Prosa
aprisa
Ejemplo de civilidad política
Arturo
Reyes Isidoro
Si es reconfortante y esperanzador que entre los políticos
con cargos en el gobierno se conduzcan con civilidad, madurez y entendimiento,
lo es más que sean capaces de conciliar sus diferencias partidistas en aras del
bien común, y todavía mejor que los protagonistas o al menos uno de ellos sea
joven.
El sábado pasado en Xalapa en forma ejemplar el joven alcalde
Américo Zúñiga Martínez, de extracción priista, y el diputado federal Uriel
Flores Aguayo, quien obtuvo la representación que ostenta bajo las siglas del
PRD, iniciaron una obra pública, la pavimentación de una calle, acción debida
al resultado de la gestión que hizo el legislador para conseguir recursos
federales para beneficio del municipio.
La acción es destacable porque se trata de dos políticos
auténticos en la defensa de su militancia, pues de Américo no se duda que es un
priista hasta la médula, mientras que a Uriel no se le puede señalar que sea
perredista rojo, esto es, “opositor” entre comillas, con pleno entendimiento y
hasta al servicio del gobierno como muchos otros que se dicen de izquierda pero
que no son más que unos títeres y comparsa de los hombres en el poder, pues ha
sido capaz de ser fiel a su origen ideológico y mantener su independencia del Palacio de Gobierno.
A ojos de los ciudadanos, su acción no puede ser más que bien
vista y aplaudida, pues luego lamentablemente por intereses personales, o de
grupo, o de militancias partidistas, los políticos en el gobierno ejecutivo o
legislativo sin importarles que los perjudicados son sus representados, los que
conforman la población, se obstaculizan cuando de hacer obras colectivas se
trata, e incluso se ha llegado al grado de evitar de plano una obra
fundamental, como sucedió en el pasado inmediato cuando se trató de construir
un hospital del ISSSTE en Córdoba y sólo porque el director general de la
institución era de la oposición y considerado el enemigo público número uno de
quienes gobernaban, a toda costa se le bloqueó no pensando ni considerando que
los perjudicados eran miles de derechohabientes, y la obra hasta la fecha no
existe, si bien, por fortuna, el nuevo delegado de la institución en el estado,
Gonzalo Morgado Huesca, retomó el proyecto y echó a andar la construcción, que
ya lleva un buen grado de avance.
Al diputado Flores Aguayo debe reconocérsele su insistencia
para que esos recursos, 15 millones de pesos del ramo 023 para 10 obras en
colonias populares, fueran liberados, pues los consiguió desde octubre del año
pasado y por razones que todavía esperan una explicación fueron retenidos,
hasta ahora cuando no estaría mal que los intereses que generó la suma mientras
se le tuvo “sudando” en algún banco se le dieran al Ayuntamiento para más obras
públicas (ya de paso vale la pena mencionar que el diputado perredista amarillo
auténtico, no rojo, también recuperó seis millones de pesos para el rubro
cultural que, lamentablemente, en el anterior gobierno municipal se dejaron
perder el año pasado, por lo cual ahora el legislador de oposición se ha
convertido en un aliado del alcalde Zúñiga Martínez, pues le allega recursos
para el rescate del patrimonio cultural de la capital de Veracruz).
Ahora no sólo son opositores partidistas sino aliados
políticos en bien de la capital y del municipio en el que viven, y no importa
que se tiren flores en público mientras logren recursos y hagan obra de
beneficio colectivo, que mientras que logren acabar con el problema de la
basura, o pavimentar calles, o acabar con los baches, o mejorar el alumbrado de
la ciudad, o introducir más drenaje, etcétera, a quién le preocupa si se besan
o se abrazan o se hacen caricias o se procuran arrumacos cuchi cuchi…
políticos, claro está.
