bien quiera evadir su responsabilidad. Creo que debiera dejarse correr
el tiempo y esperar a que los hechos confirmen la declaración-afirmación
oficial o que la desmientan, tan sencillo como eso.
Creo que mejorar hay que esperar. Si las cosas salen
bien, habrá que reconocerlo; en caso contrario, no sólo yo sino creo que toda
la prensa no sólo local-estatal sino nacional e internacional será demoledora
con los responsables, así que para qué tratar de adivinar o estar especulando
sobre algo que se tiene que dar, necesaria y obligadamente. Creo que la
atención debiera estar centrada en los problemas que enfrentan los
veracruzanos, los que viven a diario y los que seguirán ahí cuando terminen los
Juegos.
¿Qué si hay o no manejo transparente de los recursos? Sí
tiene que interesar porque finalmente son recursos públicos. Los
cuestionamientos han sido porque en su momento se manejó en la prensa que el
Gobierno Federal a través de la Comisión Nacional del Deporte entregó recursos a
la administración anterior para iniciar los preparativos y se habrían desviado
y no se habrían justificado.
En este caso hay instancias federales para hacer el
reclamo correspondiente, e incluso para sancionar en caso de que en efecto se hubieran
entregado y se hubiera hecho mal uso de ellos, pero hasta la fecha no se sabe
oficialmente nada porque nada se ha dicho por parte de algún organismo oficial.
En fin, una justa deportiva que debiera ser motivo de
orgullo para los veracruzanos por su carácter internacional, por la buena
imagen que podría dejar al estado al menos en el área centroamericana y del
Caribe sólo ha sido motivo de crítica y polémica, acaso distractora e incluso
excesiva porque no se puede juzgar ni calificar lo que no ha sucedido.
Si las cosas salen mal ya se sabe lo que pasará, pero
¿y si salen bien?
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