Prosa
aprisa
Primero lo cesan,
ahora lo reinventan como funcionario
Arturo
Reyes Isidoro
Con el título “Otro que se fue
impune”, el 9 de octubre de 2014 publiqué en “Prosa aprisa” el siguiente texto,
consecuencia de otro que había publicado el 28 de mayo de ese mismo año con el
título “Corrupción, más corrupción (e impunidad)”:
“En un miniboletín de prensa de
siete líneas se dio cuenta el martes pasado que Miguel Martín López asumió el
cargo de subsecretario de Ganadería y Pesca de la Secretaría de Desarrollo
Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa) del Gobierno del Estado.
Sustituyó a Genaro Mejía de la
Merced quien, por lo que se intuye, se fue impune no obstante serios
señalamientos que formularon en su contra. El pasado 28 de mayo me ocupé de su
caso y para recordar el pájaro de cuenta que es, retomo lo que publiqué
entonces.
Silencio. La respuesta fue el
silencio.
Hasta anoche cuando redacté estas
líneas ni el subsecretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, Genaro
Mejía de la Merced, ni la Contraloría General del Estado habían respondido a la
denuncia de un acto más de corrupción que hizo una maestra jubilada del norte
del estado, quien al no darle al funcionario un moche de 20 por ciento éste no
le pagó un pedido de semilla, ante lo que acudió a la Contraloría General del
Estado a exponer su denuncia pero hasta la fecha la han ignorado y no han
procedido.
La afectada, cuyo nombre lo omitió
el portal alcarlopolitico.com
seguramente para protegerla pero que publicó la imagen de la denuncia que ella
presentó por escrito como prueba de la autenticidad de los hechos narrados,
dijo que acepó participar como proveedora de semilla de Maralfalfa a campesinos
para que formaran bancos forrajeros y sus animales no murieran por la sequía.
'El Subsecretario de la Sedarpa
Genaro Mejía de la Merced me prometió formalmente que mi producto sería pagado
y que invirtiera en la producción sin miedo, pero que antes de que se me pagara
la semilla, yo debía entregarla a las personas incluso en su domicilio (para
pararse el cuello). Yo confié junto con otro proveedor, contraté camiones y
entregué el producto en agosto del 2012'.
Narra que entregó sus facturas a la
Subsecretaría, pero que entonces el titular le propuso que le diera el 20 por
ciento (ni siquiera el famoso diezmo) de la cantidad total a cambio del pago,
con el pretexto de que se aproximaba la campaña a la presidencia municipal de
su hermano Jaime Mejía, en Chicontepec, y que necesitaba dinero para
financiarla. 'No estuve de acuerdo, ya que el costo de producción era alto y yo
estaba arriesgando y con deudas'.
Como se negó, ya no la atendió, pero
ella investigó y supo que un contador Beirana, encargado de los recursos de la
Sedarpa, recibió a finales de noviembre de 2012, de la Secretaría de Finanzas,
el dinero para pagar el programa de bancos forrajeros, o sea, también a ella.
Al otro proveedor, que sí aceptó entregar el moche, sí le pagaron. A ella, no.
'He interpuesto mi queja en la
Contraloría del Estado desde hace meses y simplemente no se turna para fincar
responsabilidades; no entiendo por qué ya que les entregué el estado de cuenta
en el que consta la transacción de Sefiplan del dinero etiquetado para Bancos
Forrajeros de Maralfalfa'.
'Contraloría de Sedarpa ha enviado
documentos en los que se exige respuesta con término de 3 a 5 días hábiles,
términos que obviamente se cumplieron sin respuesta y aun así no se le ha
fincado responsabilidad ni a Beirana ni a Genaro Mejía ni al secretario
Martínez de Leo, quienes son todos responsables de que el dinero se haya desviado
y haya salido de la Sedarpa para terminar en sus bolsillos y no en mi cuenta
como hubiera sido legal'.
La denunciante asegura que un
trabajador de la propia dependencia le confió que el dinero lo sacó Beirana y
lo justificó con una factura de combustible.
'Al presentarme yo este año en
Sedarpa para exigir mi pago, el señor Beirana me propuso hacer facturas nuevas
a nombre de un proyecto falso, poniendo que yo vendía un producto que no
existía a una ganadera de mi confianza y así se me pagaría de un dinero que
seguramente era para otro proveedor que dejaría de recibir su pago para que
ellos me pagaran a mí; obviamente me negué a participar en ese fraude'.
Señala que el secretario De Leo le
responde con una sonrisa: 'Claro que se le va a pagar', pero dice que no confía
en él porque durante su gestión en el norte hubo un desfalco por 18 millones de
pesos por el que fue investigado (y, lógicamente, se imagina uno, por el que no
fue castigado).
'En cuanto al señor Mejía, de
momento su rancho es el mayor productor de Maralfalfa en la zona, ya que muchas
entregas fueron hechas en su rancho, con presencia de los productores, mismos
que declararon que al retirarse el proveedor, el señor Genaro Mejía los
convenció de que la Maralfalfa debía quedarse en su rancho y ser plantada ahí y
que después ellos recibirían el fruto, cosa que no sucedió y que es totalmente
incorrecta'.
Afirma que su dicho se puede
constatar en el rancho 'El Pensamiento' en Chicontepec, propiedad de Mejía.
Adjuntó documentos para probar su dicho.
Decía al principio, la única
respuesta ayer fue el silencio oficial. Es evidente que se trata de un acto de
corrupción, de uno más. A veces dan ganas de creer en nuestras autoridades,
pero es imposible. Viendo lo que está pasando y sabiendo lo que todos sabemos,
lo único que se puede esperar es que seguirá prevaleciendo la impunidad. Qué tristeza,
qué desaliento.
Se publicó en mayo la denuncia
aunque la extorsión y robo, que no otra cosa, venía desde finales de 2012. No
se actuó entonces (el contralor general del estado era Iván López Fernández,
quien también se fue impune del cargo, mañana 10 de octubre hará un año) y se
le dejó que siguiera haciendo de las suyas bajo el manto protector de su jefe y
de la Contraloría. Debía estar en prisión. Se fue impune. No sería raro, nada
raro, que ahora todavía se le premie y lo hagan candidato a diputado federal
por Chicontepec, pues está plenamente identificado con el fidelismo”.
Pues no, no lo premiaron con una
candidatura a diputado federal. Le fue mejor. El miércoles lo nombraron
Subsecretario de Gobierno, el tercero en jerarquía en la estructura del poder
del estado. Ni más ni menos.
No sale uno del asombro, al menos no
salgo yo. De un universo de más de siete millones de veracruzanos, de,
¿cuántos?, al menos un millón que se dedica a la política (senadores, diputados
federales y locales, alcaldes, síndicos y regidores, dirigentes de partidos),
¿acaso no había otro para ocupar el cargo, un joven, una mujer, con limpia
trayectoria, que no estuviera señalado, que prestigiara al actual Gobierno tan
urgido como está de una mejor o buena imagen ante señalamientos por mal manejo
de recursos públicos?
Aquel martes 7 de octubre lo cesaron
como funcionario, como mal funcionario. Ahora, ocho meses después, lo
reinventan como funcionario, como alto funcionario. ¿Cuáles son sus méritos?
¿Por qué? De veras que el priismo tiene ganas de perder en 2016. Está haciendo
todo lo posible por lograrlo. La ciudadanía, los veracruzanos le van a tomar la
palabra. Si no surge un Bronco, el pueblo mismo asumirá el papel de Bronco.
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