Veamos las linduras que se tiraron uno al otro ante los
colonos beneficiados. Dice el boletín de prensa del Ayuntamiento que el alcalde
agradeció “… al legislador federal su gestión para que recursos federales del
gobierno del presidente Enrique Peña Nieto llegaran a Xalapa”, y reconoció:
“Esta es una gestión del señor diputado y hoy estoy muy contento al ser testigo
junto con todos ustedes del inicio de la construcción de esta calle”.
Uriel: “Vale la pena mencionar aquí
que hemos encontrado una enorme sensibilidad, diálogo, una gran actitud de
servicio del presidente municipal Américo Zúñiga y hay que reconocerlo, porque
esta es una de varias obras que se están haciendo en coordinación; también
vemos una buena actitud del área de Obras públicas del Ayuntamiento, hay que
mencionarlo porque en unos cuantos días están ya trabajando en todos los
frentes y esto habla muy bien del equipo municipal, del presidente”.
¿Cuál purrum? Bien. Ojalá y esto permeara entre todos los
actores políticos en los gobiernos de la entidad, de todos los niveles, y este
ejemplo se multiplicara, porque, por ejemplo, el usuario no ve si el bache es
perredista, panista o panista, esto es, si un mal gobierno de cualquier
filiación partidista es el responsable, lo que quiere es que se tape, y si lo
hacen entre todos aunque sean de diferentes partidos, sumando fuerzas, pues qué
mejor.
Si se trata del bien común, si éste está de por medio, debe
dejarse a un lado cualquier mezquindad, hacer frente común, así se trate de no
estar de acuerdo, o rechazar, o enfrentarse a una instancia mayor, como sucedió
a finales del mes pasado, cuando ante la versión del diputado del Partido
Alternativa Veracruzana, Francisco Garrido
Sánchez, de que el Gobierno del estado podría quitarles a los ayuntamientos el
cobro del impuesto predial, tanto el alcalde del puerto de Veracruz, Ramón Poo
Gil, priista, como el de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, panista,
hicieron causa común y expresaron su rechazo a la posibilidad, bajo el
argumento de que les vulneraría su autonomía financiera y no bajaron la
intención de ser una tontería, un absurdo, una ocurrencia.
Qué Américo Zúñiga Martínez en un acto de honestidad política
reconozca a su opositor no porque lo es sino por su actuación positiva, lo
engrandece y marca la pauta a seguir a los demás actores políticos en el poder.
Los ciudadanos reclamamos a quienes nos gobiernan que se conduzcan con
civilidad en aras del bien común. Reconforta que la capital de Veracruz tenga a
un alcalde joven con la sensibilidad, la visión, la madurez y la entereza que
esperamos de una nueva clase política, que deje atrás para siempre el odio
patológico entre políticos, que obnubila y que tanto daño causa al desarrollo
de los pueblos.
La conferencia de este
lunes
Antes de iniciar sus conferencias de prensa itinerantes,
fuera de Xalapa (es conveniente y positivo que se haga, porque Veracruz, el
estado, no sólo es su capital ni el puerto jarocho), el gobernador Javier
Duarte de Ochoa ofrecerá esta mañana la tercera en la Sala de Banderas del
Palacio de Gobierno. El tema: Cumbre Tajín. Después, ¿desayuno?
Desamparado de Dios
Fui ayer domingo, temprano, a la iglesia de La Piedad, muy
cerca de la Casa Veracruz, a dialogar con Jesús. Lo hago los domingos (antes lo
hacía los lunes en Catedral) para darle las gracias por la semana que concluye
y para pedirle su bendición por la que viene. Procuro ir cuando no hay
feligreses para que no me lo distraigan. Para hacer mi ritual con toda
libertad, con los ojos cerrados, concentrado, dejé a un lado mi vaso-termo
porque iba a comprar café después. Cuando abrí los ojos ¡ya me lo habían
robado! Ahora sí que Diosito no se apiadó de mí y los ángeles se hicieron de la
vista gorda. Algo he de haber pagado. Los políticos a los que critico se han de
alegrar y han de decir que merecido lo tengo. Tocayo Bermúdez, cómo la ves. Ya
ni en los templos de oración hay seguridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario