Prosa aprisa
La elección interna del PAN
Arturo Reyes Isidoro
Quién lo
creyera. Los grandes esquivos políticos de ayer, de la derecha, se acogieron ahora
al reclamo de uno de sus más enconados enemigos, de la izquierda, que le
denegaron entonces: contar voto por voto, casilla por casilla, para dirimir una
elección.
Ayer jueves
concluyó el conteo de votos del Partido Acción Nacional para la integración de
su lista de candidatos a diputados plurinominales, en la que se enfrentaron dos
corrientes internas: la de la dirigencia estatal, que encabeza Enrique
Cambranis Torres, y la del ex candidato al Gobierno del Estado, Miguel Ángel
Yunes Linares.
Varias cosas
se pueden apuntar al respecto.
Chueco o
derecho, al menos los de la derecha realizaron su elección en forma
democrática, con todas las imperfecciones que haya tenido su proceso, y por
ello quienes queden, finalmente, serán producto de la voluntad de su militancia.
Si bien la
normatividad del blanquiazul determina que hay candidatos por asignación
directa y que la última palabra de la validez de sus comicios los tiene la
Comisión Nacional de Elecciones, no puede dejar de reconocérseles que hubo
competencia, que evitaron el dedazo y los compromisos de grupos o personas.
Por lo que se
vio, la estrella del espectáculo fue nuevamente Yunes Linares, que quién sabe
qué tiene que todos lo combaten: los de adentro y los de afuera.
En realidad,
todo lo que se sabe de lo que sucedió adentro y del resultado final son meros
trascendidos, mucho rumor, algunas declaraciones interesadas, pero, hasta
ahora, nada más; nada oficial.
La lucha
interna fue enconada porque más allá de las posiciones de la lista de quienes
serán candidatos plurinominales, está en juego el control de la dirigencia
estatal, que deberá renovarse a fin de año.
El grupo que
quede mejor posicionado ahora estará en mejores condiciones de hacerse del
control del edificio de la calle Zamora en Xalapa. El grupo Cambranis sabe muy
bien que si Miguel Ángel se hace del control, no lo volverán a recuperar.
Perderán la franquicia. Se les vendrá abajo el negocio, que sólo cambiará de
dueño.
Por eso lo
combaten con todo y se defienden como gatos boca y patas arriba, e, incluso, al
decir de algunos de sus militantes, hubo quienes aceptaron ayuda externa para
tratar de inclinar el voto en su contra. Ya sabemos que entre nuestra clase
política, la de todos los partidos, lo que menos la distingue es tener ética. Y
se trata de la lucha del poder por el poder y el poder se mueve, tristemente,
con base a intereses.
A reserva del
resultado final oficial, dentro de siete días, por el momento parecen haber
logrado su propósito, pues según los trascendidos, de entrada Yunes Linares no
alcanzó su gran propósito que era quedar a la cabeza de la lista para
reasegurar con ello su llegada al Congreso local.
Tan solo eso
ya fue una primera victoria de sus enemigos. Es demasiado grande el ego de
Miguel como para aceptar no haber quedado en primer lugar. Si se confirma que,
como se maneja, cayó de la mitad para abajo en la lista, será ya demasiado para
él, máxime si corre el riesgo de, por ello, no llegar a la Legislatura.
Según lo que
se fue sabiendo a lo largo del proceso de conteo, el tormentoso político de
Soledad de Doblado, de entrada se inconformó con la manera de contar los votos,
en forma electrónica, por lo que pidió, exigió, que se hiciera también en forma
manual, cosa que al parecer logró.
Una versión
dice que reclamó anomalías y que llevó a un notario público para certificarlas.
Pero pareciera, si llegara a prosperar, que a Miguel Ángel le quieren aplicar
sus enemigos o le van a aplicar la misma medicina que él hizo tomar, trago
amargo, a Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, “Pipo”, en febrero de 2012.
En aquella
ocasión, Pipo acusó a Miguel y a su grupo de que habían hecho ganar a su hijo
Fernando como candidato al Senado cometiendo anomalías coaccionando el voto de
los beneficiarios de Oportunidades, programa que manejaba un incondicional de
ellos, Abel Cuevas Melo. En una conferencia de prensa el querellante presentó
incluso un video. La queja y denuncia no prosperaron.
Lo poco que se
sabe o se ha dicho hasta ahora es que el dos veces ex presidente del Comité
Directivo Estatal del PRI salió muy molesto la mañana del jueves cuando supo
que no había obtenido el primer lugar y que había quedado relegado a una
posición donde corre el riesgo de no alcanzar la tan ansiada candidatura (se
manejan muchas interpretaciones de cómo se decide el listado con base en los
porcentajes alcanzados y en las posiciones de género, versiones algunas que lo envían
hasta el octavo lugar, que no serviría de nada).
Si así fuera,
tendría razón, porque eso lo mostraría ante el panismo, pero más, ante sus enemigos
del PRI y del Gobierno priista, que no es invencible. Llama la atención que ni
el jueves por la mañana ni a ninguna otra hora hasta la noche del jueves cuando
redacté estas líneas, haya ofrecido alguna declaración de prensa o hecho un
pronunciamiento público proclamándose ganador y mostrando las pruebas de ello,
como le gusta hacerlo, con documentos.
Pero,
volviendo al principio, el PAN, por lo pronto, ha dejado una buena impresión al
haber ido a elecciones internas, que se realizaron sin incidentes (el domingo
ninguno de los contendientes alegó anomalías), donde sus delegados se
expresaron con toda libertad, donde se atendió incluso el reclamo de uno de los
contendientes de contar voto por voto, casilla por casilla, por lo que se
entendería que ha sido un proceso ejemplar, por donde quiera que se le quiera
ver.
Pero nadie
puede aún cantar la victoria final, porque el líder del grupo del panismo de
Boca del Río no es un hombre que se dé por vencido fácilmente. Sin embargo,
también debe reconocérsele, más allá de sus rabietas y de su fuerte carácter,
que cuando pierde sabe aceptar su derrota. Con honor. Por lo menos eso lo
demostró a finales de los años 90, durante el gobierno de Patricio Chirinos,
cuando sus entonces compañeros de partido le cobraron haberlos tratado mal y
haberlos excluido para imponer a sus propios candidatos, infringiéndole una histórica
derrota en 107 municipios, por lo que su primera decisión enseguida fue
presentar su renuncia al CDE tricolor. Con mucha vergüenza.
¿Reconocerá
ahora su derrota, si se confirma?
Por lo pronto,
este viernes 3 de mayo, felicidades a los “maistros” de la cuchara y la mezcla
con motivo del Día de la Santa Cruz y de los albañiles. Y, claro, también a los
“maistros” de la cuchara y la mezcla… política.
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