Prosa
aprisa
Ahued, dona íntegro su salario
Arturo
Reyes Isidoro
Coincidimos ayer, en un restaurante de Xalapa, con el
diputado local Ricardo Ahued Bardahuil, atento y respetuoso como es.
Hace once días, a propósito de su nuevo cargo, el exalcalde
de la capital de Veracruz y exdiputado federal declaró: “Como legisladores no llegamos al Congreso de Veracruz
para vivir del dinero que percibimos. Nuestra gran satisfacción de apoyar a
nuestra gente no se puede comparar con el gasto que podamos hacer”.
Eso lo dice él, quien, al igual que el senador José Francisco
Yunes Zorrilla, no es un presupuestívoro porque no vive a expensas del
presupuesto oficial, lo que además le da independencia para conducirse con
libertad y criticar acciones mismas de gobierno cuando no está de acuerdo con
ellas o piensa que no están bien.
Pero el también empresario hizo esa declaración con la
autoridad moral que le da el hecho de que acaso es el único de todos los
diputados tanto locales como federales veracruzanos que dona íntegramente su
salario (“dieta” le llaman pomposamente en el lenguaje legislativo-burocrático)
que obtiene como diputado local a causas sociales, lo que además nunca presume
ni anda publicitando.
Ahued apoya a ciudadanos con necesidades sentidas, a
estudiantes de escasos recursos con útiles escolares, paga viajes educativos y
la compra de medicamentos para personas en pobreza, además de que atiende
necesidades de personas de la tercera edad e impulsa a jóvenes para que puedan
continuar sus estudios.
Él, ya se sabe, no es un político priista tradicional. Hasta que participó
como candidato a la alcaldía de Xalapa hace tres trienios no era más que un
ciudadano común, y prácticamente fue empujado a hacerlo por un grupo de amigos
suyos xalapeños que ya no aguantaban más las trapacerías de los políticos de
siempre.
Se comportó a la altura de lo que esperaban de él los 70 mil ciudadanos que
lo llevaron al palacio municipal, en un hecho sin precedente por el número de
votos que alcanzó. Fue un buen alcalde, de los mejores que ha habido en toda la
historia de Xalapa. Dio prioridad a los ciudadanos, no robó, no abusó del
cargo, tuvo abierta la puerta siempre para todos sus representados e hizo obra
pública.
Otra cosa que lo singulariza es que nunca actuó en función de ver qué otro
cargo obtenía o a cual brincaba antes de cumplir su compromiso con quienes lo
eligieron. Cuando concluyó su gestión, el entonces gobernador Fidel Herrera
Beltrán lo quiso integrar a su equipo nombrándolo como titular de la Comisión
del Agua del Estado de Veracruz. No aceptó.
Dado su buen desempeño como alcalde y la confianza y credibilidad que ganó
entre los electores, el sistema lo requirió para que fuera diputado federal,
representación en la que nuevamente no defraudó a los electores y se mostró
totalmente congruente, pues fue el único de la bancada priista veracruzana que
votó en contra del aumento al IVA, a lo que también se habían comprometido sus
demás compañeros e incluso lo usaron como bandera de campaña, y a la mera hora
dieron su aprobación.
En el proceso electoral del año pasado, se supo que Ricardo Ahued había
decidido no volver a la política. No lo hizo hasta que, según se tiene
información, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán lo convenció a que ayudara
a la causa de su partido y de paso fortaleciera la candidatura del candidato a
alcalde Américo Zúñiga Martínez.
Hoy nuevamente se constituye en un verdadero garbanzo de a libra y al menos
reivindica el quehacer político y el compromiso del hombre público con sus
representados. ¿Quién más puede presumir que ha llegado al cargo para
verdaderamente servir y no para servirse de su representación? Ricardo Ahued
Bardahuil honra al PRI y le lava la cara tan sucia, percudida que tiene ese
partido por la mala, pésima calidad de sus militantes llegados al poder.
Ayer, quienes estuvimos en el restaurante, algunos compañeros columnistas
incluidos, lo pudimos ver comportarse con la mayor sencillez y conducirse sin
ninguna ostentación ni prepotencia. No traía guaruras, guardaespaldas, guarro
alguno. Era un comensal más. Cuánto está urgida nuestra sociedad y el sistema
político de hombres como él. Ojalá y nunca cambie.
Pero en el restaurante estuvo también el nuevo coordinador general de
Comunicación Social del Gobierno del estado, Alberto Silva Ramos. Fue la
segunda vez en que, así fue brevemente, coincidimos y lo pude saludar. Nunca
antes lo había tratado y es poco lo que he hablado con él, pero mis compañeros
me dan las mejores referencias sobre su persona y su trato.
No pude dejar de observarlo y me llamó mucho la atención que lo vi
relajado, muy relajado, lo que refleja que ha bajado mucho la presión mediática
sobre y en contra del gobierno de la prosperidad. Puede ser que esté
funcionando el hecho de que le ha abierto la puerta a todo el gremio, que es respetuoso
de todas las opiniones, que no ha desatado campaña de guerra sucia contra nadie
y que, me aseguran, está dispuesto a escuchar a todos.
No dejó de llamarme la atención escuchar también sobre la trayectoria en el
gobierno que tiene Elisa Tagle, la joven titular de prensa del Ayuntamiento del
puerto de Veracruz, quien compartió la tarde con nosotros. Cómo la ayuda y la
habrá de seguir ayudando su trato, su buen trato, que en la relación con la
prensa es clave, fundamental. Los jóvenes están empujando fuerte. Qué bueno que
no sólo se estén formando sino que sean ya una realidad quienes nos habrán de
suceder.
No quiero concluir por hoy sin mencionar la importancia que tiene el nuevo
Atlas de Riesgo Digitalizado de Veracruz, que presentó el martes la titular de
la Secretaría de Protección Civil (PC), Noemí Guzmán Lagunes. Ese día dijo que es un instrumento para la
toma de decisiones y para proteger a la población, además de un sistema de
información que salvará vidas pues cuenta con escenarios de riesgo que se
pueden visualizar. Su efectividad la habremos de ver en la próxima temporada de
lluvias, ya en abril-mayo.
Tal vez ese sea uno de sus mayores
logros antes de que deje la Secretaría de Protección Civil del Gobierno del
estado, pues está decidido que será la próxima candidata a diputada federal por
el distrito de Coatepec-Perote. El mes pasado, Noemí me había dicho, durante
una comida en la Casa Veracruz, que no iba a pelear la posición ni a pelearse
por ella, pero que si su partido la necesitaba, le serviría. Que se sepa, ya
han notificado a los otros aspirantes que se andaban moviendo por el distrito
para que arríen banderas. Mimí va.
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