Prosa aprisa
Regina, un
mes después
Arturo Reyes Isidoro
El miércoles, Catón (Armando Fuentes Aguirre) en
su columna “De política y cosas peores” que publica en el diario Reforma, con el título “Otro 2006 ya
no”, escribió: “… si Peña Nieto gana la elección, que sea por amplio margen, o
al menos con una ventaja tal que no dé lugar a impugnaciones. ¿Por qué pido
eso? Según se ven las cosas hoy por hoy, creo que la batalla final se dará
entre el candidato priista y López Obrador. Si Peña Nieto gana como ganó Felipe
Calderón, las cosas se pondrán considerablemente más difíciles que en el 2006.
En la ocasión pasada defendieron a AMLO las fuerzas del pasado. En esta
ocasión, si el escenario se vuelve a repetir, lo defenderán las fuerzas del
futuro, quiero decir los jóvenes. Y contra ellos es imposible luchar sin
exponer a la nación al riesgo de que se repitan tragedias que no podemos volver
a vivir”.
Pienso lo mismo. El ambiente se está calentado y
se puede sobrecalentar. Ayer mismo, en Querétaro, el mismo Peña Nieto advirtió
que en la recta final de las campañas habrá un ambiente de mucho más
efervescencia y pidió a su militancia no caer en provocaciones. Yo simpatizo
con el movimiento de los jóvenes, con su rebeldía, con su protesta contra el
manipuleo informativo de los medios en especial de la televisión, contra
prácticas políticas del pasado, pero con lo que sí no, con actitudes de
provocación como la de ayer mismo cuando un grupo impedía la salida de una
camioneta donde supuestamente iba el candidato priista. Tanto los jóvenes
tienen derecho a manifestarse como los candidatos, todos, a desarrollar sus
actividades, a expresarse, con toda libertad.
Hoy se cumplen 15 días del ya histórico acto de
protesta en la Ibero. El movimiento que surgió a raíz de ello anuncia otra
marcha para el próximo miércoles. Ojalá y la situación no se salga de control y
que no degenere porque hasta ahora se ha tratado de una movilización de
reclamo, de rebeldía, pero en forma pacífica y con argumentos razonables,
entendibles y atendibles. Hay que cuidar el limpio propósito que la anima y que
nos tiene esperanzados a todos.
El lunes próximo se cumplirá ya un mes de que fue
asesinada la compañera periodista Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso. Una sorpresa sería que la Procuraduría
General de Justicia del Estado informe entonces que tiene resuelto el caso.
Debo confesar que poco veo el programa de Televisa
“Tercer Grado”. Me atreví la noche del miércoles. Mis impresiones, más allá del
contenido de preguntas y respuestas, es que el candidato del PRI ya sabía lo
que se le iba a preguntar. Quizá por lo mismo, Enrique Peña Nieto no se vio mal
y respondió casi puntualmente, podría decirse que se le vio muy seguro.
Familiares míos que sí vieron el encuentro
anterior, con Josefina Vázquez Mota, y que no son panistas ni van a votar por
ella, me aseguran que con la blanquiazul los entrevistadores fueron más
severos. ¿Será? ¡O es que ya hay una inercia mental que hace que se vea que Televisa
sí protege al copetudo aunque no sea así?
Por interés pero también por morbo, me imagino que
el que va a tener a todos pegados a la pantalla chica el próximo 6 de junio, en
el próximo “Tercer Grado”, será Andrés
Manuel López Obrador, quien es el que, a fuerza de tanto machacar con lo mismo,
es el que ha creado la idea de que Peña Nieto es producto de Televisa. El Peje
va a llegar con la fuerza que le representan las simpatías expresadas en las
manifestaciones juveniles. Me atrevo a vaticinar que de cómo le vaya esa noche,
más de cómo resulte el segundo y último debate cuatro días después, dependerá
el resultado final de la elección del 1 de julio.
A TV Azteca, ni quien la pele en las protestas
juveniles. Ya se ve ahí la fuerza que tiene.
De las frases más afortunadas de Josefina Vázquez
Mota en lo que va de toda la campaña, la de ayer: “De tanto deslindarse el
candidato del PRI todos los días de alguien más de su partido, tal vez tendrá
que terminar por deslindarse de sí mismo”. Esto a propósito del deslinde que
hizo Enrique Peña Nieto de Tomás Yarrington.
Condenable, a todas luces condenable la
declaración del vocero del PAN, Javier Lozano, en contra del ex dirigente
nacional de ese partido, Manuel Espino, por haberse adherido a la causa de
Enrique Peña Nieto. No tenía por qué puesto que ya lo habían expulsado de sus
filas y por lo tanto era, es libre de tomar el rumbo que más le convenga. Que
le haya dicho traidor y oportunista, todavía pasa, pero que lo haya llamado
despreciable no muestra más que la intolerancia y el espíritu oscurantista que
anida en muchos de los panistas en el poder. El señor Lozano representa a la
derecha más retrógrada y represiva. Dios nos libre de ellos.
En Xalapa, no me cabe duda que la mayoría de la
comunidad académica universitaria va a ir a votar en contra del PRI. Seguramente,
el tricolor, para contrarrestar ese voto, echará mano de los cien mil votos que
en la elección pasada presumió Elizabeth Morales que manejaba, así que cuál
sufrir.
En realidad, me sigue teniendo impresionado la
movilidad que tienen los candidatos del PRI al Senado, Héctor y Pepe Yunes,
Landa uno Zorrilla el otro. Me llegan todos los días sus agendas y su material
informativo. Veo las gráficas de sus actos y se ven concurridos. Les anochece
en el sur y les amanece al otro día en el extremo norte, suben y bajan, van y
vienen. Muchos años, muchos, anduve en esos trotes y sé el esfuerzo que todo
ello implica, pero además la dedicación y la entrega que se requiere. Algo
fundamental: les funcionan bien sus equipos de trabajo. Dentro del voto
diferenciado, seguramente del PRI son los que más seguro tienen el triunfo
junto con algunos candidatos a diputados federales, aunque no todos.
Los taxistas continúan haciendo labor de zapa en
contra del PRI y a favor de Andrés Manuel López Obrador. ¡Po’s que les hicieron!
¿Dónde, pues, quedó el agradecimiento porque en el sexenio pasado el gobierno
priista de Fidel Herrera les repartió concesiones como si fueran volantes? Los
chafiretes no dejan pasar la oportunidad para tratar de convencer al que se
deje tan pronto uno se sube a sus vehículos. Los dirigentes del PRI no se
enteran porque andan en camionetotas con chofer.
En el seno del PAN estatal corre fuerte el rumor
de que en el último mes de las campañas, en junio ya próximo, el gobierno
federal soltará una verdadera bomba que pegará en la línea de flotación del
buque tricolor veracruzano, que provocará altas y fuertes olas que zarandearán
la nave de tres colores. ¿Será? Que por eso no ha habido lluvia de lodo, porque
querrán dar un golpe de precisión.
Que ayer, ¿o anteayer?, Luis Videgaray,
coordinador general de la campaña de Enrique Peña Nieto, mandó a traer a todos
los coordinadores del copetudo en los estados, aunque no ha trascendido para
qué los hizo ir de urgencia al Distrito Federal. Aparentemente todos guardan calma
ante las manifestaciones juveniles antiPeña, aparentemente.
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