Prosa aprisa
El plan de movilidad para Xalapa
Arturo Reyes Isidoro
No hay peor lucha que la que no
se hace, dice el dicho popular. Por eso, quienes vivimos en Xalapa tenemos que
saludar y con optimismo el anuncio que hizo ayer el gobernador Javier Duarte de
Ochoa de un plan de cuatro años que buscar resolver en forma satisfactoria el
terrible caos que vive la capital del estado todos los días a causa del
excesivo número de vehículos que circulan por sus estrechas calles y saturadas
avenidas, con todo lo que ello implica.
De apacible ciudad, ejemplo de
remanso urbano, de pronto, un día la hermosa capital se convirtió en una
versión de la Ciudad de México en sus peores días de embotellamientos, aunque
allá eso ocurría y sigue ocurriendo sobre todo cuando hay marchas y
manifestaciones, y en cambio acá el problema se volvió pan nuestro de cada día.
Nadie hasta ahora ha hecho un
estudio serio, a fondo, pero sin duda alguna, los xalapeños, quienes vivimos la
situación diaria, vemos afectada nuestra salud, nuestra calidad de vida, a
causa de la contaminación ambiental y del estrés que provoca el megacaos por
toda la ciudad, aparte las pérdidas de tiempo, económicas y otras que se
derivan en consecuencia.
El anuncio se recibe bien, aunque
habría razones para un dejo de duda de que el problema se resuelva totalmente,
no por falta de interés, inacción o recursos oficiales, sino por las
características de la ciudad. Sus calles estrechas fueron hechas para tiempos
pasados, cuando no se inventaban los transportes de hoy, amén de la quebrada topografía
que cualquier intento de solución al problema representa todo un reto.
Pero éste es el que ha querido
encarar hoy el Gobierno del Estado, para lo cual, según el titular del
Ejecutivo, se destinarán mil 800 millones de pesos, cifra que considera
histórica, un plan que, dijo, contiene 48 acciones en 10 líneas de acción, que
seguramente se nos irán desgranando o se nos explicarán en detalle para mejor
valorar el esfuerzo que se pretende pero también para prepararnos y ver de qué forma
los ciudadanos podemos contribuir a la solución, que también es nuestra
obligación. Si los ciudadanos no participamos en forma decidida no habrá
solución satisfactoria.
A decir del Gobernador, se ha
hecho un estudio minucioso, profesional, con rigor técnico y “mirada fresca” y
tiene razón cuando vislumbra que la solución implica más que obras, y también
la tiene cuando dice que se requiere de un cambio de mentalidad. Utilizó otros
conceptos que definen muy bien la gravedad del problema: merma la calidad de
nuestra vida.
También consideró acertado que
haya advertido que “no habrá cambio a los sentidos de la circulación (de las
calles) mañana mismo”; que las acciones se realizarán de manera paulatina pero
en forma permanente y que el plazo se alarga hasta el último año de su
gobierno.
En la capital del estado, a
propósito del tema, nos estuvimos quejando por el embrollo vial que se armó por
la pavimentación con concreto hidráulico de la transitada avenida Lázaro
Cárdenas. Ya abrieron una parte una vez que ha quedado concluida. Aun así, se
transita, ahora sí, sin problemas de los baches y con rapidez. Si se les
criticó a las autoridades, ahora hay que reconocer y aplaudir a la Secretaría
de Desarrollo Social del Gobierno del Estado y al Ayuntamiento, es decir, a
Marcelo Montiel Montiel y a Elizabeth Morales García, por el trabajo. Se les
aplaudirá más cuando quede totalmente terminada la obra.
Esa obra la incluyó el Gobernador
como parte del plan. Hasta ahora, es la mejor señal de que se va en serio.
Obras son amores y no buenas razones. Los xalapeños, quienes vivimos en la
capital, esperamos el resultado total. Por la gravedad que adquirió el
problema, si se cumple a cabalidad, Duarte pasará a la historia de la ciudad
como un gran gobernante.
Con toda y la crítica que en su
momento les hemos hecho, no puede dejar de reconocerse, de todos modos, los
intentos que han hecho por acaba con el problema la propia alcaldesa Morales
García y el Secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, este último quien
ahora mismo en complemento a la preocupación de su jefe por encarar y resolver
el problema inicia de nuevo el próximo lunes el programa “Hoy no Circula”,
aplicado a taxistas, aunque lo ideal sería que a la larga se aplicara en forma
generalizada. Pero todo intento y esfuerzo debe reconocerse.
Todo lo que sea por nuestra
calidad de vida, bienvenido.
***
Se pospuso la visita que tenía
programa realizar a Boca del Río el próximo martes el presidente Enrique Peña
Nieto. Es posible que su ida a Ciudad del Vaticano a partir de este jueves le
haya alterado su agenda. El titular del Ejecutivo federal vendría a presidir
una reunión de trabajo relacionada con la recién aprobada Reforma Educativa.
Por el momento, no se da fecha alguna.
***
Yo también pienso que no vivimos
precisamente en el Paraíso, pero me parece que ha sido a destiempo el llamado
del gobierno español a sus ciudadanos a venir al estado por considerarlo con
alto grado de inseguridad. Yo defiendo la imagen de Veracruz y creo que estamos
lejos de vivir la situación que padecen ciudades y estados como Acapulco,
Guerrero y Michoacán. De que el estado padeció graves problemas, sin duda. De
que las acciones oficiales para reducir el índice de violencia han dado
resultados, también sin duda alguna. Duele que nos comparen y nos quieran
tratar como a otras ciudades y a otros estados donde sí están graves. Las
autoridades tienen que aplicarse, como ya lo ha empezado a hacer el gobernador
Duarte, a revertir esta mala publicidad.
***
Que si que no. El todavía alcalde
de Tuxpan, Alberto Silva Ramos, estaría por dejar la presidencia municipal para
recibir otro encargo político. El mismo se descarta para ser candidato a
diputado local. Que estaría dos semanas más, es decir, sólo el resto del mes en
el bello puerto del norte del estado. ¿Su próximo destino es Xalapa?
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