Prosa
aprisa
Un
perredista digno de admiración
Arturo
Reyes Isidoro
¡Chingado! ¡Qué político tan
decente, tan buen amigo, tan solidario! ¡Qué hombre más integro, ejemplar,
digno de admiración y respeto! Y luego se piensa que entre la clase política ya
no existen personas caballerosas, que actúan con sinceridad, sin interés
alguno. Que tienen limpio el corazón y que los mueve el verdadero sentimiento
humano. Que son cuais, brothers verdaderos.
Ayer, cuando lo leí en el portal
de Milenio, el hecho me conmovió
hasta el tuétano y como era una fecha tan especial, 14 de Febrero, Día del Amor
y la Amistad, por mero y se me escurren las de San Pedro. El amor, la amistad –me
dije–, se demuestran con hechos. Obras son amores y no buenas razones. Dicen
que en la cárcel y en el hospital se conoce a los verdaderos amigos. Creo que
también en los elevadores, por lo menos en México.
Los reporteros Angélica Mercado y
Omar Brito registraron que poco después del medio día, sucedió una verdadera
desgracia, que puso al país al borde de una verdadera crisis: un
respetabilísimo político, verdadero prócer de la patria, el distinguidísimo
priista Emilio Gamboa Patrón (¡se imaginan!), debido a una falla mecánica se
quedó atrapado en el elevador del sótano dos del edificio del Senado de la
República.
¡Joder! (como dirían los
españoles), ¡el mismísimo presidente de la Junta de Coordinación Política de la
Cámara Alta del Congreso!
Los
periodistas contaron que Gamboa y
los coordinadores del PAN, Ernesto Cordero; del PRD, Luis Miguel Barbosa Huerta;
del PT, Manuel Bartlett; y del Partido Verde, Jorge Emilio González, acudieron
a la sala de prensa, ubicada en el sótano, para departir con los reporteros
corundas (tamales) que llevó la senadora perredista Iris Vianey Mendoza para
festejar con los tundeteclas el Día de la Amistad.
Y
entonces vino la desgracia. Al entrar el líder priista al elevador para subir
al primer piso donde se ubica el salón de plenos (nótese que tan dignos pies y
piernas no pueden exponerse subiendo unos cuantos escalones), el aparato se
atoró, y vino lo inesperado, la buena acción del día, el hecho que pasaría a la
historia en fecha tan especial: al notar lo que sucedía, el pastor de los
perredistas en el Senado, Miguel Barbosa, se acercó a la puerta del elevador,
donde estaba atrapado Gamboa, ¡para decirle “que ahí se iba a quedar para
esperarlo porque a los amigos no se les abandona”!
Carajo,
qué conmovedor. Qué gesto. Qué hombre tan sin embargo. Y pensar –me dije para
mis adentros– que mientras que uno de sus líderes más significativos llega
hasta el extremo con un priista, con el priismo personificado en Gamboa Patrón,
en Veracruz los del sol azteca buscaron hermanarse con los panistas. Por eso,
no cabe duda, el mundo está como está.
No
me imagino a Vergel Pacheco, a Flores Aguayo, haciendo guardia al pie de la
rueda de la fortuna porque en lo mero alto quedó atrapado Carvallo Delfín al
descomponerse el juego mecánico. Y menos diciéndole: aquí nos quedamos hasta
que bajes, porque a los amigos no se les abandona. ¡Qué lindo se escucharía!
Pero,
confieso, me recrimino. Por mi sucia mente no cabe pensar que Barbosa no lo
hizo a cambio de nada, de algún favor, de una lana, de algún negocio, de alguna
negociación. Como es posible –me digo con enojo– que en plena Cuaresma peque con
el pensamiento. No debo ensuciar tan bello gesto. Creo que el primer viernes de
marzo me iré a hacer una limpia integral (para usar un término tan de moda) con
los brujos de Catemaco, una limpia también de la mente, porque no se me quita
lo malpensado.
Por
lo demás, no debo olvidar –me volví a decir encaboronado conmigo mismo– que
Barbosa ya dio una muestra de que es verdadero amigo: cosa de recordar que el
pasado 5 de enero le dio el mejor regalo de Reyes al priismo veracruzano cuando
vino a departir con la clase política gobernante tricolor al rancho San Julián,
municipio de Perote. Y seguro que ahí no se habló de acelerar una alianza con
el PAN para crear todo lo que ahora estamos viendo. No. Qué va. Barbosa y su
contlapache en Veracruz, Vergel Pacheco, serían incapaces de actuar como
caballos de Troya de la oposición. Barbosa es verdadero amigo del priismo de
Veracruz, de Gamboa, ¿de Peña Nieto? Actúa sin interés personal. Es un
verdadero demócrata (se le nota, por sus acciones). Por eso, creo, no hay que
ser mal pensados. Al contrario, imitemos su gesto, como el de ayer. ¿Quién en
el Congreso local, de la oposición, dice: yo primero?
Alianza Generacional, en grande
Para
quienes no quieren al senador Héctor Yunes Landa, les va a caer como patada en
el hígado saber que, finalmente, el priismo todo, el de Veracruz, decidió
acuerparlo en la reunión anual de su Alianza Generacional que tendrá lugar
mañana en el World Trade Center de Boca del Rio.
A
la reunión política y luego comida (la entrada cuesta 200 pesotes) asistirán el
mismo gobernador Javier Duarte de Ochoa, los senadores, diputados federales,
diputados locales, alcaldes, candidatos a diputados locales y presidentes
municipales, integrantes del gobierno, dirigentes partidistas y de sectores y
organizaciones, todos los llamados liderazgos políticos, en fin, será una
verdadera romería de sálvese quien pueda (siempre a esos actos hay que ir y
entrar agarrándose bien la cartera), algo así, me dijeron, como para aprovechar
y mostrar el músculo del tricolor ante la proximidad de las elecciones.
Héctor,
aparte de que ahora viene como senador de la república, también trae a cuestas
ser el delegado del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor en Baja California,
el nombramiento partidista más importante hasta ahora en los 14 estados donde
habrá elecciones este año.
Ahí
estará Héctor pero también Pepe, José Yunes Zorrilla, su compañero en el
Senado, de quienes, me afirman quienes los conocen, serán muy atentos con todos
quienes se acerquen a saludarlos, como lo hacen siempre, pero estarán
preparados para batear a todo aquel o aquella que vaya a pedirles una
recomendación que los ayude a ser candidatos. Tienen claro, me insisten, que
esa decisión le corresponde única y exclusivamente a la dirigencia estatal y no
se meterán en problemas.
En
total, esperan la presencia de diez mil priistas.
Habrá pastel
¡Ah!
El maestro de la política, Carlos Brito Gómez, celebrará hoy su cumpleaños. La
pasará en su hogar con su familia y algunos cuantos amigos. Muchos años de
vida, al maestro.
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