Prosa aprisa
Aprueban gobierno de Duarte
Arturo Reyes Isidoro
Anoche, Javier
Duarte de Ochoa ha de haber dormido a pierna suelta, ronquido libre y silbido
suave, pues la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky, levantada entre el 2
y el 4 de este marzo a punto de terminar, le da una aprobación a su forma de
gobernar de 62.1%.
Aunque con
fecha del domingo, el material de Roy Campos se distribuyó en los primeros
minutos de ayer lunes y midió también la problemática del estado, superando la
preocupación por la crisis económica (28.1%) a la de inseguridad y la
delincuencia (26.9%).
Se explica en
el documento que se realizó la encuesta en viviendas para evaluar el sentir
ciudadano respecto a la problemática y gestión del gobernador porque Veracruz
es uno de los 14 estados que tendrá elecciones este año.
Hay dos
parámetros que llaman la atención: en el estado se observa un 61% que menciona
algún problema económico como el principal que se sufre, superando el 52% de
las menciones a nivel nacional. En cambio, respecto a las menciones de
seguridad a nivel nacional, 43% menciona algún problema de este tipo, mientras
que en la entidad lo hace sólo el 34%.
En cuanto a la
calificación sobre la manera en que Duarte gobierna al estado, lo aprueba el
62.1% y lo reprueba el 37.1%.
Según se
explica sobre la metodología que se utilizó, se encuestó a mayores de 18 años
con credencial para votar y residentes en la entidad en viviendas particulares
en 50 secciones electorales de la geografía estatal. Se especifica que el
margen de error de la encuesta no sobrepasa el 4.4%.
Un dato que
debe preocupar a las autoridades es que se tiene que trabajar más para generar mayores oportunidades de ingresos
ya que, lo refleja la medición, es lo que ahora está impactando a los
ciudadanos.
Si se lleva
esto al terreno electoral, al gobierno le debe caer muy bien que se apruebe su
gestión, pero también debiera preocuparle la preocupación que hay en los
veracruzanos a causa de la situación económica, pues alguien que no tiene
cubiertos sus satisfactores es un inconforme y un opositor en potencia.
En cuanto al
resultado sobre la inseguridad y la delincuencia, es de suponer que el hecho de
que haya dejado de ser la principal preocupación de los veracruzanos se debe a
la tarea conjunta que están realizando Ejército-Marina-Secretaría de Seguridad
Pública Federal-Secretaría de Seguridad Pública del Estado y que los operativos
que se realizan a diario se reflejan en el sentir ciudadano.
Si se toma
como punto de referencia la aprobación que recibe el Gobernador y se le
traslada al terreno electoral, cabría pensar que éste es un buen indicativo
para su partido, el PRI, de que va a ganar bien en las elecciones del próximo 7
de julio. Cabría pensarlo así.
A ello se
tendría que añadir la inmensa aprobación de los mexicanos a la forma de
gobernar de Enrique Peña Nieto, que necesariamente repercute en la imagen del
PRI, pero lo que para unos es bueno, para otros puede resultar incómodo.
Así, dadas las
condiciones que se presentan a casi tres meses de las elecciones, la dirigencia
estatal del PRI tiene la presión y se ve obligada a ganar en la mayoría de los
distritos y municipios, pues se supone que tiene todas las condiciones dadas y
que los dos más importantes priistas en el gobierno, el Presidente y el
Gobernador, han hecho su parte.
Pero, la
historia y la experiencia en el estado enseñan al respecto que en tratándose en
especial de las elecciones municipales, el comportamiento ciudadano es
totalmente imprevisible y que está muy distante de las negociaciones y acuerdos
cupulares.
Quien se asome
a cualquier municipio de la periferia de las grandes ciudades, por ejemplo, se
encontrará con que ya muchos pueblos están que arden y no precisamente por las
altas temperaturas que ya se dejan sentir, sino a causa del calor político que
desata pasiones, enconos y que, tristemente, hasta divide a familias enteras.
Cada tres años
ha sido así, desde tiempos inmemoriales, aunque a diferencia de antes cuanto
los pobladores desquitaban su enojo tomando y quemando palacios municipales o
bloqueando caminos y carreteras, ahora se pasan a los partidos políticos
opuestos o van a votar a favor de los candidatos de la oposición.
Para el PRI
será un reto capitalizar pero también validar con sus triunfos la aprobación
que tienen sus gobiernos.
Efecto
negativo de la Gordillo
Con verdadera
preocupación, muy justificada, Gonzalo Jácome Hernández ha lanzado una voz de
alerta para denunciar la inminente desaparición de la Orquesta Sinfónica
Infantil y Juvenil del DIF/SEV que, por lo que dice, sería uno de los efectos
negativos del caso de Elba Esther Gordillo.
O sea, es de
suponer que luego de la caída de la cacique sindical magisterial, en la
Secretaría de Educación de Veracruz, a causa de una auditoría decidieron
reubicar a los maestros federalizados adscritos a la escuela de música sede de
la mencionada orquesta, así como a los docentes con plaza estatal.
Según Jácome
Hernández, la decisión la notificó ya la titular del área de Recursos Humanos
de la SEV, María de la Luz Tiburcio, al director fundador de la orquesta, Jorge
Alberto Morales Álvarez, con lo que se cancelaría, luego de 25 años de
existencia, de golpe y porrazo, el aprendizaje musical de 261 niños. Según
Morales Álvarez, los maestros, en este caso sí bien comisionados, han demostrado
que su carga de trabajo es superior a la de sus nombramientos, pues algunos
tienen plazas de 6 o 12 horas, nadie es de tiempo completo.
De que la
orquesta es de calidad, lo es, como lo prueba haber actuado en el 50
aniversario de la UNICEF o haber acompañado al pianista Raúl Di Blasio, para
dar sólo dos referencias.
Gonzalo Jácome
Hernández, y con él creo que todos los que abrasen una buena causa, apelan a la
señora Karime Macías de Duarte para que intervenga y evite que desaparezca la
orquesta, y de paso sugiere al gobernador Javier Duarte que otorgue una clave
para que se cree la Escuela de Música Popular, para niños y jóvenes,
lógicamente, que sería la primera de su tipo en el país.
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