Prosa
aprisa
Casos de dengue confirman improvisación
Arturo Reyes Isidoro
El 29 de mayo pasado comenté
en “Prosa aprisa” que en una mesa de análisis del Plan Veracruzano de
Desarrollo (PVD), que había sido convocada por la Coparmex en Veracruz, el
prestigioso neurocirujano exsecretario de Salud, Mauro Loyo Varela, cuestionó
severamente el documento por su contenido en el apartado de salud.
Criticó y alertó entonces que
el PVD no contemplaba todas las enfermedades que se presentan en el Estado,
como el dengue y la fiebre chikungunya, esta última también con una alta
incidencia en el territorio estatal.
Expuso que era preocupante que en el tema de salud se manejaran cifras de
los años 1993 al 2014 pero no recientes por lo que para el PVD de este año se
basaban en estadísticas desactualizadas para el planteamiento de acciones y
prioridades.
“Tú no puedes hacer un plan si no tienes cifras reales”, manifestó. El
tiempo ha comprobado su aserto. Ahora se viven las consecuencias de la
improvisación, que quedó registrada en la redacción del plan rector, y el único
responsable directo es el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor.
La semana pasada las secretarías de Salud federal y estatal, aunque con
diferencia de cifras, reconocieron y coincidieron en que Veracruz ocupa el
preocupante primer lugar nacional en casos de dengue
Me parece ociosa la guerra de
cifras (aquí se afirma que los casos son “solo” 1,719, mientras que la
Secretaría federal registran 2,279) porque lo relevante sería que no hubiera
uno solo y que ambas estuvieran celebrando que Veracruz estuviera limpia de la
enfermedad.
¿Qué hace la secretaría
estatal para disminuir o acabar con el problema? No informa. Su titular anda en
tareas que cualquier brigada médica puede atender, en lugar de estar metido atendiendo
el problema del dengue, como ayer cuando fue a una “jornada” médica en una comunidad
de Minatitlán en la que se brindaron más de 789 “atenciones” (?) que, eso sí,
sirvieron para la foto.
Pero no es el único problema de la dependencia. Recientemente comenté
también los casos de suspensión de tratamientos de hemodiálisis, dicho por él
mismo aunque minimizó con la frase duartista de “aquí no pasa nada”.
Aspira a ser alcalde de Coatza
Quién sabe si al médico lo está distrayendo su aspiración de ser próximo
candidato y luego alcalde de Coatzacoalcos. Al menos se sabe que esa es su
intención y la de su madrina política la secretaria de Energía Rocío Nahle.
Creo que no se da cuenta que está en la mejor posición para hacer, desde
ya, la mejor precampaña siendo un buen secretario de Salud y entregando los
mejores resultados.
Pero no logra ni una cosa ni la otra y está convertido ya en una decepción
y hasta en una carga para el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.
Porque desde un inicio su gestión ha estado envuelta en la polémica ya sea
por la escasez de medicinas en los centros hospitalarios que por la presunta
compra irregular de las mismas o por casos de nepotismo que le han documentado
con nombres, apellidos y ubicación de su parentela, e incluso por presuntos
casos de corrupción en que habrían caído quienes están señalados como sus
posibles familiares.
Cuña del mismo palo
Bien dicen que para que la cuña apriete debe ser del mismo palo.
En su tierra natal, Coatzacoalcos, anomalías señaladas por trabajadores del
sector salud provocaron el viernes pasado una
renuncia en masa de directivos del Hospital Regional, algo que nunca
antes había ocurrido en la historia de los gobiernos del Estado.
Se fueron el director Rodrigo Camacho junto con el cuerpo de gobierno del
nosocomio, entre otros, el subdirector Julio Morales, el jefe de Urgencias
Pedro Parra, el de Ginecología Alfonso Morales, el subdirector de
Administración, Santiago Meza, la jefa de Farmacia, el jefe de Finanzas y otros
funcionarios (alcalorpolitico.com 16/08/19).
Dijeron que lo hacían antes de que los responsabilizaran de los malos manejos
de la jefa de Recursos Humanos, Joselín Ramón Ramos, presunta sobrina del
secretario Ramos Alor.
Una renuncia masiva como esas hubiera provocado una investigación de
inmediato en otro gobierno, por lo inusual, pero en la administración
cuitlahuista han guardado silencio,
Los trabajadores también denunciaron desvío de recursos de la federación
para programas de salud por más de un millón de pesos, en la Jurisdicción
Sanitaria XI, de lo que habría sido informado el secretario, quien se habría
limitado a decirles que “no hagan caso”.
El sector salud en Veracruz necesita una cirugía mayor, de inmediato, pero
todo indica que no hay especialista capaz de tomar el bisturí con mano firme y
frenar a tiempo un mal que se puede agravar e incluso llegar a causar
metástasis.
Un ejemplo de poder y de humildad
¡Caramba! Cuánto poder y
cuánta humildad.
El viernes pasado llegó a
nuestro país el nuevo embajador norteamericano Christopher Landau.
Representa al imperio más
poderoso del mundo, sin embargo no llegó con arrogancia.
“Llego con la mano extendida…
llego aquí para escuchar y aprender”, dijo en un breve mensaje a los
periodistas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Es abogado constitucionalista,
aunque no tiene experiencia diplomática.
En mucho será determinante
del rumbo que tomen las relaciones de nuestro país con el suyo.
Pero arribó conciliador,
extendiendo su mano, haciéndome recordar a José Martí, quien escribió que
cultivaba una rosa blanca, en junio como en enero, para el amigo sincero, que
le daba su mano franca.
Además, para el efecto de
este comentario lo más importante, llegó para escuchar y aprender.
Esta humildad es la que le
hace falta a nuestros políticos, que llegan a cargos relevantes para los que no
están preparados porque no tienen experiencia, pero se niegan a escuchar y a
aprender.
Y los que medio saben algo,
actúan con altanería, con actitud de perdonavidas porque se sienten
depositarios de algún poder, poder irrelevante porque siempre está expuesto a
ser aplastado por el verdadero poder.
No sé si sea exagerado decir
que eso marca la diferencia del desarrollo político del país vecino al norte
con respecto al nuestro.
Por mucha inexperiencia
diplomática que tenga, no creo que Donald Trump nos envió a cualquier pendejo
(discúlpenme quienes todavía se escandalizan por este tipo de expresiones).
Pero el hombre prefirió
llegar con bajo perfil, aceptando o diciendo que no sabe pero que viene a
aprender.
¿Escucharemos alguna vez de
algún político nuestro decir abiertamente que llega a un cargo a escuchar
porque quiere aprender?

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