Prosa aprisa
Localismo empobrecedor
Arturo
Reyes Isidoro
Personas dignas de crédito,
conocidos míos, me confirman que, en efecto, el ex secretario de Gobierno y ex
Procurador General de la República, Ignacio Rey Morales Lechuga, pozarricense,
va en pos de una candidatura a la diputación federal, y ya se disponen a
trabajar para él.
No me dan detalles si Nacho va
a entrar en el altiplano a la puja por una nominación plurinominal o si piensa
buscar el apoyo de su partido para aterrizar como abanderado por su distrito.
Lógicamente, me dicen, si cuaja su aspiración, desde ahí trataría de brincar a
la pelea por la “grande” del estado para 2016.
Morales Lechuga comenzaría por
hacerse presente cada vez más en la prensa veracruzana. Sabe el papel que en
estos casos juega la prensa y sabe muy bien que eso cuesta. Recursos para ello
los tiene suficientes, además, claro, de buenas relaciones con el equipo
peñista.
Ayer, en San Andrés Tuxtla,
hizo su aparición otro posible candidato también a diputado federal que, según
quienes lo conocen, buscaría entrar por el distrito de Acayucan: Oswaldo
Cházaro Montalvo, presidente de la Confederación Nacional Ganadera, y quien
toda su vida a estado ligado al campo, tanto en el estado como en el plano
nacional.
Lo que llama la atención es que
Oswaldo, con fuerte presencia y muy querido en la prensa del puerto de
Veracruz, estuvo en un foro ganadero organizado en torno al senador Pepe Yunes,
o sea, se entendería que fue a apuntalar al político de Perote, y de paso llevó
con él al dirigente ganadero del centro del estado, Jesús Ortega Couttolenc.
Tanto Nacho como Oswaldo son
figuras relevantes en el priismo y tienen peso, uno por su trayectoria y el
otro por la organización que preside, como para lograr una nominación.
En las mismas condiciones
estaría, si él se decidiera y lo pidiera en la capital del país, Jorge Uscanga
Escobar, ahora funcionario en la SEP, fuertemente vinculado al secretario
Emilio Chuayffet Chemor, también con un impresionante curriculum prácticamente
en casi todos los puestos públicos y quien se mantiene en la política activa.
Jorge buscaría la senaduría y después también la gubernatura.
Del Gobierno del estado, Adolfo
Mota Hernández está trabajando en el distrito de Xalapa Rural, pero seguramente
ha buscando apalancarse con el líder de la fracción parlamentaria priista en el
Senado, Emilio Gamboa Patrón; otro, Jorge Carvallo Delfín, tiene fuertes
relaciones con el equipo peñista en la Presidencia (alguna vez he sido testigo
de ello), aunque en su caso deberá apretar fuerte el paso en el distrito de los
Tuxtlas pues, según me dijeron hace poco que estuve allá, está peleado con casi
todos e incuso han acuñado la frase de “el que puede ser (o sea él) o el que
puede ganar (en alusión a Vicente Benítez González, ahora oficial mayor de la
SEV, nativo de Catemaco)”.
Con una visión muy local –el
entonces presidente José López Portillo habló de un “localismo empobrecedor”
cuando Pepe Valencia Sánchez, entonces reportero del Diario de Xalapa, le preguntó en exclusiva el 6 de enero de 1980 en
el aeropuerto de Veracruz al presidente José López Portillo si el estado ya
estaba preparado para tener un candidato a gobernador que no viniera de la
Ciudad de México sino que saliera de los políticos locales (sonaban entonces
Carlos Brito Gómez y Fernando García Barna)–; con una visión muy local, decía,
hay quienes piensan que las posiciones ya se repartieron y están aseguradas
para miembros del gabinete estatal o para algunos políticos allegados al Palacio
de Gobierno. No tienen idea, o no recuerdan, cómo resuelve el priismo en el
poder cuando se trata de este proceso electoral.
Las candidaturas se reparten;
se asignan a sectores, a organizaciones (los petroleros impondrán en Minatitlán
o en Poza Rica); son las llamadas cuotas de poder. Salvo una posición que le
dan, o dos cuando mucho, no son candidatos del gobernador en turno, pero éste
tiene la obligación de sacarlos adelante, de ganar para su partido y para el Presidente.
Si alguno o algunos están pensando
que sólo bastará la amistad o la cercanía con el inquilino del Palacio de
Gobierno, no deben olvidar lo que acaba de declarar Peña Nieto al diario El País y que se publicó el lunes,
entrevista previa a su visita a España: que el Presidente no tiene amigos. Peña
no optará por los recomendados, sino por los que piense él que tienen mejor
trayectoria, más méritos, aceptación ciudadana, que no estén cuestionados, que
respondan mejor a los nuevos tiempos políticos que está forjando.
Acaso esta posibilidad de que
no lleguen quienes se pensó que serían los próximos candidatos fue lo que
indujo a que la iniciativa de un nuevo Código Electoral para el estado
contemple la posibilidad de que funcionarios públicos busquen postularse sin
respaldo de partidos políticos y si no obtienen su registro puedan
reincorporarse a su cargo. O sea, ya les están tendiendo su colchoncito para
que caigan en lo blandito cuando les digan que nones. Eso hará a que en los
despachos quede un encargado a la espera de que retorne a la cálida nómina el
que no pudo. ¿O no?
Cancuneando
Mientras, prácticamente el
pleno de diputados locales se fue desde ayer a Cancún para participar desde hoy
y el fin de semana en la cuarta asamblea plenaria de la Conferencia Permanente
de los Congresos Locales. Realmente, lo más interesante será la conferencia que
dictará este jueves el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong,
sobre las Reformas Estructurales, y mañana la del presidente consejero del INE,
Lorenzo Córdova Vianello, sobre la Reforma Electoral, que no será otra cosa más
que tirarles línea a los dipus para que adecuen los marcos legales de sus
estados con la reforma política-electoral.
A propósito, me llamó mucho la
atención la declaración del presidente de la Junta de Coordinación Política del
Congreso local, Juan Nicolás Callejas Arroyo, de que en el estado sí va a haber
reelección (de senadores, de diputados locales, de presidentes municipales,
síndicos y regidores), no obstante que en la iniciativa que envió el gobernador
Javier Duarte a la Legislatura no se contempla dicha figura legal.
“Hay leyes que se cumplen,
aunque no vengan. Es una figura que se contempla en la ley federal y lo estatal
no está por encima de eso”. Habló, sin duda, la voz de la experiencia, de quien
ha coordinado a la diputación veracruzana en el Congreso federal. Es un hombre
que quiere bien y que ayuda al joven gobernador, pues no le aplaude todo aunque
esté mal y por el contrario se dispone a corregir una omisión acaso
involuntaria, pues ciertamente no se puede ir contra un mandato federal so pena
de una controversia constitucional más todo el golpeteo mediático que ello
implica.
A Juan Nicolás, por cierto, lo
saludé la noche del martes en el funeral de la señora madre (doña Guadalupe
Sánchez Bravo) del diputado Francisco Garrido Sánchez, y me dio gusto verlo
bien, muy bien de salud, luego de que en el sexenio pasado anduvo muy ponchado
con su salud.
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