Prosa
aprisa
El PAN construye su derrota electoral
Arturo Reyes Isidoro
El pasado 24 de febrero, el exsenador y exgobernador de Nuevo
León, Fernando Elizondo Barragán, renunció a su militancia del PAN ante “un
alud de evidencias y experiencias que demuestran que el blanquiazul ha adoptado
como propia muchas prácticas que en el pasado combatió”.
Las enumeró: “La corrupción, la opacidad, el acarreo, la
afiliación masiva, la compra y coacción del voto interno y externo, el uso de
recursos públicos para fines partidistas, el clientelismo, los puestos públicos
como botín, la subordinación al bien común en beneficio personal o de grupo, la
mentira y el cinismo como estrategias” agotaron su fe de que “este partido era
el instrumento político más adecuado para la construcción del México del
futuro”. Atizó: “Este es el sentimiento de un enorme y creciente número de
ciudadanos que con razón dicen frustrados: Todos son lo mismo”.
En un artículo publicado ayer en el diario El País de España por
uno de sus corresponsales en México, Salvador Camarena, se hace un extenso
análisis de por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para el PAN, pues apenas
en 15 meses “ha evidenciado el enorme tamaño de la incapacidad de los panistas
que ocuparon el Palacio Nacional durante doce años, de 2000 a 2012”.
También enumera los principales logros del mexiquense: el
Pacto por México, las reformas en Telecomunicaciones, Educativa, Fiscal o
Hacendaria y Energética, la captura de “El Chapo” Guzmán, la muerte de “El
Chayo” Nazario Moreno a quien el gobierno de Felipe Calderón dio por muerto, su
programa antisecuestro, todo eso que contrasta con el cochinero en el que está
convertido el proceso para elegir al nuevo dirigente nacional panista, la
francachela del líder blanquiazul en el Senado, Jorge Luis Preciado, que lleva
mariachis y alcohol al edificio legislativo para celebrar, los moches del líder
de los diputados Luis Alberto Villarreal, y como cereza del pastel el escándalo
por el caso de Oceanográfica, que está constituido en un mar de corrupción
cuyos alcances todavía no sabemos porque se está investigando.
La conclusión del periodista español respecto de los panistas
es lapidario: “… se han quedado sin resultados que presumir como gobierno y con
una fama de ser tan corruptos como cualquiera. Su identidad de antaño, de gente
proba, no existe más”.
El remate del artículo: “En 2006, cuando Calderón disputaba
las presidenciales a López Obrador, que le llevaba ventaja en las encuestas,
los panistas idearon el lema de que el izquierdista exalcalde de la capital
mexicana era un peligro para México. Hoy no es exagerado decir que a Calderón y
a Fox les urge que termine el actual sexenio. Faltan casi cinco años para eso,
y quién sabe cuántas muestras más de que Peña Nieto se ha convertido en un
peligro para ellos”.
En 2015 y en 2016 difícilmente los electores van a ir a votar
por los candidatos del PAN. Acaso lograrían de aquí a entonces alguna reserva
de sufragios si los responsables, en el caso del estado, estuvieran trabajando
ya de cara a los comicios, recorriendo el estado, renovando o fortaleciendo su
estructura humana, motivando, alentando a su militancia, convenciendo al
ciudadano, en fin, pero, en cambio piensan sólo y están trabajando para su
interés personal, buscando conservar el hueso.
El caso más ilustrativo es el del dirigente estatal, Enrique
Cambranis Torres, quien aun cuando el domingo habrá elecciones extraordinarias
para elegir presidentes municipales en Chumatlán (sierra de Papantla),
Tepetzintla (huasteca, cerca de Poza Rica) y Las Choapas (sur del estado), no
le ha importado y ha abandonado la nave para irse a apoyar, por un lapso de 70
días, al aspirante a dirigente nacional, Ernesto Cordero Arroyo, tanto en el
estado como en otros lugares del país. Quiere conservar el poder, estar bien
él, sin importarle la suerte de su partido, de su militancia, de su causa
municipal.
Mientras ello ocurre, enfrente, ayer la dirigente estatal del
PRI, Elizabeth Morales García, hizo una pausa para atender a la secretaria
general del CEN tricolor, Ivonne Ortega Pacheco, quien vino a una reunión con
mujeres priistas, pero ya instaló a los
delegados regionales en el norte, centro y sur del estado, a los distritales,
está pendiente de los comicios extraordinarios del domingo (ahora no conoce a
nadie ni quiera saber de nada más), pasando el domingo se va a renovar los
consejos políticos municipales y luego todos los comités municipales de su
partido, una tarea que tiene planeada concluirla en septiembre, a más tardar en
octubre, para entrarle de lleno al proceso electoral federal intermedio de 2015
cuando se elegirá a los nuevos diputados federales.
El próximo año y en 2016 cuando barra el PRI no habrá que
restarle méritos (los Yunes tricolores andan pa’ arriba y pa’ abajo trabajando,
igual que Elízabeth). El PAN está construyendo su propia tumba electoral. El
diputado Julen Rementería debería dejar de lamentarse que tanto Pepe como
Héctor Yunes estén empeñados en construir su candidatura, y reclamarle a
Cambranis el hecho de que deje botada el arpa en lugar de estar trabajando ya
de cara a lo que viene. El PAN, como antaño (y es lamentable porque se
necesitan los equilibrios), volverá a su papel de ser un partidito más. Con qué
cara pueden hoy reclamarle al PRI si resultaron iguales o peor que ellos. Y
para colmo, en lugar de trabajar en y con la base, les preocupa más el hueso,
seguir en la nómina y gozar de las prebendas y canonjías que da el poder.
Buena noticia sobre salud
El secretario de Salud estatal, Juan Antonio Nemi Dib,
acompañado por el delegado del ISSSTE en el estado, Gonzalo Morgado Huesca,
visitaron y recorrieron ayer las instalaciones del Hospital General Veracruz de
la institución federal, que apenas esta semana fue recategorizado como Hospital
Regional de Alta Especialidad, por lo que se le reconoce su capacidad
resolutiva técnico-médica para atender a derechohabiencia de todo el
sur-sureste del país.
El nosocomio atiende actualmente en promedio a 450,000
pacientes al mes y Morgado mostró a Nemi la sala de Hemodinamia, una de las
fortalezas de la unidad médica que atenderá gran parte de la demanda de
atención a cardiopatías sin necesidad de ir a la Ciudad de México.
Ambos funcionarios destacaron el interés del
gobernador Javier Duarte de Ochoa por impulsar la portabilidad de servicios de
salud que, dijeron, representa un gran avance en materia de salud pública a
nivel nacional ya que con esto se podrá facilitar el intercambio y apoyo entre
diversas instituciones, lo cual es una gran noticia para la derechohabiencia
veracruzana.
He ahí un ejemplo de lo que se puede lograr cuando hay
armonía institucional. En este caso salen ganando los trabajadores y sus
familiares que requieren servicio médico y cuyas enfermedades no distinguen si
la atención proviene de institución federal o estatal, que si lo hacen las dos
juntas, mejor.
Los acompañaron los médicos Cristóbal Sayago Hernández
y Hugo de Jesús Azamar Espejel, director de Atención Médica de primer nivel de
Servicios de Salud y subdelegado médico del ISSSTE, respectivamente, así como
directivos del Hospital.
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