Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
(Quién lo iba a creer. Aquel grito de guerra pejista de voto por voto
casilla por casilla se aplicará este martes cuando sea en Xalapa, en la propia
sede del Instituto Electoral Veracruzano, donde se haga el recuento de los
votos de la elección de Chumatlán, ante el reclamo del Partido del Trabajo, PT,
que no acepta el resultado. Se sabe que se contará voto por voto y casilla por
casilla, y que también en la sede del PRI estaban tranquilos anoche pues según
en la sede del tricolor, a la hora del cierre de la votación los representantes
de casilla petista no hicieron ninguna observación y firmaron de conformidad las
actas que se levantaron porque no detectaron ninguna anomalía; que los documentos
no dejan lugar a dudas sobre quién ganó. Hoy también entregarán constancia de
mayoría a Teresa Amor Muñoz como presidenta municipal electa de Tepetzintla,
así como a Marcos Estrada Montiel, de Las Choapas.)
El sábado 31 de mayo, con la integración de la nueva Comisión Permanente
del PAN, concluyó el proceso de renovación de la dirigencia nacional de ese
partido, en el que Gustavo Madero resultó reelegido como presidente. Además de
ganar la elección a Ernesto Cordero por amplio margen en una votación en la que
por primera vez sufragó toda la militancia albiazul en el país y ya no sólo los
consejeros, también acaparó las posiciones en la Comisión Permanente. Su
corriente, pues, quedó muy fortalecida.
Pero el proceso de elección de la dirigencia nacional sirvió para aclarar
en el estado el panorama panista de cara a la elección de consejeros estatales,
qué grupos y cuántos subgrupos existen, cuáles se identifican entre sí por ser
de la corriente maderista y cuáles por ser de la corderista, y por lo tanto cuáles
podrían negociar y llegar a entenderse tanto para pujar por hacerse de la
dirigencia estatal como luego de las candidaturas a diputados federales y más
delante de la candidatura al Gobierno del estado.
De la corriente corderista, identificado plenamente con la actual
dirigencia estatal, un grupo lo encabeza el actual presidente Enrique Cambranis
Torres, que tiene a la vez dos subgrupos encabezados por Tito Delfín y Domingo
Bahena, y alrededor de ellos Federico Salomón, Alba Leonila Méndez, Danilo Alvízar
y María del Carmen Pontón Villa.
Otro grupo lo lidera Julen Rementería del Puerto, con subgrupos muy
fragmentados en todo el estado, de diez personas en promedio; y un tercero es
el Juan Bueno Torio, pero sólo con presencia e influencia en la región de
Córdoba.
De la corriente maderista, teniendo como eje a Miguel Ángel Yunes
Linares, estarían los grupos de los propios Yunes con influencia sobre todo en
Veracruz-Boca del Río, Alvarado, Cosamaloapan y Alvarado; el de Joaquín Guzmán
Avilés, con predominancia en Pánuco, Tantoyuca y Chicontepec; el de José de
Jesús “Pepe” Mancha Alarcón, con poder en Tuxpan, Álamo, Poza Rica y Papantla y
con quien jalaría también el subgrupo de Gonzalo Guízar Valladares, de
Coatzacoalcos; el de José “Pepe” de la Torre, con peso en Martínez de la Torre,
Misantla y Xalapa Rural; y el de Miguel Ángel Serralde, con fuerte presencia en
Huatusco, Zongolica, Córdoba y Orizaba.
Entre todos ellos, si bien no comen en el mismo plato, al menos se
entienden, se comunican y son capaces de negociar apoyos y posiciones y en una
de esas jalar juntos y en contra de la otra corriente.
Por lo pronto, el miércoles de la semana pasada, 28 de mayo, se venció el
plazo para que se inscribieran quienes desean presentar examen para ganarse un
boleto a participar en la elección de consejeros estatales. Entre los
requisitos que les pidieron fueron que tuvieran por lo menos cinco años de
militancia, haber sido miembros de un comité (municipal, estatal o nacional), y
haber figurado como candidatos de elección popular. Como se advierte, todos los
aspirantes tienen que ser militantes con experiencia, fogueados.
A diferencia del PRI donde se elije por dedazo aunque se valida en una
convención de delegados que ya llevan línea, en el proceso panista cada comité
municipal que tenga más de 31 miembros activos tiene derecho a proponer a dos personas,
una mujer y un hombre; se calcula que los aspirantes que participarán en la
elección serán un aproximado de 250, de los que saldrán los 100 nuevos
consejeros, más los que ellos llaman “ex oficio”, o sea el dirigente estatal,
el coordinador de los diputados locales, el senador (Fernando Yunes Márquez),
la dirigente de Promoción Política de la Mujer y el líder de los jóvenes.
Luego vendrá el renuevo de la dirigencia estatal la que, también como
ocurrió con la dirigencia nacional, será elegida por primera vez por toda la
militancia veracruzana, unos 20 mil panistas. Lógicamente, quien se haga del
Comité Directivo Estatal será decisivo en la designación-elección de candidatos
a diputados federales en unos cuantos meses más.
La ruleta, pues, está girando. Unos le apostarán al rojo, otros al negro.
La actual conformación de fuerzas podría inferir quién ganará, aunque los
mayoritarios maderistas no dejan de considerar que los minoritarios corderistas
tienen el colmillo muy retorcido pues se han pasado más de 20 años con el
control de la dirigencia estatal y por lo tanto con la toma de decisiones, por
lo que conocen todos los recovecos para defender el poder que hasta ahora
tienen, por lo que, sin duda, serán un hueso duro de roer.
Lo único que garantizan es que habrá función y show.
Por lo pronto, el coordinador de Asesores del
Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional (PAN), Eduardo de la Torre
Jaramillo, inició el sábado en Tlapacoyan un recorrido por todo el estado para
trabajar de lleno en la búsqueda de la dirigencia estatal, cuyo renuevo podría
darse en septiembre, según dio a conocer ayer. Dijo que por ello el viernes
pasado decidió separarse de su cargo para iniciar su periplo por toda la
geografía estatal para estar cerca de la militancia. Señaló que no está de
acuerdo con el manejo que hace la actual dirigencia que encabeza Enrique
Cambranis Torres.
Atrás de él, el domingo en Amatitlán, el excandidato panista al
Gobierno del estado, Miguel Ángel Yunes Linares, anunció que en las próximas
semanas iniciará un recorrido por todo el estado “para dialogar con los ciudadanos, escuchar sus problemas, sus propuestas y
plantear las suyas”. Miguel no adelantó que su recorrido tenga carácter
proselitista electoral con miras a la elección de 2015 o de 2016 y sólo enfocó
sus baterías contra la administración pública estatal, aunque no puede dejar de
considerarse que su presencia también lo hará acercarse al electorado ya sea
para capitalizar la simpatías que despierte para una eventual candidatura suya
o bien de alguno de sus hijos para el Gobierno del estado.
El comal ya está en el hornillo y comienza a
calentarse.
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