Prosa aprisa
Pero qué
necesidad
Arturo Reyes Isidoro
Preguntaba el pasado 24 de abril quién mal aconseja o mal asesora a las
autoridades del Gobierno del Estado, porque teniendo para explotar política y
electoralmente el arraigo del presidente municipal panista de Chinameca, Martín
Padúa Zúñiga, por sus presuntos nexos con la delincuencia organizada, se
cometió la torpeza de citar a declarar, públicamente, en conferencia de prensa,
al secretario general del comité estatal del PAN, Marco Antonio Nuñez López,
“para que amplíe” la información y “aporte los datos necesarios” sobre una
declaración que hizo en el sentido de que hay alcaldes que son presionados por
grupos de la delincuencia organizada para que hagan pagos de hasta 20 mil pesos
para salvar la vida. El hecho, apuntaba, se les podría complicar y ¡zas!, ya
está.
Por lo inusual de hacer saber a todos que se estaba requiriendo a un
denunciante, que curiosamente es un dirigente panista, es de pensarse que lo
que se pretendía, en el fondo, era llamar la atención y sacar algún provecho
electoral con motivo de las campañas, acaso poner en evidencia al panismo,
arrinconar a un dirigente, exhibirlo y de paso a su causa. Craso error. Mal
calculado todo. No se pensó en los posibles efectos, en las posibles consecuencias.
Porque si se creyó que el señor Nuñez López se negaría a acudir ante la
autoridad judicial, que se declararía en rebeldía, que no atendería los
citatorios y que tendrían que hacerlo comparecer mediante el uso de la fuerza
pública, o sea de palomita, como es lo
habitual, ha resultado todo lo contrario.
Casi feliz y contento por el balón que le pusieron frente a la portería sin
portero, nada más para que anote, el directivo panista ha anunciado que con
gusto responderá al citatorio incluso antes de que le envíen el segundo
requerimiento (son tres, conforme a la ley). Inicialmente dijo que lo haría en
esta misma semana, pero seguramente esperará a que pase el escándalo por el
crimen de la periodista Regina Martínez, a fin de no restarle atención a uno y
otro caso, para que se presente. Y seguramente querrá todos los reflectores
pues ya adelantó que presentará pruebas documentales de declaraciones
publicadas en los medios de comunicación –como la suya– ¡desde el año 2008 a la
fecha!, acerca de supuestas presiones de la delincuencia a alcaldes del estado.
“Vamos a ir a cooperar con la autoridad, vamos a informar de toda la
información (sic) que he recabado de
los medios, que le he dado un seguimiento desde el 2008 a la fecha, entonces
voy a demostrar que desde el 2008 hay denuncias públicas que no habían sido
tomadas en cuenta sino hasta este año”. Aprovechó para señalar que la directora
del Instituto Veracruzano de Desarrollo Municipal, Marilda Rodríguez, y otros
militantes priistas deberían ser citados también porque igualmente ha emitido
declaraciones sobre el tema, y no le falta razón.
O sea, cuando no bien se salga de un problema, ya se tendrá otro encima,
con repercusiones mediáticas. Mientras, seguramente en el Gobierno Federal
deben estar buscando hasta con lupa todo lo que puedan hallar para hacer más
gordo el caldo del escándalo que pretenderán hacer el día de la comparecencia a
fin de llevar agua a su molino electoral. Lógicamente, ya saben quién, le ha de
haber prestado su archivo para que documente su optimismo. Nuevamente, pero qué
necesidad.
Extraño mensaje de campaña
Extraño, extrañísimo el mensaje de campaña del candidato priista a diputado
federal por Xalapa Urbano, Reynaldo Escobar Pérez, ex Procurador de Justicia
del Estado, porque sin venir al caso, pero precisamente cuando apenas habían
pasado unas horas de que se descubriera el cuerpo sin vida de la periodista
Regina Martínez, al visitar el fraccionamiento Jardines de Xalapa y afirmar que
los candidatos al senado por Veracruz Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa “son
cercanos a ustedes” (se refería a los habitantes de ese conjunto habitacional),
expresó que sus compañeros de partido “al igual que yo tenemos la cara, las
manos y la conciencia limpia para venir, mirarlos a los ojos y pedirles su
apoyo…”, se publicó en forma destacada en el Diario de Xalapa el 30 de abril. ¿Nosotros, Kimosabi?, dirían Pepe
y Héctor. ¿Acaso se quiso curar en salud? Porque semanas antes del crimen de
Regina, la revista Proceso, de la
cual era corresponsal, había
publicado una información recordando el cuestionado pasado como fiscal del
estado, en el inicio del actual sexenio, del ahora candidato tricolor. ¿Acaso
temía o teme que se hagan olas y que se recuerde que siendo Procurador no
resolvió los crímenes de los periodistas Miguel Ángel López Velasco y Yolanda
Ordaz de la Cruz, ambos del diario Notiver,
pero que además, en forma temeraria, cuando apenas habían pasado pocas horas de
que se había descubierto el cuerpo de Yolanda y no se había realizado ninguna
investigación, aseguró que existían pruebas que establecían que ella tenía
nexos con bandas de la delincuencia organizada, sin haber presentado prueba
alguna? Tiene la conciencia limpia, dice, pero se apresura a señalar que tiene
las manos limpias. Aclaración no pedida… Qué cosas. Ahora sí busca apoyarse en
Héctor Yunes Landa luego de que le hizo la vida imposible en el Gobierno del
Estado, en el sexenio pasado, cuando él era Secretario de Gobierno y Héctor,
Subsecretario.
Por cierto, bien que Yunes Landa, en su calidad de candidato al Senado haya
condenado el asesinato de nuestra compañera Regina Martínez y también que
aunque “respetuoso” pero haya hecho un llamado a la Procuraduría de Justicia
del Estado para que se investiguen a fondo los hechos y se dé con los
responsables. El crimen, dijo, “lastima a la sociedad veracruzana y vulnera la
libertad de expresión en nuestro estado”. El diario Notiver publicó en su edición del lunes que al entrevistar al
candidato priista, éste se mostraba consternado e indignado. Héctor lava la
cara de los demás candidatos de su partido que guardaron silencio, cuando se
supone que aspiran a representar los intereses de la sociedad a los que Regina
servía. Qué bueno que no se quedó callado. El Legislativo es un cuerpo –en teoría–
representativo del pueblo, el otro gran poder político de nuestro sistema y una
de sus funciones es servir precisamente de equilibrio de los poderes, uno de
ellos el Ejecutivo, titular del órgano investigador y procurador de justicia.
El crimen ocurrió el sábado, pero hasta la fecha también la Legislatura del
Estado ha guardado un vergonzoso silencio. Aquí, debe reconocerse también, el
primero en lamentar la muerte de la periodista fue el gobernador Javier Duarte
de Ochoa y luego le siguió el candidato presidencial Enrique Peña Nieto. Pero,
ni así, los demás candidatos del tricolor.
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