Prosa aprisa
Erick, el verdadero tapado
Arturo Reyes Isidoro
El 18 de diciembre de 2014, la LVIII Legislatura local aprobó por
mayoría el Dictamen con Proyecto de Decreto mediante el cual se dispuso que en
el estado haya una gubernatura y diputados locales de dos años para el periodo
constitucional 2016-2018.
El pasado 7 de junio, en las elecciones federales llamadas intermedias,
el PRI ganó 16 de las 21 diputaciones en juego, esto es, la mayoría, con lo que
Veracruz se convirtió en el estado que más diputados aportará a la causa
tricolor en San Lázaro luego del Estado de México.
Políticamente esto último es relevante porque permitirá al presidente
Enrique Peña Nieto seguir teniendo el apoyo mayoritario de la Cámara de
Diputados para aprobar las iniciativas que envíe tanto a esa instancia
legislativa como a la de Senadores, o sea, del Congreso de la Unión.
Más allá de filias y fobias con Javier Duarte de Ochoa, tiene que
reconocerse que sigue teniendo el control político del Congreso local, pero
también de la diputación federal veracruzana, lo que se traduce en un gran
apoyo y capital político que tanto necesitará ahora cuando se enfila rumbo al
final de su sexenio, pero también a la designación de quien será su relevo.
O sea, si financiera y económicamente su administración está en la lona,
además seriamente cuestionada por el manejo, o mal manejo, que se ha hecho de
los recursos públicos tanto del estado como federales, políticamente está
mejor, al menos en el plano legislativo, a lo que se suma que tiene bajo
control a uno de los senadores veracruzanos que aspiran a sucederlo. La
victoria le dio aire, oxígeno suficiente para pensar que puede influir y acaso
hasta decidir su sucesión.
Por eso Duarte quiso mostrarse en público comiendo el pasado jueves en
un restaurante del puerto de Veracruz con la nueva diputación federal
veracruzana, y en un juego de señales políticas sentó a su derecha a su esposa
Karime y a su izquierda al diputado federal electo, Erick Lagos Hernández,
exsubsecretario de Gobierno, exdirigente estatal del PRI y exsecretario de
Gobierno, todos esos cargos en menos de cinco años. Para una exhibición pública,
a la derecha de su esposa colocó al senador Héctor Yunes Landa.
En diversas ocasiones he hecho referencia a aquel famoso grupo de
amigos los cinco lobitos (después serían socios y hasta cómplices),
colaboradores entonces del senador Fidel
Herrera Beltrán, quienes en un cubículo de “dos por dos” le apostaban a su
futuro, que se dio como lo querían: Javier Duarte de Ochoa, Erick Lagos Hernández,
Alberto Silva Ramos, Jorge Carvallo Delfín y Salvador Manzur Díaz.
Trepado su jefe al poder, a ninguno de ellos le fue mal. Uno es
gobernador, tres más han gozado de todas las canonjías que da el poder y ahora son
nuevos diputados federales, salvo el último que tropezó luchando por la causa,
pero a quien económicamente le ha ido tan bien que seguramente no tendrá
necesidad de dar golpe por el resto de sus días así como varias generaciones de
sus descendientes.
Pero los muchachos de la fidelidad, al igual que el jefe de la
pandilla, se han engolosinado con el poder y no quieren ni están dispuestos a
soltarlo, tanto por todo lo que otorga como porque necesitan a toda costa
cubrir la espalda tanto del pasado como del actual sexenio por los intentos que
hacen otros actores políticos para que rindan cuentas de sus actos y del manejo
de los recursos públicos para saber en qué se gastaron o a dónde fueron a parar
los más de 40 mil millones de pesos que conforman ahora la deuda pública
estatal.
Por eso resulta simbólica la reunión y la foto del jueves 18 de junio,
porque sirvió de marco no sólo para mostrar a quien será el coordinador de la
bancada tricolor, sino a quien el grupo de la fidelidad y sus derivados
mantienen ahora como su tapado para descobijarlo en diciembre o enero y
mostrarlo como su candidato al gobierno del estado: Erick Lagos Hernández.
