Prosa aprisa
Peña, ni encuestas ni popularidad
Arturo Reyes Isidoro
Políticamente hablando, la semana que pasó, previa al Segundo Informe
Presidencial, fue buena para el gobernador Javier Duarte de Ochoa pues la
presencia en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río de funcionarios federales
de primer nivel así como de los senadores del país lo vistió, qué duda cabe; pero,
¿lo fue para todos los veracruzanos?
Por las reacciones que leí y escuché sobre el anuncio del secretario de
Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, de que este año se han entregado más
recursos de lo programado a Veracruz, esto es, al Gobierno del Estado y a los
Ayuntamientos, debido a lo cual reciben mil 100 millones de pesos extra, y que
el actual es un buen año para las participaciones federales para nuestra
entidad, parece que se dimensionó equivocadamente.
Porque resulta que ese tipo de recursos ni vienen cash en una sola emisión, constantes y sonantes, ni son para que se
gasten como se quiera; se entregan por ministraciones, esto es, con base en un
calendario y de acuerdo a las disponibilidades que haya, pero además se
distribuyen a través de ocho fondos y se condiciona su gasto a la función y
cumplimiento de los objetivos que para cada tipo de aportación establece la Ley
de Coordinación Fiscal. Vienen etiquetados, pues, y son para obras o acciones
concretas.
Los fondos son: FAEB (Educación Básica y Normal), FASSA (Servicios de Salud), FAIS (Infraestructura Social), FORTAMUN (Fortalecimiento de los
Municipios y Demarcaciones del Distrito Federal), FAM (Aportaciones Múltiples), FAETA (Educación Tecnológica y de
Adultos), FASP
(Seguridad Pública de los Estados), y FAFEF (Fortalecimiento de las Entidades Federativas).
Las participaciones se transfieren a estados y municipios pero estos tienen
la obligación de ejercer, informar y rendir cuenta sobre esos recursos
federales y explicar puntualmente cuál es su impacto en términos económicos y
sociales. Así lo fija la normatividad.
Para ser más concretos y dado que por ahí se enfocó mucho el anuncio, a
mi juicio equivocadamente, no han sido ni son recursos para pagar la deuda
pública, pero tampoco para que la administración pública estatal los ejerza (o
los gaste) como quiera (esto a reserva de que el secretario de Finanzas
Mauricio Audirac Murillo o un experto me corrija o me desmienta).
¿Fue, pues, bueno el anuncio para los veracruzanos? Sí y no. No para
los proveedores y prestadores de servicios que esperan sus pagos, porque esos
recursos no se pueden desviar para cubrirles sus adeudos. Sí para muchos
veracruzanos porque finalmente se traducen en obras o servicios y por lo mismo
en fuentes de trabajo y en ingresos para sus familias.
(En todo caso, si esos mil 100 millones se hubieran dado para pagar la
deuda ni cosquillas le hubieran hecho al pasivo que es de ¡40 mil millones en
promedio!, oficialmente aceptado.)
Pero me llamó la atención la fotografía que el sábado en su ángulo
superior izquierdo publicó el diario porteño Notiver. Se ven en animada charla el secretario Videgaray y el
presidente de la comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado de la
República, José Francisco Yunes Zorrilla, y atrás de ambos el secretario de
Finanzas estatal, Audirac Murillo.
¿Qué hacía ahí Audirac? ¿Fue a hablar con Videgaray? ¿Fue a pedirle
lana para tratar de salir del hoyo en Veracruz? ¿Lo acercó Pepe? ¿Aprovechando
que está próximo a ser presentado el paquete fiscal para 2015, estaba Pepe
cabildeando recursos extra, más, para Veracruz, para echarle el hombro al
gobernador Duarte? (Pepe debe ser uno de los más interesados en que se saneen
las finanzas estatales por si en una de esas le da el sí doña Leonor en 2016 no
querrá recibir un barco que haga agua).
(Por cierto, me comentaron amigos periodistas de la zona conurbada
Veracruz-Boca del Río que Videgaray dejó un grato sabor de boca en su visita
del pasado viernes; que se le nota la facilidad para expresarse, para soltarse,
y se deja querer y sabe esbozar la sonrisa amable.)
Pero, ¿todo el escaparate mediático que robó Pepe el pasado fin de
semana debe tomarse como una señal de que ya es el “bueno” para el relevo gubernamental?
Porque sé cómo piensa, estoy seguro que él repetiría que no es tiempo de hablar
de la sucesión y que para eso falta mucho tiempo, que hay que apoyar al
gobernador Duarte.
Por lo demás, no es ningún secreto que él, Videgaray, José Antonio
Meade Kuribreña y Ernesto Cordero Arroyo (panista) eran muy amigos en el
Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y que hasta los llegaron a
calificar como los “cuatro fantásticos”, así que no se podía esperar otro trato
de sus cuates ahora en el poder presidencial.
Claro que como dicen en Xalapa, de que las puede, las puede. Ya lo
acaba de demostrar (no se divulgó, pero en la última sesión del Consejo
Político Nacional del PRI que tuvo lugar el pasado viernes 8 de agosto se le
creó la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Consejo para que la presida,
y al único otro senador que se le creó otra comisión fue al de Hidalgo, David
Penchyna Grub, que fue la de Energía).
Pero quien sí dejó la víbora chillando fue el secretario de
Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con su declaración de que Peña Nieto
gobierna sin pensar en las encuestas. ¡Zas!
El hidalguense, al acudir el jueves a la reunión plenaria de los
senadores priistas y del Partido Verde Ecologista de México demandó al Congreso
que las próximas elecciones caminen de manera separada al proceso legislativo
del próximo año porque dijo que todavía no termina el proceso de reformas,
“pues el presidente Enrique Peña Nieto no trabaja con encuestas y sigue
adelante los compromisos asumidos”.
Dijo que
las recientes reformas tendrán por efecto la mejoría de las familias mexicanas,
pues el presidente Peña Nieto "es un presidente comprometido con el país y
gobierna sin pensar en las encuestas ni en la popularidad, porque tiene por
objetivo beneficiar a la mayoría de los mexicanos".
Lo dijo
el responsable de la política interior del país. Peña no trabaja con encuestas
y gobierna sin pensar en la popularidad. ¿Esto aplicará para la selección de candidatos
del PRI? (por lo demás, en los documentos básicos del tricolor la encuesta no
está contemplada como un método para la selección de sus candidatos). Es
indudable que se debe tomar en cuenta la aceptación popular que se tenga, pero también
que el priismo decide conforme a los intereses de o a lo que más le conviene a
la cúpula que lo gobierna.
Lo cierto,
lo único cierto es que los tricolores ya están dando mucho de qué hablar. Y lo
que falta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario