Prosa aprisa
¿Con dedicatoria a los Yunes?
Arturo Reyes Isidoro
Según he escuchado voces cercanas
a los Yunes (los senadores priistas José Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla y
Héctor Yunes Landa y el panista Miguel Ángel Yunes Linares, primos estos dos
últimos y tíos putativos del primero), el repentino interés por discutir la
posibilidad de que en 2016 se pudiera elegir un gobernador para un periodo de
sólo dos años con el propósito de empatar la elección presidencial con la del
gobernador del estado estaría siendo promovido en forma deliberada y con
especial dedicatoria a ellos, ante la inminencia de que cualquiera de los tres
pudiera llegar dentro de 30 meses al Palacio de Gobierno y encontrarse con
cosas que seguramente no conviene a alguien.
Esta versión pondría bajo
sospecha al grupo legislativo del PAN, que encabeza Julen Rementería del
Puerto, quien ante el plazo perentorio el 30 de este mes para armonizar el
marco legal electoral local con el contenido de la reforma política-electoral aprobada
por el Senado de la República el pasado 4 de diciembre, se sacó de pronto de la
chistera una propuesta para elegir en 2016 a un gobernador de dos años con el
propósito de empatar las elecciones locales con la federales en 2018, con el
argumento de reducir costos en la organización de los comicios.
En su oportunidad, tanto Pepe
como Héctor salieron a declarar para pronunciarse en contra, e incluso este
último escribió y publicó un artículo el domingo pasado en el que señala que
“no hay obligación constitucional para homologar todas las elecciones al
calendario federal. Existe sólo la obligación (art. 116) de empatar al menos
una elección local a la federal” (esto es, que puede ser la de gobernador, la
de diputados locales o la de autoridades municipales, pero no obligadamente la
primera). El otro interesado, Miguel Ángel, anuncia para este miércoles una
conferencia de prensa para fijar su postura sobre el tema.
Al respecto, en su columna
“Asuntos Públicos”, Eduardo Coronel Chiu publicó al respecto: “En un extraño
movimiento se identifican dos corrientes aparentemente distintas en la
promoción. De manera extraoficial, desde la esfera de miembros cercanos al
grupo priista gobernante, a través de comentarios en corto y mediante voceros,
y de modo formal y legal, por medio del grupo legislativo del PAN en el
Congreso local, cuya iniciativa de reforma constitucional expresamente la
contiene. Unos la evalúan supuestamente como ‘estrategia electoral’ y los otros
con una errónea interpretación de que el ajuste del periodo deriva
obligatoriamente de la reforma federal a fin de hacer concurrente a partir de
2018 la elección de gobernador con la de presidente de la República”.
La sospecha de los Yunes sobre la
dedicatoria que tendría para ellos tal propuesta se fortalecería con la declaración-anuncio
que hizo ayer el dirigente estatal “rojo” del Partido de la Revolución
Democrática, Sergio Rodríguez Cortés, de que sus siglas presentarán una
iniciativa de reforma para que en 2016 el Congreso local nombre una
“gubernatura de transición”, incluidos los integrantes del gabinete, gubernatura de “coalición conformada por las fuerzas
políticas de la entidad”, lo que buscaría impedir una elección constitucional y
colocar en el Palacio de Gobierno a alguien a modo que no llegara a remover
nada.
Uno de
los dos Yunes priistas me transmitió expresamente el pasado fin de semana que
en forma oportuna había salido a declarar su rechazo a la idea para que de una
vez por todas se sepa lo que piensa al respecto, y que no permitirá ningún
manipuleo que violente la norma legal.
En
medio de todo esto, leí ayer el boletín de prensa del senador Pepe Yunes, quien
anduvo por Atzalan-Tlapacoyan (en la región de Martínez de la Torre, en el
centro del estado, para mis lectores del restado de la entidad), y queda claro
que al margen del tema se conduce en forma totalmente institucional, pues tuvo
palabras de reconocimiento tanto para el presidente Peña Nieto como para el
gobernador Duarte de Ochoa.
Pero también me llamó la atención la declaración del
presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Juan
Nicolás Callejas Arroyo, quien coincidió con lo que apuntó el domingo el
senador Héctor Yunes: “Respecto a lo que ley federal dicta sobre la
concurrencia de las elecciones, explicó que no se refiere específicamente a una
elección: ‘puede ser la Gubernatura, las presidencias municipales o el Congreso
del Estado. Cuando menos una debe homologarse con el proceso federal, para 2018’”,
dice un párrafo del boletín respectivo.
El
misanteco también fue claro: en Veracruz la fecha para reformar la Constitución
del estado es junio de 2015, noventa días antes de la elección local, y señaló
que “Aún no puedo decir cuál de los tres procesos sería, porque puede ser
también una Gubernatura de ocho años, en lugar de dos”, lo cual tiene sentido
común si de ahorrar se trata, pues no tendría caso gastar para una elección en
2016 y luego otra en 2018, cuando se podría hacer una sola para un gobierno
extraordinario de ocho años.
Julen
y su grupo, pues, quiere gubernatura de dos años; el PRD, ¿rojo?, una
gubernatura de transición, ¿y que dice al respecto la dirigente estatal del
PRI, Elízabeth Morales García?: que su partido está listo para competir
en el próximo proceso electoral con las nuevas reglas que aprueben los diputados
locales “y que el partido acatará y respetará”.
Según un boletín de prensa que
emitió el domingo por la noche, “Afirmó que en materia electoral lo que viene a
Veracruz le conviene, pues la Iniciativa con Proyecto de Decreto del nuevo
Código Electoral para el Estado de Veracruz que el gobernador Javier Duarte de
Ochoa envió la semana pasada a la LXIII Legislatura del estado, define normas
para garantizar la legalidad y constitucionalidad de todas las actividades
electorales a través de un sistema de medios de impugnación en el que se
incluyen por ejemplo nuevas reglas para declarar, eventualmente, la nulidad de
una elección”.
El tema lo metió el grupo
legislativo del PAN en la agenda mediática y, qué cosas, alcanzó ya hasta las
iglesias: la católica, por medio de su vocero, José Manuel Suazo Reyes, está en
desacuerdo con la gubernatura de dos años, mientras que la evangelista, al
menos la de Guillermo Trujillo Álvarez, porque hay algunas que no lo reconocen,
ya se pronunció a favor.
Por lo pronto, Juan Nicolás
Callejas Arroyo, quien pastorea a la mayoría en el Congreso local, ha sido ya
concluyente: primero habrá de aprobarse el Código Electoral de Veracruz y
después se entrará al tema de la reforma a la Constitución Política local (nota
de Javier Salas Hernández, de alcalorpolitico.com).
Habrá, pues, que esperar a junio de 2015, para ver si continúa el calambre a
los Yunes.
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