Prosa aprisa
Detallazo de Nemi
Arturo Reyes Isidoro
Detallazo del secretario
particular del gobernador Javier Duarte de Ochoa, Juan Antonio Nemi Dib. Me lo
encontré ayer muy temprano en un desayunadero casi frente al Palacio de
Gobierno, con quién cree. Pues no. Con ningún precandidato, ni ningún
secretario de despacho, ni ningún político, empresario, hombre público. No.
Para nada. ¡Estaba con su esposa Lucía Graciela Navarro Bermúdez (nada que ver
con mi tocayo Arturo Bermúdez)! Cuando los felicité (es una excepción una
verdadera excepción que un funcionario de gobierno lo haga), me explicó que por
lo menos la lleva a desayunar una vez a la semana porque su nuevo cargo no le
deja tiempo para verla mucho, ni para atenderla, ni para estar con ella (Lucy,
por cierto, estudió también periodismo, comunicación). Y sí, el cordobés, recién
bañadito, elegante, pulcro, rejuvenecido porque está a dieta y ha bajado de
peso, se moría en atenciones con ella. Claro, en otras mesas había gruñidos:
Cabrón, pinche Nemi, si se entera mi mujer me va a reclamar. Si Toño continúa
así, se va a echar más enemigos encima que cualquier candidato a diputado o a
presidente municipal (El lema de la campaña del candidato a gobernador Miguel
Alemán Velasco fue: “La democracia es pareja”. Siempre trajo a su lado a doña
Christiane, de grata memoria).
A propósito de ese desayunero, me
pongo a pensar que si mis compañeros reporteros fueran madrugadores, ahí,
temprano, harían roncha porque antes de ir a dar golpe se reúnen funcionarios,
políticos, líderes empresariales, personajes venidos de todas partes del estado
(ahí veo muy seguido a los de la Subsecretaría de Gobierno planchando), etc.
Pero no. Y los comensales, felices de desayunar a gusto, tranquilos sin que
nadie les altere el ritual de tomar sus sagrados alimentos.
***
Reviso el mensaje completo que el
presidente Enrique Peña Nieto pronunció este lunes en la 44 reunión ordinaria
de la Conferencia Nacional de Gobernadores, en Chihuahua, y advierto que estuvo
atento al discurso del gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, con
quien coincidió en que para que tenga éxito la Cruzada Nacional Contra el
Hambre no sólo son necesarias políticas asistencialistas sino que hay que
cambiar el entorno. Se apuntó un buen tanto el cordobés.
***
Veo, advierto, escucho, palpo el
entusiasmo e incluso la seguridad del priismo de que va a triunfar en las
elecciones del 7 de julio. Me da la impresión de que, como en el pasado,
quieren carro completo, de todas todas. Sacarse la espina del 5 de julio del año
pasado. Escucho, sé de estrategias, acuerdos, amarres, enroques, cabildeos,
negociaciones. Es cierto, lo que sea de cada quién, están haciendo el trabajo,
lo que les corresponde. A su manera, creo yo, lo están haciendo bien, no lo
están haciendo mal, debe reconocerse.
Afuera, sin embargo, no todos
comparten ese entusiasmo y no ven tan fácil el asunto. Tienen otro punto de
vista, otra percepción. La realidad es la realidad.
Aproveché un viaje el sábado al
puerto de Veracruz para platicar con colegas reporteros, columnistas, viejos
compañeros y amigos a los que siempre me da gusto ver y saludar y a los que
nunca me cansaré de agradecerles las atenciones que me brindan, inmerecidas
creo yo. A ellos, que viven su realidad de cerca, les pedí su impresión del panorama
electoral en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Algo que me dio gusto, por
ejemplo, fue escuchar que ninguno, uno solo, me habló mal de un querido
compañero, colega, viejo amigo, al que, comprobé, lo tienen en alta estima:
Tonatiuh Pola Estrada, conductor estelar del noticiero matutino de Telever
(Televisa), al que, por cierto, últimamente lo veo más ausente del programa.
Pero prácticamente no hubo uno solo que no se dejara de lamentar el paso que va
a dar de convertirse en candidato a diputado local por uno de los distritos del
puerto de Veracruz. “Va a perder”, me dijeron (yo, por solidaridad, si viviera
en el puerto, votaría por él).
Por los compañeros me enteré que
el buen Tona solicitó permiso a la empresa para ausentarse por un tiempo e ir a
hacer precampaña y campaña y que se lo negaron; que al parecer había decidido
renunciar. O sea, va a quemar o ya habría quemado sus naves, esas naves, como
hizo en su momento otro estimado compañero, Norberto Galván.
La percepción de los periodistas
jarochos es que la situación para el PRI no es ni será nada fácil no obstante
los candidatos que está manejando. Consideran que los gallos de enfrente tienen
mayoría. Si alguien del PRI estatal fuera, platicara con ellos, los escuchara,
sabría las razones que dan.
Además de buenos candidatos, el
tricolor va a necesitar trabajo, mucho trabajo, todo el trabajo
político-electoral si quiere obtener un buen resultado.
***
A propósito, me topé en el puerto
jarocho con el Matusalén de todos los delegados del Comité Ejecutivo Nacional
del PRI, Jesús Medellín Zenil, tan sonriente, fresco y rozagante, atento además
como siempre y a quien los priistas veracruzanos piensan inscribir en el Libro
Guinness de los récords como el delegado que más tiempo ha durado en el cargo
en una entidad. Cosa de recordar que Jesús llegó al estado en julio de 2002,
próximamente hará once años, para sancionar el relevo de Carlos Brito Gómez
como presidente del Comité Directivo Estatal del PRI y la llegada de Adolfo
Mota Hernández. Y de ahí pa’l real. Ha sobrevivido en el cargo a los
gobernadores Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera Beltrán y ahora Javier Duarte de Ochoa, a los
presidente del CEN tricolor Roberto Madrazo Pintado, Mariano Palacios Alcocer,
Beatriz Paredes Rangel Humberto Moreira,
Pedro Joaquín Coldwell y ahora César Camacho Quiroz, así como a los presidentes
del CDE priista Mota Hernández, Edel Álvarez Peña, Ricardo Landa Cano, José
Yunes Zorrilla, Jorge Carvallo Delfín, Ranulfo Márquez Hernández, Héctor Yunes
Landa y ahora Erick Lagos Hernández, ¡uf! Normalmente, un delegado tiene una
vida útil de tres años en un estado y de ahí lo rolan a otro. Cuando le
pregunté cuál es el secreto de su sobrevivencia, me respondió de inmediato:
Estar cerca de los gobernadores, de la militancia y, desde luego, reconocer la
jerarquía del presidente del Comité Ejecutivo Nacional en turno, que es mi
jefe. Chucho ya se siente más veracruzano que aguascalentense.
***
Me alegra la participación de la
oposición política porque la competencia es sana para la democracia; es
necesaria, indispensable, vital. Los gobiernos necesitan equilibrios. Pero qué
desmadre se traen en el PRD estatal. Así, no veo cómo van a convencer a los
ciudadanos.
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