Prosa aprisa
Algo está cambiando en México
Arturo Reyes Isidoro
En el artículo que Leo Zuckermann
publicó ayer en Excelsior, escribió
que el caso de #LadyProfeco nos recuerda que México sí cambió.
Dice que quizá el Presidente se
tardó en cesar a Humberto Benítez, el padre de la arbitraria y abusiva joven
que mandó clausurar un restaurante sólo porque no le dieron la mesa que pidió,
pero que al final demostró que su gobierno no está dispuesto a actuar como en
el pasado. “Sabe que la sociedad no se lo va a permitir”.
El jueves 16 de mayo escribí en
“Prosa aprisa” (“Peña Nieto, signo alentador”) que todavía es muy temprano para
hacer un juicio contundente y definitivo sobre la gestión del Presidente:
“Pero, viéndolo con ojos de optimismo y esperanza, podríamos estar ante un Jefe
de Estado como no lo ha habido en el país desde que Lázaro Cárdenas ocupó la
Presidencia, un político, además, con una visión moderna y renovadora y
transformadora del Estado mexicano”.
Señalé que había dado ya signos
de cambio con hechos reales, y enlisté los casos de #LadyProfeco y de Boca del
Río, más la insólita decisión del dirigente nacional del PRI de no solapar más
arbitrariedades ni ilegalidades.
“No es todavía suficiente como
para echar las campanas a vuelo, pero por lo menos ya Peña Nieto dio muestras
de que la denuncia ciudadana, la de la prensa, la de la oposición, será
escuchada, atendida y resuelta”, anoté en aquella fecha.
Un hecho inédito en la historia
moderna y contemporánea del país y del estado parece confirmarlo. Con gran
sorpresa –y casi incredulidad, en el caso mío– leí ayer que una fiscal de la
Procuraduría General de la República, con personal de la dependencia, llegó a
Xalapa para investigar sobre la agresión de que fue objeto uno de los
fotógrafos del portal alcalorpolitico.com
el pasado 7 de abril.
Según se da cuenta en una nota
informativa, la agente del Ministerio Público Federal, Tania Hernández Navarro,
se entrevistó con el director del portal, Joaquín Rosas Garcés, para
preguntarle qué es lo que desean hacer en torno a la agresión, “de la cual, la
Procuraduría General de la República (PGR) abrió un expediente para cumplir con
el cometido que tiene la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos
contra la Libertad de Expresión (FEADLE) y al que le están dando seguimiento”.
“Aunque no lo dijo expresamente,
se conoció que la Fiscal aprovechará su estancia en esta ciudad para indagar
sobre agresiones a otros periodistas que en ocasiones anteriores se han
denunciado por éste y otros medios de comunicación”, dice la nota
A propósito de esa agresión, al
solidarizarme con mis compañeros de alcalor,
publiqué al día siguiente, el 8 de abril pasado (“Con la prensa, algo no
funciona bien”):
“De las agresiones denunciadas y
documentadas incluso con fotografías, pese incluso a haberse dado nombres de
personas o de corporaciones a las que pertenecen (los agresores), hasta ahora
no se sabe de un solo caso, de uno solo, en que se haya procedido para el
castigo correspondiente. Es decir, tristemente reina la impunidad”.
Agregué: “Las ‘recomendaciones’
ni las disculpas no sirven ni valen. Lo que cuentan son los hechos. Y como los
‘servidores públicos’ ven que no se les molesta, las agresiones continúan”.
Recordé que durante muchos años
se dijo que la prensa era el cuarto poder e incluso al periodista se le llegó a
considerar intocable, y que hoy, cuánto cambiaron las cosas.
“La prensa desde hace meses vive
una situación difícil en el estado. Primero se atribuyó a la delincuencia
organizada. Hace buen tiempo las agresiones provienen de las propias
autoridades”, anoté.
Y apunté: “Ayer, entre el gremio
de fotógrafos había indignación. Sienten impotencia. Se sienten desprotegidos.
Les invade el temor. No saben a quién acudir en busca de protección”.
Pues cuando menos se la esperaba,
ha llegado. Es altamente alentador que por fin una autoridad, la federal, se
haya preocupado y ocupado por indagar sobre las agresiones a la prensa en el
estado y a abrir juicios, que ojalá y se coronen con el castigo a los
responsables.
Quienes hemos sufrido un
atropello, un acto represivo desde el poder, no podemos menos que congratularnos
por el interés del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto por hacer
justicia.
Es triste, pero no se puede
dejar de señalar que, en cambio, hasta ahora no se ha sabido del castigo a
ningún servidor público por parte de las autoridades estatales, por las
agresiones cometidas en contra de los periodistas y que ni siquiera en plan
simulativo se abrió alguna indagación.
Porque sé que me va a leer,
públicamente le expresó mi reconocimiento a la fiscal Hernández Navarro, que le
pido lo haga extensivo al Procurador General de la República, Jesús Murillo
Karam, y al propio presidente Peña Nieto. Estas acciones son las únicas que nos pueden devolver la
confianza y la credibilidad en el Gobierno y en sus instituciones.
Yo estoy seguro que no vino la
funcionaria federal de paseo, a conocer Xalapa y Veracruz; sino que encarna el
propósito firme y decidido de Peña de atender e investigar en serio los casos
de agresiones contra el gremio, mi gremio, por lo que seguramente, así como
llegó de inesperada, el día menos pensado sabremos de los resultados de su
actuación.
¿México sí cambió, como dice
Zuckermann? No lo afirmaría rotundamente. Pero, eso sí, no tengo duda que está
cambiando, de que algo en México está cambiando. Si las cosas van a continuar
así y más, a lo mejor, como Gustavo Madero, el dirigente nacional del PAN, en
una de esas y también yo caigo seducido por Peña Nieto. Por lo pronto, mi
reconocimiento y apoyo.
De todos modos me asaltan dudas:
¿qué más hay en el fondo?, ¿por qué precisamente en este momento?
En Martínez, siempre sí, va Rolando
Comenté ayer que en Martínez de
la Torre habría cambio de candidato del PRI a la presidencia municipal, dado
que el elegido, Ernesto Callejas Arroyo, sufrió una nueva trombosis cerebral.
Enlisté dos posible sustitutos. Ya se decidió: irá el ex candidato panista a
diputado federal en el pasado proceso, el citricultor Rolando Olivares Ahumada,
pero, oh signos de los nuevos tiempos de revoltijo y medio, con él también se
fue ayer al PRI ¡toda la dirigencia municipal del PAN!, por lo que, ahora sí ya
no hay ninguna duda, el tricolor arrasará en ese municipio, en donde va como
candidato a diputado local el ingeniero Eduardo Sánchez Macías, con bastante
aceptación. Casos parecidos, de suma de panistas al PRI, son los de Orizaba y
Veracruz puerto.
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