No fue casual que le inyectaran todo el mundo de recursos para que
ganara la elección, para que eliminara a toda la oposición o la comprara, y
para que sacara el mayor número de votos de tal suerte que no quedara duda de
su “enorme popularidad”. Tiene que reconocerse que lo han logrado y que lo han
colocado en la plataforma de lanzamiento para el 2016. A ojos del peñismo tienen
un buen argumento que dar: mantienen fuerza política, por las buenas o por las
malas, en el estado.
El sábado platiqué con un actor político de primera línea,
extremadamente serio, honesto, quien aún contra su deseo ha pasado a formar
parte del sistema político priista pero quien ha procurado no meterse en el
lodo, quien conoce las entrañas del poder actual, quien está bien informado, y
hasta cierto punto me extrañó, porque sabe que así son las cosas adentro, que
casi me confesara que está horrorizado por todo lo que se hizo esta vez para
que ganaran los candidatos del PRI, no así que me confirmara que el verdadero
tapado del grupo en el poder para la sucesión es Lagos Hernández.
Me dijo que le extrañaba la ingenuidad política que mostraba Yunes
Landa y que había hecho bien el senador José Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla en
no haber caído en el juego. “Es una verdadera mafia”, me dijo en corto.
Por lo pronto, tiene que reconocerse, al margen de afectos o desafectos
con el grupo en el poder, que el exgobernador Fidel Herrera Beltrán continuará
ejerciendo poder desde la Cámara de Diputados a través de uno de sus alfiles,
Erick Lagos Hernández, y a toda costa buscará continuar gobernando en Veracruz utilizando
a este mismo personaje.
Evaluación educativa
Sumado a lo anterior, se esté de acuerdo o no con el manejo de la
administración, Javier Duarte sumó otro punto a su favor cuando le salió bien
la evaluación educativa a docentes para ganarse una promoción, prueba que se
realizó sábado y domingo sin incidentes técnicos ni políticos. Esto da vida y fortalece
la Reforma Educativa de Peña Nieto. El nivel de participación fue aceptable:
90%, 1,989 de 2,214 inscritos. El más feliz anoche era el secretario del ramo
Flavino Ríos Alvarado, y como buen político daba todo el crédito a Duarte.
Erick se fortalece.
Conferencia, este lunes
Abre el gobernador la semana con conferencia de prensa. Este lunes a
las 8 de la madrugada hablará ante los chicos de la prensa. Al parecer el tema
estará relacionado con el tema salud. Intriga saber que podrían acompañarlo el
secretario del ramo, Fernando Benítez Obeso, pero también el contralor Ricardo
García Guzmán y el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras.
Regresa Buganza y se acaba el
zopiloteo
“Buen domingo a todos mis amigos de este espacio y en particular, un
afectuoso abrazo a todos aquellos que tienen la fortuna de ser papás y ejemplo
diario de lucha para consolidar sus hermosas familias. A todos los papás un
abrazo afectuoso en este día. A mi hijo Jacob, quien también ya es padre, mi
felicitación”.
Esto lo publicó ayer en su muro de Facebook Gerardo Buganza Salmerón,
secretario de Gobierno, quien este lunes reanuda sus actividades en su oficina
de Palacio de Gobierno luego de que desde el martes pasado estuvo ausente, lo
que motivó que sus malquerientes y sus enemigos políticos desataran una serie
de rumores, algunos tan extremos que ya casi lo desahuciaban.
Como publiqué el viernes, el cordobés, gran artífice del triunfo
electoral de los candidatos del PRI el pasado 7 de junio que sorprendió a
quienes se resistían a reconocer su capacidad operativa, estuvo moviéndose
entre la Casa Veracruz y la ciudad de México para atender encomiendas directas
del gobernador Duarte. Pero cuidado que lo han zopiloteado en su cargo, y en su
lugar, según el interés de grupos, han puesto a los supuestos sustitutos.
Fuentes bien informadas me indican que merced a su trabajo político y
el resultado electoral está más fuerte que antes y tiene su lugar muy seguro en
el gabinete. El pasado 15 de junio, en el desayuno con periodistas de Xalapa, en la entrevista de
prensa que tuvo lugar le dijeron a Javier Duarte que había el rumor de que
habría cambio en la Secretaría de Gobierno, lo que negó.

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