Prosa
aprisa
Sí, parecen
nuevos
Arturo
Reyes Isidoro
Bla, bla, bla, bla… acerca de la
invalidación que hizo el Tribunal Electoral del Estado de Veracruz (TEEV) de la
coalición PRAN (PRD-PAN), o sea, “Gran alianza por ti”.
Creo que quien más atinado está
en sus declaraciones es el dirigente del Partido del Trabajo (PT), Arturo Pérez
Pérez.
A juicio de este señor, a los
perredistas les faltó “astucia” para impedir la revocación y los calificó muy
bien: “parecen nuevos”, pues dejaron cabos sueltos que le permitió al Tribunal
invalidar la coalición. El señalamiento es directo en contra de los del sol
azteca, pero también es válido para los panistas.
Es cierto, al invalidar la
coalición, el TEEV dejó la impresión de que se prestó a intereses políticos,
pero, finalmente, a reserva de lo que resuelva el Tribunal Electoral del Poder
Judicial de la Federación, en stricto sensu, actuó con toda legalidad.
Pérez Pérez le carga toda la
responsabilidad a los amarillos “por no ser escrupulosos en sus trámites”
aunque, insisto, también es válido para los albiazules.
Puntilloso, dijo, según registró
la reportera Ángeles González Ceballos, del portal alcalorpolitico.com: "Como que no le saben a cuidarse, o de
plano fue a propósito porque no cumplieron con un procedimiento muy simple".
Pero otro reconocido perredista,
Agustín Mantilla Trolle, dijo también otra gran verdad: “… hubo miembros del
PRD que fueron a interponer los recursos (que permitieron la resolución del
TEEV) y que se han prestado a ese tipo de negociaciones. Sí las hubo y
desgraciadamente son vicios que arrastra el partido en Veracruz y es por eso la
situación en que nos encontramos”.
Así es. Para que le buscan más.
Su principal enemigo lo tienen adentro. Y si bien ayer reaccionaron las
dirigencias nacionales de ambos partidos, me llamó poderosamente la atención
que no fueran más allá de decir que apelarán a la resolución del TEEV, pero
nunca hicieron alusión o amenazaron que van a romper el Pacto por México.
Pero el palo está dado y en lo
que resuelven si son peras o manzanas, es decir, en lo que litigan ahora ante
el tribunal federal, el tiempo les corre.
Me parece lo más sensato y lo más
viable a seguir lo que ha dicho al respecto el diputado federal Uriel Flores
Aguayo: que en el extremo de no poder darse legalmente la alianza, pueden
mantenerla de facto, esto es, que en los municipios simplemente no se registra
uno de los partidos y se dedican a apoyar al otro e integrar el equipo en la
planilla.
Tiene sentido común lo que dice,
aunque el gran problema de panistas como de perredistas es su gran división
interna. No los dirigentes, sino la militancia de uno y otro se destrozarían
por las posiciones antes de caminar de común acuerdo.
Y, finalmente, yo siempre he
creído que la gran alianza, la mejor alianza debe ser con el pueblo, con la
sociedad. Ésa es la que hay que defender.
Pero vuelvo a lo que dijo el
dirigente petista Arturo Pérez. La oposición no puede ignorar el tamaño del
adversario que tienen enfrente y de la experiencia, del colmillo, de las
marrullerías, de las chicanadas de que es capaz apegado a derecho. Queda,
existe la sospecha de que el priismo está atrás de todo, pero no hay forma de
demostrarlo.
Si así fuera –todo queda en una
presunción mientras no se demuestre plenamente–, hizo un trabajo limpio.
Cometió el delito sin dejar huellas ni mancharse las manos de sangre. Otros lo
habrían hecho por él: el propio PRD, un segmento de él, que además defiende su
proceder y reclama para sí la autoría (Daniel Nava Trujillo, Manuel Bernal
Rivera). En todo caso, éstos habrían sido quienes desde adentro dejaron abierta
la puerta para que se metieran los ladrones. Bien saben que anda un gallo
suelto y dejaron abierto el corral de las gallinas.
La dirigencia nacional perredista
sale a decir que apelará, pero, me asalta la pregunta: ¿y por qué no procede
contra sus militantes que impugnaron y dieron paso a la sentencia?, ¿por qué no
los reprueba?, ¿por qué no los descalifica, los desconoce?, ¿de qué tamaño son
los intereses que están en juego?
Sí, parecen nuevos. En efecto,
cabe la pregunta: ¿por qué dejaron cabos sueltos?, o, más bien, ¿quién los
dejó?, ¿es que fue a propósito?, y, si así fue, ¿quién se prestó?, ¿a cambio de
qué o de cuánto?
Por el lado oficial, me pareció
oportuna y acertada la reacción del secretario de Gobierno, Gerardo Buganza
Salmerón, de que no tiene por qué haber ruptura entre las fuerzas políticas y
el Gobierno del Estado luego de la resolución del TEEV.
Hace bien en tender puentes, en
dejar abiertas las puertas para el diálogo, indispensable para darle fuerza y
credibilidad al proceso electoral en marcha. Sospechas aparte, en efecto, como
dijo, se trata de instancias diferentes, el Tribunal y el Estado.
Qué bueno que se dijo respetuoso
de las manifestaciones de todas las fuerzas políticas. Su papel es dialogar,
conciliar, lograr entendimientos, ayudar a mantener la gobernabilidad política.
“No tiene por qué haber ruptura,
yo creo que el problema es entre el propio PRD porque fue el nuevo comité el
que así lo decidió y así lo ha señalado. Nosotros somos respetuosos de las
manifestaciones y de las expresiones de todas las fuerzas políticas,
simplemente nada tiene que ver el Estado con otra institución como lo es el
Tribunal”.
Me llamó la atención también lo
que dijo el gobernador Javier Duarte de Ochoa, entrevistado en Perote sobre el
tema. Luego de insistir en que es un problema entre perredistas, que un grupo
de ellos impugnó, expresó: “¿Qué
creo? Que al final de día se van a volver a poner de acuerdo, van a cumplir con
lo que establecen sus estatutos y se van a volver a unir”.
¿Y los ciudadanos, los electores, los votantes?
Por fortuna, sus derechos y su fuerza están intactos: al final, debemos ver más
allá y por encima de los partidos debemos ejercer nuestro voto libremente.
Otro político, esposo
ejemplar
Otro político, ejemplar esposo.
Ayer comenté el detallazo del secretario particular del gobernador Javier
Duarte de Ochoa, Juan Antonio Nemi Dib, por las atenciones públicas que tiene
con su esposa Lucy. Pero me gustó también el detalle del diputado local de Movimiento
Ciudadano (MC), Armando Méndez de la Luz, quien acompañó, como debe ser, a su
esposa Dulce María Dauzón, aspirante a la alcaldía de Xalapa, al acto en el que
se dieron a conocer los resultados preliminares del Diagnóstico Municipal
participativo de Xalapa realizado por estudiantes de la UV e integrantes del
MC, acto que, de hecho, fue el lanzamiento público de la empresaria a la liza
política en la capital del estado.
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