Prosa aprisa
Arias Lovillo: su aclaración
Arturo Reyes Isidoro
¿Qué hizo como rector de la UV para incrementar la
cobertura estudiantil?, ¿qué cifras concretas, reales, nos puede ofrecer?,
pregunté en un artículo que publiqué en el semanario Newsver la segunda semana de agosto sobre la gestión de Raúl Arias
Lovillo como rector de la Universidad Veracruzana.
Aludía yo a la declaración que había hecho el 28 de julio
pasado en el sentido de que los gobiernos de México y de las entidades
federativas debían “apretar” y desaparecer a “tanta universidad privada, porque
son un fraude y una falta de respeto para las familias”.
Según palabras que recogió la reportera Ángeles González
Ceballos, del portal alcalorpolitico.com,
Raúl dijo que “no es posible que haya tres mil universidades privadas en el
país, porque eso es una falta de respeto para todos, es un fraude para las
familias y los individuos que tienen la ilusión de tener mejores condiciones de
vida, es un fraude para un estado y para un país”.
Recomendó entonces: “Saben lo que hizo Ecuador… por
decreto desapareció unas universidades que no reunían los mínimos de calidad y
eso es proteger a la sociedad de esos proyectos fraudulentos, pero cada país
tiene sus condiciones sociales… yo creo que lo primero es ajustar un poco esa
flexibilidad tan grande para otorgar permisos, para abrir universidades, me
parece que habría que ir al fondo del tema y definir claramente qué se entiende
por universidad”.
Según la nota de Ángeles, señaló que hoy una universidad
puede ser cualquier “changarro” que se abre en un garaje y se contrata a
algunos profesores que se pueden encontrar en cualquier parte y abrir carreras
de cualquier tipo y otorgar un papelito con el visto bueno de las autoridades.
Arias Lovillo hablaba ahora desde su posición como
director ejecutivo de CAMPUS, uno de los tres programas subsidiarios de la
Organización Universitaria Interamericana (OUI), con sede en la Universidad
Técnica Particular de Loja, Ecuador, por lo que, apunté, había tenido a ir a Sudamérica
a descubrir lo que sería la gran solución para lo que él ahora ve como un
problema en México.
“Raúl está en todo su derecho de expresarse, de
manifestarse, y qué bueno que lo hace en un tema que conoce bien; incluso,
parte de lo que dice no está mal. Lo qué sorprende es por qué esperó tanto
tiempo y por qué tuvo que ir al cono sur para reaccionar ante un problema de
muchos años en México y que él como rector no vio o no quiso ver y no denunció
en su momento con toda la amplitud con que lo hace ahora”.
El mismo domingo 10 de agosto cuando se publicó y lo leyó
me contactó de inmediato vía Twitter. “Si te interesan mis aclaraciones, con
gusto te invito un café”. Terminamos desayunando el sábado pasado. Llegó armado
de su macbook air cargada de información, de gráficas, de cifras.
Me dijo que su compromiso es con la universidad pública
porque gracias a ella pudo tener una formación universitaria, ya que sus padres
no hubieran podido costearle una carrera en una buena universidad privada; que
no está en contra de las universidades privadas de calidad sino en contra de la
mediocridad, y que durante su gestión luchó por hacer de la casa de estudios un
centro de calidad y responsabilidad social; que de las tres mil universidades
privadas del país sólo 180 tienen un buen nivel.
Su lucha en el seno de la ANUIES, continuó, fue para que
particularmente la UV tuviera un mayor presupuesto y con ello una mayor
capacidad de atención. Me dio cifras. En
2000 sólo se destinaba 1% del Producto Interno del Bruto del país a la educación;
en 2014, 0.80%, y para ciencia y tecnología apenas 0.5%.
“La clase política mexicana no hace una lectura adecuada
del mundo en que vivimos. Los panistas fueron un fraude. Hay que preocuparse
fundamentalmente por crear una nueva universidad donde la docencia esté
vinculada con la investigación, buscar una formación intensiva utilizando la
información y la tecnología. La formación debe estar centrada en los
aprendizajes. Se dice rápido pero es lo más difícil de alcanzar”.
Cuando le pregunté sobre una versión que había corrido,
me respondió que eso le fue a decir al secretario de Hacienda, Luis Videgaray,
acompañado por el senador José Francisco Yunes Zorrilla, y no a pedirle que lo
ayudara porque no encontraba cómo cuadrar las cifras con sus respectivos justificantes
cuando tenía que entregar la rectoría, aunque a otra pregunta que le hice y
cuya respuesta me autorizó a publicar me confirmó que el gobernador Fidel
Herrera Beltrán durante su gestión no pagó a la Universidad Veracruzana 1,500 millones de pesos, que no entregó como
está pactado con el Gobierno federal, pues retuvo cinco pagos anuales de 300
millones de pesos sin ninguna explicación ni justificación.
No obstante, me mostró algunos de sus logros: en 2005
cuando llegó como rector la matrícula era de 45,553 estudiantes, cuando salió
la dejó en 61,298 no obstante que el promedio en las universidades mexicanas es
de 58,944 alumnos; los programas educativos aumentaron en sus dos rectorados de
202 a 314; en el índice del Programa Nacional de Programas de Calidad, Veracruz
ocupa el quinto lugar sólo abajo del Distrito Federal, Nuevo León, Jalisco y el
Estado de México; los profesores de tiempo completo aumentaron de 1646 a 1982;
creó la carrera de Ingeniería Metalúrgica que no existía no obstante que en la
ciudad de Veracruz está TAMSA, así como la de Ingeniería Petrolera en Poza Rica
y Coatzacoalcos, además de la de Biología Marina en el puerto de Veracruz.
Le preocupa, me dijo, la velocidad vertiginosa del cambio
del conocimiento. Me recordó que en los orígenes del hombre, tuvieron que pasar
1,750 años para que el conocimiento se duplicara, la cifra se redujo a 150 años
para 1900 y a finales del siglo XX ocurría sólo cada 5-6 años, y según
investigadores de Estados Unidos y de la Unesco, para 2020 se duplicará cada 73
días. Por eso, apunta, tiene que cambiar el modelo tradicional de enseñar, ya
que 90% de las tres mil universidades particulares que apunta producen las
carreras de siempre: derecho, contaduría, administración, pedagogía…
Su conclusión: en América Latina, con algunas excepciones
en Argentina o Brasil, los países no han hecho una revolución educativa para
mejorar y ningún país es competitivo si no se prepara y avanza en ciencia y
tecnología; sólo reciclan el conocimiento o lo compran en otros países; México
si no se prepara no podrá avanzar ni tampoco mejorarán las condiciones de vida
de sus habitantes.
¿Se mueve la agenda?
Ya no tendrá lugar la reunión sobre seguridad que
encabezaría en una colonia del puerto de Veracruz el secretario de Gobernación,
Miguel Ángel Osorio Chong, mañana miércoles; estará en el World Trade Center
presidiendo una sesión del gabinete de seguridad nacional con gobernadores del
sureste del país.
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